5 películas para celebrar el Día de la Paz

Por Luis Fernández

Paz. Tres letras que juntas significan tanto pero que se a menudo se utiliza tan banalmente y que, normalmente, se violan con demasiada facilidad. Una idea, tan abstracta, que incluso en el cine, acostumbrado a manejar todo tipo de lenguajes y situaciones, se ha visto tratada de forma escasa. No hay grandes películas sobre la paz en sí, sobre procesos de paz y reconciliaciones, o sobre negociaciones sobre la misma. El séptimo arte, como la literatura de ficción, ha tendido a hablar de la paz a través de los horrores de la guerra y, así, aquí os mostramos algunos títulos que consiguen este efecto. No son películas necesariamente sobre la paz, más bien todo lo contrario, pero que indudablemente luchan por esa idea. Aquí hacemos un repaso a cinco películas necesarias que desde ángulos diferentes apuestan por este (¿utópico?) ideal para conmemorar el Día Mundial de la Paz. 

'LA LISTA DE SCHINDLER'

El maestro Spielberg que tantos cuentos humanistas y llenos de humanidad nos ha regalado en su amplia y abundante filmografía hizo su obra magna en los años 90. Controlando su (buen) sentimentalismo habitual y apostando por la sobriedad, nos trasladó al horror de los campos de exterminios nazis durante la Segunda Guerra Mundial. Película necesaria y desoladora que en blanco y negro (y rojo sangre) nos hace partícipes de uno de los capítulos más vergonzantes de la historia de la humanidad. No es posible acabar el visionado sin sentir rubor y vergüenza de lo que como ser humanos hemos sido capaces de hacer a otros seres humanos. Y, además,transmite una idea fundamental: cuando tenemos la oportunidad de ayudar...¿hacemos lo suficiente? Quizá lo peor que se pueda decir de una película como esta es que es necesaria, porque ello indica que no hemos acabado con los horrores que cometemos y que los fantasmas del pasado aún nos acechan. Perfecta, descarnada y dolorosa. 

'EN TIERRA DE NADIE'

Desde una perspectiva más luminosa nos habla 'EN TIERRA DE NADIE', desde la sátira política y jocosa la película nos traslada la historia de dos  soldados enemigos que acaban en la misma trinchera de forma fortuita. Un soldado serbobosnio y un bosnio musulmán en plena guerra de Yugoslavia. A través de una tono más relajado la película reflexiona sobre el origen del conflicto a través del intercambio de ideas entre estos dos personajes. Personajes acompañados de un casco azul de las naciones unidas y de una reportera que intentará por todos los medios sacar esta historia a la luz. La grandeza de esta pequeña película reside en su capacidad de, a través de pequeños gestos y diálogos, reflexionar sobre la incapacidad del ser humano para comunicarse o para superar las diferencias culturales, religiosas o ideológicas. 

'LA TUMBA DE LAS LUCIÉRNAGAS'

La infancia. El colectivo que sufre en mayor medida las miserias de los conflictos, del hambre... el colectivo más indefenso y, a menudo, tan olvidado. Esta película de animación aborda esta cuestión desde la perspectiva más dolorosa posible. El relato es descorazonador, vívido y, en última instancia, revelador. Dos hermanos japoneses durante la Segunda Guerra Mundial se ven solos ante la muerte de sus padres y carecer de familia cercana. Dos hermanos que tendrán que intentar sobrevivir en un contexto absolutamente desfavorable. No hay mayor sinrazón que un niño que sufre. La película nos traslada todo el horror sufrido por aquellos que menos oportunidades de defenderse tienen. La fortaleza ante el desastre de estos dos hermanos (situaciones que no son extrañas hoy en día) es encomiable; pero también es entendible el sucumbir a la desesperanza. Cuando las fuerzas no permiten seguir luchando, rendirse no es de cobardes. Increíblemente dolorosa cinta de animación que supone una bofetada en la cara para todo aquel que la vea por primera vez.

'LA DELGADA LÍNEA ROJA'

El prodigioso Terrence Malick nos proponía en su tercera película un viaje al corazón de la guerra y del ser humano. Con su habitual estilo lleno de lirismo e imágenes de una belleza abrumadora, el director norteamericano nos entregaba una de las mejores películas bélicas de la historia y, a su vez, la más antibélica de todas ellas. Desde el horror de la guerra, desde las filas de soldados, Malick reflexiona sobre la tendencia a la autodestrucción del ser humano así como la maldad que parece inherente a las personas. Porque esta película es una reivindicación de la esencia del ser humano como parte de la naturaleza y, a la vez, un canto a la misma. Estos soldados perdidos en una isla paradisíaca en medio del océano luchando por motivos ajenos a su voluntad parece casi una broma de mal gusto. Una visión dolorosa de cómo la guerra, la violencia, deshumaniza a las personas y nos convertimos en bestias nuevamente. Un estudio sobre la violencia, sobre la crueldad, su origen y su motivación. ¿Qué nos ha llevado a matarnos entre nosotros? ¿Como hemos llegado a desvincularnos de la naturaleza y de la supervivencia para llegar a estas cotas de violencia y horror? Una obra imprescindible para entendernos como seres humanos o al menos intentarlo.

'WAR HORSE (CABALLO DE BATALLA)' 

Para finalizar volvemos al inicio, a Spielberg. Volvemos a él para dar un toque más amable a un repaso poco esperanzador. Una película más amable en forma y fondo pero que, es probable, sea la que transmite con mayor claridad y pureza que los seres humanos no somos tan diferentes y que la guerra afecta a todos por igual. La impresionante mano de Spielberg nos traslada a este cuento en el que el vehículo conector es el caballo que da título a la película. Un caballo que servirá de enlace entre todos los frentes afectados durante la Primera Guerra Mundial, que será testigo de las atrocidades y el dolor, que retará a la muerte y verá la vida. Huyendo de la realidad más acongojante, Spielberg nos introduce en un viaje lleno de esperanza. Una esperanza y una fe en el ser humano que siempre ha inundado su cine. El final de esta película, así como su desarrollo, no se entendería sin la mirada amable que el director ha depositado siempre sobre nuestros hombros. Y no debemos olvidar que sin esperanza, sin confianza en el ser humano, la paz no es posible. Una idea poderosa que tendemos a olvidar y que Spielberg nos recuerda en este portentoso cuento. 

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