El inglés que subió una colina pero bajó una montaña
  • 95 minutes
  • Reino Unido
  • 1995
  • TP

Durante la Primera Guerra Mundial, dos cartógrafos ingleses visitan un pequeño pueblo galés para comprobar que su montaña, el orgullo del lugar, es realmente una montaña. Tras las pruebas pertinentes, aseguran que, por pocos metros, no cumple la altura mínima para ser considerada así, sino que es una simple colina. Dolidos por esta decisión, los aldeanos deciden hacer crecer la colina hasta que alcance la altura requerida. La película, basada en una vieja leyenda galesa y relatada como si de una historia real se tratase, es una fábula social sobre el choque entre culturas y la identidad nacional. Esta voluntad política ve reducida su intensidad por el protagonismo de una trama romántica paralela, protagonizada por el británico Hugh Grant, intérprete acostumbrado a participar en historias de amor como demuestran títulos como "Cuatro bodas y un funeral" o "Sentido y sensibilidad". El director galés Christopher Monger tuvo muchos problemas para encontrar un lugar de rodaje en Gales que pudiera representar el bosque virgen de principios de siglo, ya que todo el paisaje está rodeado de industrias y torres de electricidad.