13 de febrero de 2015

10 consejos de cine para un San Valentín perfecto

Por Luís Fernández

Llega esa fecha del año tan amada por unos y odiada por otros (bueno, como Navidad, Halloween, Carnaval, San Juan, Semana Santa, los domingos...). El 14 de febrero tiene un problema esencial y es que: si no tienes pareja, no puedes celebrarlo. Y eso tiene sentido pero está mal. Desde aquí abogamos por una celebración  del amor en todas sus acepciones y ya cada uno que se apañe, pero está muy feo lo de dejar a gente fuera. Pero hasta que esto cambie y si eres una persona afortunada (o desafortunada) con pareja te damos las claves para que el día más romántico del año no se convierta en uno de los peores lleno de gritos de despecho, humillaciones públicas, platos rotos y reproches. Para no acabar el día en soledad (si este es el objetivo los pasos deben ser seguidos completamente a la inversa) aquí os dejamos unos sencillos consejos que el séptimo arte nos ha dejado a lo largo del tiempo. Atentos, que empezamos.

Paso 1: Asegúrate que tienes la casa para ti solo

Si tu plan incluye una cita romántica en tu maravilloso apartamento o residencia que, por un día, está impecablemente limpia, por favor, no permitas que una visita a deshora o tus padres yendo a recoger los últimos tuppers que te dejaron te estropeen la velada. No hay nada más anticlimático que el telefonillo sonando cuando ese primer beso inocente está a punto de suceder. Si alguno de tus familiares o compañeros de piso tienen llaves asegúrate de mantenerlos informados o, si no quieres desvelar tus planes, haz que sus llaves desaparezcan misteriosamente. Y si, en los tiempos que corren, lo ideal es comprobar que la webcam está apagada para que, digamos, no se expongan nuestras vergüenzas ante todo internet. Quizá el ejemplo de Jason Biggs en 'AMERICAN PIE' nos haga recordar porqué la intimidad es importante. 

Paso 2: Nunca, jamás, reproches nada

No es el momento de comentarios pasivo - agresivos sobre errores de tu pareja en el pasado, no es necesario ni es el momento. Si no quieres acabar a grito pelado con todos los vecinos o el comedor del restaurante oyendo vuestros trapos más sucios, simplemente, no lo hagas. Es un sinsentido. Si celebras este día deja los problemillas para el día siguiente o, directamente, no lo celebres porque todos saldréis ganando. Porque, seamos sinceros, si estropeas un día como este, será difícil recuperarse. Y si lo estropeas quedarás como el capullo/capulla que estropeo el mejor San Valentín de la historia en recuerdo colectivo de toda una ciudad. Sí, las historias así circulan a mayor velocidad, según recientes estudios que nos hemos inventado. Así que mientras el universo de 'OLVIDATE DE MÍ' no se haga realidad e inventen una máquina que borre recuerdos, vayamos con pies de plomo. 

Paso 3: No anules el plan en el último momento. That´s not cool

Si tienes pensado dejar a tu pareja o, simplemente, no esperes al mismo día para decírselo. ¿Qué necesidad hay en hacer que una persona se prepare y te espere ilusionada para al final recibir una puñalada por la espalda? Ninguna. Y lo de la puñalada puede sonar exagerado pero es lo más bonito con lo que lo van a comparar familiares y amigos. Y si lo vas a hacer de todas formas, no lo hagas por teléfono, al menos da la cara.  A la pobre Sandra Bullock le sucedía algo similar en 'MISS AGENTE ESPECIAL 2' y no era agradable. Vale que no era San Valentín, ella estaba tan desaliñada como siempre y solo tenía algo precocinado para preparar en el microondas pero ¿y qué? Si hay un plan establecido, se mantiene, y no se dice por teléfono. Y menos si Sandra Bullock está al otro lado. Un respeto. 

Paso 4: No intentes recrear tu película favorita

Si. A todos nos encanta el cine y por eso estamos aquí, pero seamos serios. A nadie le salen bien este tipo de historias. No, el momento "Estoy volando, Jack" de 'TITANIC' es precioso en la película pero en la vida real lleva a que miles de parejas alrededor del mundo hagan el ridículo a diario en barcos, montañas, motos o en cualquier cosa en la que puedan elevarse mínimamente. Además, estamos casi seguros de que esta es una de las principales causas de fracturas, roturas de tendones y demás heridas provocadas por caídas alrededor del mundo. Porque ni tu eres Rose, ni yo soy Jack, y lo nuestro no es un amor inmortal, así que cuidado antes de que alguien salga herido. Pasar San Valentín en el hospital no es, con toda seguridad, el mejor de los planes. 

Paso 5: Cuidado con los piropos

Este punto está estrechamente relacionado con el anterior. Las películas han creado un imaginario colectivo muy peligroso y debemos recordar que son ficción. FICCIÓN. Por muy bonito que sea lo que vemos en pantalla puede que no funcione de la misma manera en la realidad. Para ejemplo, un botón.  'LOVE ACTUALLY' más apropiada para fechas navideñas que para estas ocasiones nos dejaba un peligroso caramelo: esa escena en la que Keira Knightley se derretía al ver al mejor amigo de su marido haciéndole una de las más románticas declaraciones de amor de la historia del cine. Esos carteles, ese villancico de fondo, ese humor... ¡NO LO HAGÁIS! Cualquier persona a la que pongáis la imagen de la momia no se lo va a tomar con humor, es un día especial y todos, hombres y mujeres, estamos especialmente susceptibles con nuestro aspecto. Evitad estos temas, por vuestro bien. 

