16 de marzo de 2015

10 actrices que cambiaron de registro y triunfaron

Por M.J. Arias

De belleza indudable y con un talento más que demostrado para la comedia o los papeles menos dados a los premios, hay actrices que pese a esos dos hándicaps para conquistar a la crítica más feroz y a los académicos se niegan a ser encasilladas y luchan porque nos las tomemos en serio. No es que ser una estrella de películas menos serias no tenga mérito, que lo tiene y mucho, sino que es un tipo de papeles habitualmente olvidado en los premios, más proclives a dar estatuillas al drama. De ahí que las actrices protagonistas de este post probasen suerte fuera de su medio habitual para lograr el reconocimiento de crítica, público y académicos. Todas ellas lo consiguieron. Cada una, a su manera.

Reese Witherspoon

Ha sido una de las últimas. Protagonista de películas como 'Una rubia muy legal', también ha hecho sus pinitos en el cine más serio. Puede que a muchos les sorprenda pero esta rubia de Nueva Orleans y cuyo nombre completo es Laura Jeanne Reese Witherspoon tenga un Oscar en su casa y consiga una segunda nominación. La primera, la que tuvo premio, fue por interpretar a June Carter en 'En la cuerda floja'. La segunda nominación fue por otro personaje real, el de Cheryl en 'Alma Salvaje', una mujer que recorrió mil setecientos kilómetros para encontrarse a sí misma y dejar atrás un pasado complicado.

Jennifer Aniston

La que fuera Rachel en 'Friends' –papel que le perseguirá durante toda su carrera–puede presumir de haber sido nominada al Globo de Oro gracias a su dramático papel en 'Cake'. Se quedó sin nominación al Oscar, pero el dramón que es la película y su consistente actuación le han valido el reconocimiento de una gran parte de la crítica. No es habitual ver a Aniston en esta tesitura y parece que ha salido airosa del intento. Quizá ahora decida prodigarse más.

Kim Basinger

Basinger nunca ha sido considerada actriz de comedia romántica, pero su espectacular físico la convirtió tan rápido en un sex symbol que le costó años conseguir que la tomasen por una buena actriz y le diesen la oportunidad de demostrarlo. Ganar el Oscar en 1998 por 'L.A. Confidential' supuso un antes y un después en su carrera. Ahora, como mujer madura, parece que su especialidad son las madres, como en '8 Millas', 'Lejos de la tierra quemada' y 'Siempre a mi lado'.

Sandra Bullock

Aunque a algunos se les lleven los demonios y se tiren de los pelos solo de pensar que Sandra Bullock tiene un Oscar, lo cierto es que es así. La que durante años ha sido y en ocasiones sigue siendo reina de la comedia romántica sorprendió a propios y extraños al alzarse con el Oscar por su mujer coraje de 'Un sueño posible'. Eso fue en 2010 y después vino 'Gravity.' Cierto es que ahora parece que todo el mundo se la toma más en serio, pero no lo es menos que ella sigue volviendo a sus raíces con películas como 'Cuerpos especiales'. Y es que la que vale para la comedia no tiene porque avergonzarse de ello. Y mucho menos después de conseguir dos nominaciones (una con premio) en cuatro años. Por su resistente astronauta de Gravity también la tuvieron en cuenta los académicos.

Anne Hathaway

Haber sido 'Hechizada' y 'Princesa por sorpresa' es lo que tiene, que si uno no pone freno a una carrera que prácticamente comienza así los derroteros de esta parecen premarcados. Sin embargo, Anne Hathaway tropezó con 'La boda de Rachel' y ahí estuvo la clave para el resto de su carrera. Nominación al Oscar y cuatro años más tarde estatuilla por 'Los miserables'. La de Hathaway es una de las carreras más versátiles de las actrices de su generación. Lo mismo te hace un drama como el musical basado en la novela de Víctor Hugo que te protagoniza la romántica 'One Day' que se enfunda un ajustado traje negro y se sube una moto para dar vida a Catwoman en 'El Caballero Oscuro: La leyenda renace'.

Amy Adams

La historia de Amy Adams es bastante similar a la de Anne Hathaway. Ella también fue princesa Disney y supo frenar a tiempo. Protagonizó la singular 'Encantada: La historia de Giselle' en 2007 y lo hizo un año después de su primera nominación (tiene cinco) al Oscar por 'Junebug'. Pero Amy siempre aspiró a cotas más altas y siempre demostró tener talento para creer que podía ser algo más que una chica mona de comedia romántica. 'La duda', 'The Fighter', 'The Master' y 'La gran estafa americana' han tenido el reconocimiento a medias de los académicos. Lo de a medias es porque pese a sus cinco candidaturas nunca ha ganado el Oscar. Ella es así, es capaz también de embarcarse en el género de superhéroes y reinventar a una más que digna Lois Lane en 'El Hombre de Acero'.

Julia Roberts

Lo de Julia Roberts podría ser culpa del 'efecto 2000' o simplemente de que la 'novia de América' un día se cansó de serlo y quiso probar suerte como actriz de mayor calado. El nombre de Erin Brockovich está íntimamente ligado a su carrera y a su segunda oportunidad en esto del cine. Le dieron el Oscar por esta madre soltera por triplicado capaz de enfrentarse a una poderosa empresa por lo que creía justo. Era su tercera nominación. Con los años, Roberts se ha ido prodigando menos en el cine y eligiendo con mucho tino sus papeles. A la espera de verla en sus dos nuevos proyectos, hay que destacar que en los tres últimos ha estado impecable. Primero como la madrastra de Blancanieves en 'Mirror, Mirror'. Después como la hija respondona de Meryl Streep en 'Agosto'. Y, por último, como doctora en silla de ruedas en el telefilm 'The Normal Heart'. Esta Roberts no es la de 'Pretty Woman'. O puede que sí. Simplemente la madurez le ha sentado muy bien.

Renée Zellweger

Su rostro (ahora algo cambiado) siempre será asociado al de Bridget Jones. Esa encantadora treintañera peleada con la báscula, fumadora empedernida y con un don para meter la pata. Si fue capaz de conquistar a Colin Firth, como no iba a hacerlo mismo con el respetable. Aún así, Zellweger siempre ha querido que le tomen en serio más allá de la comedia romántica y de ahí que haya arriesgado con acierto con papeles mucho más serios en películas como 'Cold Mountain' (por esta se llevó su único Oscar), 'Chicago' y 'Ella es el partido'.

Scarlett Johansson

El problema de Johansson no ha sido el luchar contra el encasillamiento en la comedia romántica aunque haya hecho alguna. Su problema ha sido demostrar que la que fuera la niña de ‘El hombre que susurraba a los caballos’ era mucho más que la sucesora en la pantalla de Marilyn Monroe. Que lo ha conseguido no hay duda. Actriz versátil y de muchos recursos es capaz de compaginar rodar a las órdenes de Woody Allen con ser parte indispensable de ‘Los Vengadores’ y poner voz a un sistema operativo en ‘Her’ firmando una gran actuación sólo con su voz. ¿Hay algo que se le resista?

Emma Stone

Increíble, pero cierto. Emma Stone solo ha estado una vez nominada al Oscar y ha sido este año por la deslenguada hija de ‘Birdman’. No hubo premio, pero tampoco lo necesita para hacerse valer. Cierto es que ha hecho mucho trabajo de segunda en títulos como ‘Supersalidos’. Pero películas como ‘Criadas y señoras’ o su Gwen Stacy de ‘The Amazing Spiderman’ demuestran que hay muchas razones para tomársela en serio. Porque por mucho que algunos digan, en el cine de superhéroes también se encuentra mucho talento.

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