23 de julio de 2014

20 películas que hacen incontenible una lagrimita

Por Maria Pérez

El estreno reciente de 'BAJO LA MISMA ESTRELLA' trae al recuerdo esas películas que bien con artimañas sensibleras más o menos dignas o por medio de una apelación honesta y directa a las emociones más humanas nos hacen sacar el pañuelo siempre que las vemos. Se habla mucho de la risoterapia y de sus beneficios para la salud. Pero seguro que la llantoterapia tiene los mismos, incluso más. O si no que se lo pregunten a Holly Hunter en 'AL FILO DE LA NOTICIA'.

- 'CINEMA PARADISO' (1988)

Los que hayan sido niños cinéfilos se identifican (y envidian) a ese chaval que se hace amigo del proyeccionista del cine local, cuando aún existía esa figura, que veía las películas antes que nadie y que además podía enchufar a familiares amigos o regalar carteles y fotogramas cuando se retiraban las películas de la cartelera. Un proyeccionista que a su vez personificaba a esa figura del adulto que introduce al niño en el cine, que le descubre esa afición que ya nunca le abandonará. Esta oda al cine y a la cinefilia dirigida por Giuseppe Tornatore además contenía una de las escenas más emotivas, tiernas y bellas y que tiene que ver con una herencia en forma de rollo de película.

- 'QUÉ BELLO ES VIVIR' (1946)

El maravilloso clásico de Frank Capra no pierde vigencia ni magia ni fuerza a pesar del paso de los años. 70 años después de su estreno, la historia del ángel que muestra a un hombre de negocios bueno pero en situación desesperada cómo sería la vida si él no estuviera sigue atravesándonos el alma y arrancándonos las lágrimas por su veracidad y humanismo.

- 'LOVE ACTUALLY' (2003)

Las diferentes historias interrelacionadas que cuenta esta comedia romántica tienen en su mayoría un tono ligero, bienhumorado, amable, esperanzador a pesar de todo. Pero hay dos de ellas, encarnadas en los personajes de Emma Thompson y Laura Linney que sirven de perfecto contrapunto realista a todas ellas. Nos hablan del envejecimiento del amor, de la resignación, una, y de la imposibilidad del amor la otra, y nos recuerdan que ese momento siempre llega, tarde o temprano, a pesar de la euforia. Sus escenas perfectamente escritas, los dos momentos (Emma Thompson escuchando a Joni Mitchel y Laura Linney hablando con su hermano por teléfono), y dos magníficas interpretaciones que encogen el corazón.

- 'MILLION DOLLAR BABY' (2004)

Con la vejez, Clint Eastwood ha tendido a meterse en historias cuyo protagonista tiene que hacer frente a dilemas morales que le obligan a hacer frente a sus prejuicios y actuar un poco en contra de su propia voluntad. El más claro caso es este ambientado en el mundo del boxeo, sobre una chica que decide convertirse en luchadora profesional y su  entrenador de boxeo, que termina implicándose tanto a pesar de su deliberado distanciamiento emocional que no puede negar a la chica un deseo final. El paso lento de Eastwood y la única interpretación digna de la carrera de Hilary Swank, y un drama desgarrador.

- 'MI CHICA' (1991)

Un verano en la vida de una niña hipocondriaca (Anna Chlumsky) obsesionada con la muerte y enamorada de su profesor de literatura, y su amistad con Thomas (Macaulay Culkin), un niño alérgico a todo. La ternura, la comicidad, en una historia que puede parecer mil veces vista, pero que tiene su fuerza en los momentos en los que la ingenuidad de la infancia chocan con la cruel realidad de la vida adulta.

- 'ETERNAMENTE AMIGAS' (1988)

Bette Midler y Barbara Hershey protagonizan esta película de Garry Marshall sobre dos mujeres que son amigas desde la infancia y que lo comparten todo, hasta se enamoran del mismo hombre. La amistad y el efecto del paso del tiempo en ella condensado en dos horas y sobre todo una canción que sigue poniendo los pelos de punta en el momento adecuado, "The Wind Beneath My Wings".

- 'ONE DAY (SIEMPRE EL MISMO DÍA)' (2011)

La directora danesa Lone Scherfig nos hace visitar la relación de un chico y una chica a lo largo de los años, pero siempre en el mismo día, aniversario de la fecha en que se conocen, la noche de graduación de la universidad. Unas veces están juntos, otras no, pero acaban por darse cuenta que tienen que estar juntos. Aunque el destino no opine lo mismo y nos deje el corazón hecho trizas.

- 'LOVE STORY' (1970)

La historia de amor entre dos jóvenes universitarios de clase diferente (ambos guapísimos, eso sí), que luchan contra viento y marea para defender su amor pero para los que el destino tiene preparado un final trágico es más vieja que las pinturas de Altamira. El estilo, el ritmo, la cadencia y la fórmula se han copiado hasta la saciedad después (debió de ser la película favorita de Nicholas Sparks en la infancia), pero 'ese momento' sigue poniéndonos los ojos vidriosos.

- 'IMITACIÓN A LA VIDA' (1959)

Sirk fue un maestro, un genio del cine que supo convertir una historia melodramática un poco cursi, en una crítica del materialismo, del conformismo y del racismo, con interpretaciones magníficas y una puesta en escena intachable. Ésta, junto a 'SÓLO EL CIELO LO SABE' siguen siendo ejemplos perfectos de drama sólido, bien hecho e infalible en el momento de llegar al alma humana.