Paso 6: Evita la comida picante

Picante debe ser el final de la noche y no la comida. Vamos a ver, a todos nos gusta la comida exótica, nos encanta ir a restaurantes nuevos y hacer parecer que somos muy innovadores, que nunca repetimos ni un restaurante ni un plan. ¡ERROR! HAY 365 días al año, quitando fiestas de guardar y ocasiones especiales dejemos en que hay unos 350 días al año en que puedes elegir aventurarte, no lo hagas justo en San Valentín, y ni siquiera en una cita. No es el momento de ponerse exquisitos, mejor ir a lo seguro porque no sabemos como nos pueden sentar comidas que nunca hemos probado. Sino que se lo pregunten al valiente de Ben Stiller en 'Y ENTONCES LLEGÓ ELLA', que pasó el mal rato de su vida en una cita con la mismísima - y casi nominada al Oscar - Jennifer Aniston. Estómago sensible y comida muy especiada son la peor combinación posible. 

Paso 7: Mantén alejados a tus conocidos

Esto debería ser fácil, a priori, aunque cada vez es más fácil que toda una ciudad se encuentre en el restaurante de moda. El problema de amigos y familiares es que no saben tener la boca cerrada y, más a menudo de lo que cabría pensar en gente que te quiere, suelen meter la pata con tus relaciones. Esto es especialmente delicado cuando la relación aún no está consolidada. Está feo que a Mónica la confundan con Patricia; o a Luis con Jaime; o a María con Ana; o a Pedro con Rubén; o a Bernardo con Soledad; o a Ingrid con Héctor, siendo estos dos últimos casos los más graves. Este suele ser el problema de los familiares; el problema de los amigos es que tienden a hablar más de lo recomendado y suelen ser demasiado sinceros. Sino que se lo pregunten a Julia Roberts en 'PRETTY WOMAN' cuando Jason Alexander sufre un ataque de diarrea verbal. Que la sinceridad es bonita, pero en píldoras justas y no en fechas señaladas. 

Paso 8: No toméis decisiones precipitadas

Nada de volverse loco y decidir casarse, tatuarse algo o fugarse en el día de San Valentín. Que no, no se puede. Entendemos que las hormonas estés revolucionadas (tanta flor y tanto perfume nubla la conciencia a cualquiera), pero no hay excusa. Lo de casarse tiene un pase porque siempre se puede anular y no tendrá demasiadas consecuencias salvo el gasto en abogados para el divorcio. Tatuarse ya es más complejo y la piel nunca vuelve a ser la misma por mucho que te lo borres, esa marca siempre queda ahí, mucho cuidado. Y lo de fugarse, pues que os vamos a decir, que es darle un disgusto tonto a la familia sin necesidad. Mirad a los niños de 'MOONRISE KINGDOM' que entre cartita y cartita inocente, se fugan y acaban movilizando a toda una isla en su búsqueda. Vale que ya no somos niños, y si nos vamos de escapada a Cuenca unos días no cuesta nada dejar un mensaje avisando. Enamorados sí, pero considerados también. 

Paso 9: No hagáis una porno

Este punto hay que matizarlo y los protagonistas de '¿HACEMOS UNA PORNO?' no son el mejor ejemplo posible. No nos parece mal que os grabéis, de hecho nos parece perfectamente sano y saludable y, sobre todo, divertido si las dos partes lo acuerdan. La vergüenza de veros después intentando veinte mil posturas diferentes y mantener una expresión mínimamente respetable la vais a pasar vosotros. Repetimos: vosotros. Es ahí a donde permanecen esas cintas, nadie más quiere verlas. Por tanto, aseguraos que vuestros hijos (si ya los hay), familiares amigos y demás extraños seres no confundan el vídeo de vuestra primera comunión con la cinta porno casera que grabasteis esa noche loca de San Valentín. Recordad: etiquetar las cosas es bueno para vosotros y para el mundo, porque puede ahorraros más de un disgusto. 

Paso 10: Asegúrate de que no hay un asesino en serie en las cercanías

Vale, sí. Que a lo mejor este punto ya es pasarse de extremistas, pero no negaréis que no hay nada más desagradable que en medio de una cita al afortunado o afortunada que te acompaña le corten el cuello manchando además la mantelería nueva y echando a perder la sopa de marisco que habías hecho con tanto esfuerzo. Sino, preguntádselo a las chicas de 'UN SAN VALENTÍN DE MUERTE', si, el título deja poco lugar a la imaginación. Y, por cierto, no hay nada peor que te rompan el corazón, en esta ocasión, literalmente, en un día como este. Aunque quizá no haya nada tan poético. Por si acaso, aseguraos de que vuestra pareja no es un o una potencial asesino en serie. A ver, que si no queréis hacernos caso nosotros no aceptamos quejas ni devoluciones, ni cubrimos el gasto de los velatorios. Avisados quedáis. 

 

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