27 de mayo de 2014

10 películas con un actor en varios papeles

Por María Pérez

Aparte de ser un recurso narrativo interesante y un tema que es tan antiguo como el arte, el doble en el cine ha dado mucho de sí, sobre todo en películas de terror y de humor, además de ser una oportunidad para los actores para mostrar varios registros y su capacidad de adaptación a diferentes personajes en una misma obra.

Aquí vamos a rizar el rizo. No haremos una lista de películas en las que un intérprete haga el papel de unos gemelos o en las que se trate una suplantación de personalidad, sino de aquellas en las que los actores hagan más de dos personajes. Aunque su justificación sea más forzada sus posibilidades cómicas son muy grandes, pero a veces se suele adoptar como manera de concentrar la película en el protagonista, normalmente en racha de éxito o dado a las exhibiciones de megalomanía.

‘TELÉFONO ROJO: VOLAMOS HACIA MOSCÚ’ (1964)

Aunque su trío de personajes en la película de Kubrick fuese imposición del estudio (iban a ser cuatro en un principio, con Slim Pickens añadiéndose a los papeles de Lionel Mandrake, Merkin Muffley y el Dr Strangelove) y aunque sabemos que esta brillante sátira habría sido igual de genial con tres actores distintos en esos personajes, el actor británico está sin duda a la altura del reto y sus tres personajes dan muestra de su versatilidad y desde luego, junto a la de Sir Alec Guinness, es la cota que sigue sin superarse.

‘OCHO SENTENCIAS DE MUERTE’ (1948)

Las comedias de la Ealing, aunque algo olvidadas, siguen siendo deliciosas por muchos motivos. Uno de ellos es contemplar el maravilloso trabajo de estos actores británicos que forjaron verdadera escuela y de los que se puede aprender mucho hoy en día. El gran Alec Guinness se puso los hábitos y las pelucas de ocho miembros de una misma familia de la que se quiere vengar su protagonista, el aristócrata Louis Mazzini (Dennis Price). Desde Ascoyne D’Ascoyne hasta la sugragista Agatha D’Ascoyne, y aunque algunos de ellos son poco más que anecdóticos, es un auténtico placer ver a Guinness sacar jugo de todos ellos.

‘CLOUD ATLAS’ (2012)

En este caso, todos los actores principales (Tom Hanks, Halle Berry, Hugo Weaving, Jim Sturgess y Hugh Grant) interpretan los diferentes papeles de las seis líneas argumentales de la película de los hermanos Wachowski, y los secundarios (entre los que se encuentran Jim Broadbent, Susan Sarandon y Ben Whishaw) tienen por lo menos tres. Este esfuerzo en la ambiciosa tarea de adaptar la novela de David Mitchell, en una historia que se desarrolla a lo largo de miles de años y cuyo resultado divide al público, pero que está hecha muy bonita y con gran dosis de compromiso emocional que se contagia en ciertos momentos.

‘EL PRÍNCIPE DE ZAMUNDA’ (1988)

La carrera de Eddie Murphy está plagada de películas en las que interpreta varios papeles con grandes dosis de maquillaje encima, pero ésta, la primera y quizá mejor de todas ellas, son dos los actores que se meten en diferentes papeles: él mismo y Arsenio Hall. En su justa medida, la historia de un príncipe africano que viaja a EEUU para conocer a su esposa da lo que promete y a pesar del paso del tiempo sigue haciendo gracia. Además se puede jugar a detectar cameos de otros actores negros con gran carrera posterior, como James Earl Jones o Samuel L. Jackson.

'CORONEL BLIMP’ (1943)

La gran pareja creadora formada por Michael Powell y Emeric Pressburger dio origen a obras maestras del cine. La primera de ellas fue esta, que cuenta la historia de un oficial del ejército británico (Roger Livesey) a lo largo de tres guerras, desde la de los Boer hasta la Segunda Guerra Mundial. En ella, la gran Deborah Kerr interpreta tres papeles distintos, los tres intereses amorosos del protagonista. Y es una gozada y un gusto, no sólo por la película en sí, sino porque la Kerr pone toda su alma en los tres personajes y hace que nos enamoremos de los tres igual que el protagonista.

‘EL PROFESOR CHIFLADO’ (1963)

Jerry Lewis fue un gran cómico, y sus comedias, algo tontas pero muy digeribles, dejan siempre buen sabor de boca. En esta versión ligera, dirigida por él mismo, de la historia de Dr Jekyll y Mr Hyde, Lewis interpreta tres personajes: el profesor Julius Kelp, su alter ego Buddy Love y el bebé Kelp, pero son los dos primeros los fundamentales, los que compiten por el amor de Stella Stevens. La versión de 1996 de Eddie Murphy es mucho menos tragable y mucho más ordinaria, aunque él se adjudicase siete papeles distintos.

‘UN GOLPE DE GRACIA’ (1959)

Dirigida por Richard Lester, esta sátira política sobre un país minúsculo que le declara la guerra a EE UU para poder beneficiarse de la ayuda extranjera tras la derrota juega una de sus principales bazas con el triple papel de Peter Sellers. Por insoportable que fuese en la vida real, la verdad es que Sellers era un grande, y hay sobradas muestras a lo largo de su carrera. Aunque esta no sea una de las mejores, resulta muy convincente como Gran Duquesa Gloriana, Primer Ministro y Tully Bascombe, y es difícil pensar en un actor que lo pudiera hacer igual de bien.

‘REGRESO AL FUTURO PARTE II’ (1989)

La segunda parte de una de las trilogías más famosas del cine, planteaba un viaje al futuro como vuelta de tuerca de los viajes temporales facilitados por el condensador de fluzo. En ella Marty McFly se encuentra con la que será su familia en un lejano 2015, y aunque es poco más que un cameo, parece que Michael J Fox se lo pasa bien interpretando a su hija e hijo, y que les da cierta personalidad a los dos.

‘LA INCREÍBLE MUJER MENGUANTE’ (1981)

Lily Tomlin en cuatro papeles distintos y en una película de Joel Schumacher. Es decir, que la película se sostiene porque afortunadamente Lily Tomlin no es Eddie Murphy, y porque Charles Grodin y Ned Beatty son sólidos compañeros de reparto. Pero al final su menguante interés radica en ver a la actriz y poco más, porque la película se queda a medio camino de todo.

‘JOE CONTRA EL VOLCÁN’ (1990)

Antes de que la cirugía estética se cargase su chispa, cuando ella y Tom Hanks formaban una pareja con innegable química en pantalla, Meg Ryan asumió tres papeles en esta comedia que, vista al cabo de los años, resulta algo mejor que el recuerdo que teníamos de ella, sobre todo porque no es la comedia romántica que nos intentaron colar. Quizá el problema sea la elección de esta pareja como protagonistas, o que Meg Ryan, a todas luces, no tiene tan amplio registro como para dar a cada uno de los tres personajes identidad suficiente.

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