11 de noviembre de 2014

5 motivos a favor de ‘Crash’, por El Palomitrón

El Palomitrón defiende 'Crash' como aspirante a ganar 'LA BATALLA DE LAS PELÍCULAS' que comienza este fin de semana en Paramount Channel.

Da igual. Nos podemos poner como queramos. Podemos aplauidr o podemos patalear como niños enrabietados pero nada va a cambiar. "Crash" (Paul Haggis, 2004) es una gran película que fue reconocida en su momento como mejor sabe hacer la industria: con premios. Se impuso en la ceremonia de los Oscar como Mejor película a títulos como "Capote", la todopoderosa "Munich" o "Buenas noches y buena suerte", e hizo lo propio en las categorías de Mejor guion original (escrito a cuatro manos por el propio director junto a Robert Moresco) y Mejor montaje.

Y no sólo recolectó estatuillas sino que su reparto también tuvo la ocasión de disfrutar el reconocimiento a su labor por parte de la crítica especializada (Mat Dillon se llevó el Globo de Oro a Mejor actor de reparto), de la Academia de Cine Inglesa (Bafta a Mejor actriz de reparto para Thandie Newton) y del propio gremio del Sindicato de Actores norteamericano (Premio colectivo al Mejor reparto). Una cosecha digna de una película que no debería tener ningún complejo para competir en la Batalla de las Películas. Y es que "Crash" es ya un clásico contemporáneo, una cinta de obligado visionado en escuelas e institutos porque su óptica a la hora de radiografiar la sociedad de principios de este siglo XXI que nos ha tocado vivir es de 360º.

Consciente de que todas las obras tienen sus "Gruppies", no me sorprende la cantidad de ataques que recibió la película en su momento, la mayoría de ellos formulados por incondicionales de las películas que compitieron para perder con ella en muchas galas. Estos ataques hacen que "Crash" sea más grande todavía, porque elevan sus puntos fuertes por encima de la estrechez de miras para sobrevivir a las críticas y ganar en fuerza y solidez frente a cualquier rival. Así, no supone ningún esfuerzo argumentar las razones por las que el filme de Haggis debería ser el (justo) vencedor de la Batalla de las Películas de Paramount Channel.

1. Para empezar, "Crash" supone un exhaustivo análisis, y fiel reflejo, de la sociedad americana post-11M, lo que nos guste más o menos es también exportable a toda la sociedad del primer mundo, que tarde o temprano acaba moldeándose a los patrones que marca EE.UU. en comportamientos, conductas, consumo, política o comunicación, por citar algunos ejemplos. Los miedos, las tensiones, los recelos...todas ellas sensaciones muy humanas, muy primitivas y muy globales, se han instaurado en nuestra sociedad actual potenciando nuestro egoismo y la falta de comunicación, resultado muchas veces del exceso de alarmismo y sucesos instaurados en las parrillas o las maquetaciones de los medios de comunicación. "Crash" no sólo aborda el tema del racismo en la sociedad (cada vez más multiétnica) sino que también tiene tiempo para mirar a las esferas del poder y denunciar el circo mediático que se esconde detrás de las decisiones del sistema. Políticos, jueces, policías... todos juegan sus bazas como pueden para seguir sentados en la mesa del poder. Todos actúan buscando un beneficio personal dejando al individuo solo frente a su prejucios.

2. Pero Crash va más allá lanzando un mensaje demoledor. No hay buenos ni malos, sólo individuos que, movidos por sus circustancias vitales, toman decisiones más acertadas o equivocadas. Cualquiera de nosotros puede actuar de una manera u otra dependiendo de nuestra situación personal, una situación volátil y frágil que no podemos controlar, de la misma manera que nos es imposible controlar todos los factores que afectan a nuestra conducta. Así, podemos comportarnos como verdaderos animales (Ese registro de Mat Dillon a Thandie Newton en los primeros compases de la cinta) o como héros espontáneos capaces de poner en juego nuestra vida para salvar una vida (poderosísima la secuencia en la que minutos más tarde Dillon salva de una muerte segura a Newton, atrapada en un coche). Así que Haggis elabora todo su mensaje en que no debemos buscar buenos o malos. Lo único que está claro es que todo el mundo tiene una razón detrás que explique su comportamiento. Quizá sea hora de empezar a comprender a la gente que nos rodea en vez de juzgarles en base a nuestras creencias o ideas.

3. Todo este universo enmarañado de acciones y consecuancias sólo podía ser articulado a través de un complejo guion y un excelente montaje que presenta varias historias independientes que terminan cruzándose o influyendo de alguna manera las unas en las otras. Y no vamos a decir que se trata de una narrativa original en su planteamiento ("21 Gramos", "Pulp fiction", "Traffic", "Vidas cruzadas" o "Amores perros", entre otros títulos...todas ellas ya recurrían a esta estructura) pero sí podemos defender con mucha tranquilidad que se trata de uno de los mejores montajes que hemos visto en este sub género, tanto en planificación como en ritmo. Haggis recurre a un flashback de apenas 24 horas para presentar todas las tramas y fundirlas en unos minutos finales que remueven al espectador, obligándole a pensar y a digerir. Y conseguir esto es un mérito que no todas las películas consiguen. Porque el cine está hecho para entretener, sí, pero también es un vehículo de denuncia social que debe asumir sus roles educativos y cívicos como medio de expresión que es.

4. Para dar vida a este universo de personajes que compartiendo destinos, "Crash" cuenta con un reparto realmente potente, todos ellos en estado de gracia. Todos al máximo: Sandra Bullock (que ya daba pistas sobre sus posibilidades), Brendan Fraser (Que ya en "El americano impasible" y "Dioses y monstruos" había demostrado que no era sólo un actor limitado a la comedia), Don Cheadle (ese mismo año firmaba otro gran trabajo en "Hotel Rwanda"), Tandhie Newton (que se hizo cargo de un papel que fue escrito casi expresamente pensando en ella, y a la que no la hemos vuelto a ver a ese nivel), Matt Dillon (polifacético y con una de las filmografías más osadas de la camada que Coppola alumbró con su "Rebeldes"), o Ryan Phillippe (otro que no ha vuelto a estar a la altura) son sólo la cabeza de un reparto coral que sabe imprimir naturalidad, cercanía y veracidad a todas las reacciones de sus personajes. Un cast de lujo que ayuda a elevar la película varios puntos.

5. Y si todo esto fuese poco, "Crash" es también todo un ejemplo de trabajo en equipo. Todos los departamentos de la película trabajaron codo a codo para sacar adelante un proyecto de apenas 6,5 millones de dólares de presupuesto (algunas escenas tuvieron que rodarse en la casa y el coche del propio Haggis) y concebir un filme con una factura técnica en todos sus apartados sensacional. ¿Su recaudación?: 100 millones de dólares. Una cifra de premio que convierte a "Crash" en un prodigio de la rentabilidad. Sólo hay que echar números y comparar con los márgenes con los que juega la industria en la actualidad. Cinco fortalezas que la permiten sostener la mirada a cualquiera de sus rivales, con las que Crash se perfila como una película que por derecho propio debería de ganar la Batalla de las Películas de esta edición pese a no encabezar ningún ranking de esos que inundan la red. Es posible que nunca alcance el rango de clásico como tampoco pasará a la historia como una película generacional, pero se merece la victoria porque el cine, más allá del miticismo que se otorga a las obras de culto o referencia de los grandes directores de todos los tiempos, "Crash" es probablemente uno de los mejores espejos de la sociedad contemporánea y el sabor de boca que deja cuando los créditos finales asoman en la pantalla es tremendamente constructivo y educativo.

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