- 'PHILADELPHIA' (1993)

Vale, esta película de Jonathan Demme es efectista y sensiblera y algunas de sus escenas están diseñadas al milímetro para provocar que saquemos el clínex. Un diseño que incluye por supuesto la música, con temas desgarradores compuestos e interpretados por grandes  músicos actuales. Sin embargo, es el tema más antiguo de la banda sonora, el aria "La Mamma Morta", de la ópera 'Andrea Chénier' de Giordano, el que acompaña la escena más genuinamente emotiva y sensible, con un Tom Hanks dando lo mejor de sí.

- 'COMPAÑEROS INSEPARABLES' (1990)

La epidemia del sida tuvo su momento de crisis en los años 80. Las especulaciones sobre el origen y la proliferación de la enfermedad se mezclaron con prejuicios arraigados muy hondos en la sociedad occidental, tanto que 'The New York Times' utilizaba el eufemismo de 'longtime companions' (título de la película en inglés) para referirse a las parejas gays en los obituarios de los fallecidos por VIH. Esta fue la primera película en poner rostro humano a la enfermedad, en contar sus efectos sobre las personas, sus relaciones y sus emociones.

- 'BAMBI' (1942)

Aunque sea una película infantil de animación; aunque ese tipo de animación se haya quedado anticuada según algunos espectadores; y a pesar del paso del tiempo, la historia de este cervatillo que supera la muerte de su madre y se convierte en un ciervo adulto valiente contiene una de las escenas que más lágrimas ha arrancado en el público y que probablemente más traumas infantiles ha creado.

- 'E.T., EL EXTRATERRESTRE' (1982)

Las historias de amistad infantil  forman una categoría particular en este conjunto de pelis para soltar la lagrimita,  y cuanto más extraordinaria e imposible sea esa amistad, más nos gusta. 'E.T.' se convirtió desde el momento de su estreno en una película imprescindible, en una época en la que proliferaron las películas infantiles y juveniles de calidad. Sacamos el pañuelo cuando la vida del alien está en peligro y volvemos a sacarlo en la despedida final. Esos dedos dispares unidos por la punta son un símbolo de muchas cosas a la vez.

'ANTES DE LA LLUVIA' (1994)

La cruenta guerra que acabó con la disgregación de la antigua Yugoslavia tuvo como buena consecuencia la llegada al resto de países europeos de una oleada de buenos directores y películas que nos contaban sobre el conflicto y sus protagonistas más y mejor que los diarios que lo retransmitieron en directo. La aportación de Milcho Manchevski fue esta sensible, cruda y emotiva historia de un fotógrafo famoso y premiado cuya visión cambia radicalmente con la guerra. Eso y la inolvidable mirada de Rade Serbedzija.

- 'HÉROES' (2010)

Llega un momento de la vida adulta que todo el mundo (o casi todo) se replantea su vida y echa mano de su pasado, de la historia propia, para ver si encuentra en él algo a lo que aferrarse para reconducirla, un punto de apoyo para tomar impulso y afrontar lo que queda por llegar. Y hay películas que inevitablemente nos obligan a reconectar con ese espíritu infantil de alegría de vivir, de no tener miedo a nada, del primer beso, de la sensación de ser invencibles. Esta es una de ellas.

- 'CAMPEÓN' (1979)

No podía dejar de incluir esta película protagonizada por Jon Voight y el niño Ricky Schroeder, que hizo que se agotasen las existencias de pañuelos de papel en los alrededores de los cines en que se proyectaba. Su éxito fue masivo: la historia de ese padre que vuelve al boxeo para poder darle un futuro digno a su hijo sacó lo mejor de ese director italiano tendente a la cursilería y al recurso emocional fácil que es Franco Zeffirelli.

- 'BAILAR EN LA OSCURIDAD' (2000)

El provocador Lars Von Trier sacó su lado más humano y sensible para contar la historia de una mujer con una enfermedad degenerativa de la vista que trabaja como una burra para ahorrar dinero y poder pagar a su hijo la operación que impedirá que le afecte la misma dolencia. Una mujer cuyo único alivio es ensayar 'SONRISAS Y LÁGRIMAS'  e ir al cine con una amiga. Cuanto más se sumerge en la oscuridad más se introduce en un mundo irreal que es como un musical hasta que se produce la tragedia. La gran interpretación de una neófita como Björk junto a la música que compuso para la película hacen más terrible el  contraste con el drama que cuenta.

- 'PENA DE MUERTE' (1995)

La pena de muerte, un tema que sigue generando amplio debate intelectual, tiene en esta película de Tim Robbins un tratamiento muy emocional, personificado en una monja (Susan Sarandon) que cree ciegamente en la redención de un hombre (Sean Penn) que está en el corredor de la muerte, empatiza con él y su familia y es capaz de transmitir ese dolor y esa compasión al lejano público de la sala de cine.

- 'MI VIDA SIN MÍ' (2003)

Una mujer diagnosticada de cáncer terminal se obliga a sí misma a dejar las cosas preparadas a su familia para cuando falte y a hacer una lista de cosas antes de morir. Para hacer todo esto deberá reencontrarse y vivir con la pasión que hasta entonces le ha faltado, y transmitir mensajes de amor a su familia, sus amigos y sobre todo ella misma. Su sobriedad, la honestidad y sinceridad, y la indudable belleza de las imágenes la colocan en esta lista sin titubeos.

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