11 de noviembre de 2014

5 motivos a favor de ‘Una mente maravillosa’, por Yonomeaburro

Yonomeaburro defiende 'Una mente maravillosa' comos aspirante a ganar 'LA BATALLA DE LAS PELÍCULAS' que comienza este fin de semana en Paramount Channel:

Me ha tocado defender uno de los filmes con un genio como protagonista, pero de ésos que no acaban cansando cuando se van a por uvas y comienzan a dar la chapa. Una mente maravillosa (A Beautiful Mind) debería ganar la Batalla de las películas por muchos motivos, pero los resumo en estos cinco:

1. Por sus merecidos premios. No sólo ganó el Oscar a mejor película por delante de, entre otras, Moulin Rouge, también se alzaron con el premio el director Ron Howard (primer y único Oscar junto al de película); la actriz de reparto Jennifer Connelly (también su única estatuilla), el guión y el montaje. De ocho nominaciones, consiguió la mitad, a pesar de que su protagonista, Russell Crowe, se fuera de vacío a casa (se lo llevó Denzel Washington por Training Day). El actor se resarció en el resto de las galas donde Una mente maravillosa siguió convenciendo, ganando el premio a mejor actor de 2012 en los Globos de Oro, los BAFTA, el del Sindicato de Actores (Screen Actors Guild Awards) y los Critics’ Choice Awards. Hasta fue nominado a los premios MTV, ¡eran otros tiempos! (menos juveniles, sí).

2. Por el curioso personaje. Premios aparte, Una mente maravillosa cuenta una gran historia, real, de ésas que nos gusta descubrir. La de John Forbes Nash (1928), interpretado por Russell Crowe, que llegó a obsesionarse con su mundo, el de las matemáticas y los números, descubriendo teorías revolucionarias mientras perdía la cabeza. El genio loco, una eminencia cruzando el lado oscuro. Solitario y gran lector de pequeño, tuvo unos padres intelectuales que le animaron a estudiar. A los 21 se doctoró y pronto comenzó a trabajar en investigaciones relacionadas con el Gobierno de EE UU.

3. Por el drama de la historia. Nash podría haber sido un adelantado a su tiempo más, un visionario, si no fuera porque le diagnosticaron una esquizofrenia en 1958 que conviviría con él durante dos décadas. Hospitalizado en varias ocasiones, creía, entre otros delirios, que agentes comunistas infiltrados le perseguían (de ahí que llegara a pedir asilo político). Tras dejar la medicación, a pesar de sus teorías conspiranoicas y su creencia en la existencia de mensajes cifrados, pensando que se encontraba bien, comenzó a sufrir alucinaciones. Su historia se recoge en la novela de Sylvia Nasar, Una mente maravillosa (1999), que daría lugar a la película, aunque se evitaron temas amarillistas como su bisexualidad, la boda con su segunda mujer, la esquizofrenia de su hijo y la existencia de un hijo ilegítimo.

4. Por su moraleja optimista. El excéntrico matemático, con ayuda de su mujer (Jennifer Connelly), decidió vencer a la enfermedad con sus propias armas. Sus alucinaciones seguían ahí, pero ya no resultaban un problema. Recuperado finalmente recibió el premio Nobel de Economía en 1994. Nash sigue vivo en la actualidad a sus 86 años y sus teorías del juego han influido en la economía, usándose también en pediatría. En una de sus visitas a España aseguró que en su mundo, el de las matemáticas, hay personas que necesitan tratamiento psiquiátrico, sobre todo las que se dedican a la lógica matemática.

5. Debería ganar a El Padrino porque, a pesar de que es la gran película insuperable de la Mafia, le falta algo con lo que si cuenta Una mente maravillosa. Gracias al relato protagonizado por Russell Crowe, la esquizofrenia dejó de ser un tema tabú, disminuyendo el estigma de la enfermedad mental. Así descubrimos que los pensamientos de un esquizofrénico pueden ser una vía de escape en situaciones de estrés. Russell Crowe no es Marlon Brando, no, pero prefiero antes a un genio que a un mafioso y que, por una vez, ganen los buenos, ¿no?

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