25 de julio de 2014

5 motivos para ver ‘EL PIANISTA’

Por Luis Fernández

Hoy a las 22.00 horas Paramount Channel emite 'EL PIANISTA', obra de Roman Polanski, que retrata el horror sufrido por un brillante pianista que, habiendo evitado la deportación, deberá intentar sobrevivir a la destrucción del gueto de Varsovia, intentando conservar algo de su propia humanidad. Probablemente ya la habréis visto, o deberíais, sino aquí tenéis 5 razones de peso

1.- Por Adrien Brody Cinco motivos por los cuales esta película merece ser vista pero, casi sin dudar, podríamos quedarnos en este primer apunte sin miedo a quedarnos cortos. Un papel que definiría su carrera, para bien y para mal, su pianista, su Wladyslaw Szpilman, es el papel de una vida. Un papel extremo, en el que hubiera sido fácil caer en el histrionismo y que, sin embargo, mantiene a lo largo de toda la película con una dignidad encomiable. Más allá de la transformación física, Adrien Brody supo captar la soledad y la desolación como nadie. 
2.- Por el reto Holocausto. II Guerra Mundial. No era un tema nuevo en el año 2002, y Roman Polansky lo sabía. El gran documental sobre el Holocausto ya estaba hecho, 'SHOAH' en 1985, y la gran película sobre el mismo tema fue llevada a la gran pantalla una década antes de la mano de Steven Spielberg con 'LA LISTA DE SCHINDLER' (1983). La dificultad se encontraba en buscar una personalidad propia y un escenario particular, y 'EL PIANISTA' lo consiguió. Permitiendo así que las grandes obras de referencia no jugaran en su contra.  3.- Por la música Un concierto de piano, como no podía ser de otra manera. Una elección tan obvia como acertada.  Vamos a caer en la obviedad de que la música es un personaje más… pero es que debemos hacerlo. No solo ayuda a la construcción y definición del personaje encarnado por Adrien Brody, sino que envuelve a toda la película de un cariz atemporal. Al mismo tiempo, la música nos traslada a la II Guerra Mundial e imprime a la película cierto aire onírico que ayuda a reflejar el horror de la barbarie, una barbarie que no debe ser olvidada, ni repetida. 

 

4.-  Por la memoria Esta obra constituye una mirada al propio pasado de Roman Polanski, casi como una carta de reconciliación con un episodio traumático. Su familia, se mudó de París a Cracovia con el convencimiento de que allí estarían más seguros. Los hechos fueron los contrarios: su madre perecería en Auschwitz, y su padre conseguiría sobrevivir a su calvario en Mauthausen-Gusen.  El propio Polanski sobreviviría en el gueto de Cracovia. La mirada sincera y honda que nos ofrece la película tiene raíces profundas.  5.- Por los detalles

Hay pequeños matices en una historia que pueden ayudar a que esta se eleve todavía más en su maestría. Y el guión de El Pianista tiene uno de esos guiños, tan inteligentes como acertados a la hora de definir a un personaje, un personaje bastante efímero por otra parte, en milésimas de segundo. Durante toda la película, los oficiales alemanes usan la versión informal “tu” cuando hablan con los judíos (como reflejo del desprecio hacia los mismos); pero este personaje al que nos referimos utilizará la forma “usted”. Tratad de descubrirlo, merece la pena. 

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