7 razones para amar a Willem Dafoe

Por Roberto Bra

Willem Dafoe, una de las caras más conocidas de Hollywood y uno de los actores más polifacéticos de dicha industria. Empeñado en no entrar en los engranajes de ésta, Dafoe se ha labrado una carrera, acompañada siempre por una gran dosis de riesgo, que muchos envidiarían. Exponemos nuestras 7 razones principales para amar a Willem Dafoe.

Un currículum admirable

Al actor nacido en Wisconsin no hay nada que se le resista. Su habilidad interpretativa le ha llevado a participar en toda clase de películas, ha trabajado en cintas más comerciales como las dos primeras entregas de la saga de 'SPIDER-MAN' dirigida por Sam Raimi, 'XXX2: ESTADO DE EMERGENCIA' o 'PLAN OCULTO', pero Willem Dafoe también ha trabajado con algunos de los directores más importantes del mundo del cine actual. Ha trabajado para Martin Scorsese ( 'EL AVIADOR', 'LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO'), Oliver Stone ( 'NACIDO EL CUATRO DE JULIO', 'PLATOON'), John Waters ('CRY BABY'), David Lynch ('CORAZÓN SALVAJE'), Wim Wenders ('¡TAN LEJOS, TAN CERCA!), Werner Herzog ('MY SON, MY SON, WHAT HAVE YE DONE) y Lars von Trier ('MANDERLAY', 'ANTICRISTO' y 'NYMPHOMANIAC VOL. II), entre otros. 

Su simpatía

El mundo del cine, y especialmente el de la promoción, es agotador, estresante y en ocasiones aburrido. Por ello muchos actores pierden la paciencia en los junkets, hartos de que los periodistas les hagan las mismas preguntas durante horas pese a que su trabajo también incluye promocionar la película. Pues bien, Willem Dafoe no es de esos actores que se enfadan o se cansan de las entrevistas, y son muchos los periodistas que alaban su generosidad, amabilidad y cercanía en estos actos de promoción que, a menudo, son lo más parecido al infierno que podemos ver en el mundo del cine.

Protagonista de un videojuego

Por si Willem Dafoe no había tenido suficiente con trabajar para algunos de los más prestigiosos directores del cine actual, a finales de 2013 el actor vino a Madrid a presentar el videojuego 'BEYOND: DOS ALMAS' creador por el estudio Quantic Dream, desarrolladores del exitoso 'HEAVY RAIN'. En dicho videojuego Dafoe da vida a Nathan Dawkins, un científico que trabaja para el Gobierno estadounidense y que hace las veces de mentor de la protagonista, protagonizada por Ellen Page.

Ante todo, humilde

A la simpatía ya mencionada anteriormente, hay que sumarle una gran dosis de humildad. Una virtud apreciable en todas y cada una de sus entrevistas, siempre con una sonrisa no se cansa de dar declaraciones en las que destacada que, por encima de todo, lo mucho que le apasiona su trabajo y lo poco que le apasiona la fama: "Soy un actor, no soy estrella de cine, no vivo en Los Ángeles, soy más actor de teatro que de cine y me siento más feliz fuera de Hollywood. No me gusta vivir esa vida siempre”.

Un marido entregado

No sabemos como es Willem Dafoe en casa con su esposa Giada Colagrande, pero lo que está claro es que si es igual de entregado con ella en su vida personal como en la profesional no hay duda de que es un marido excelente. Dafoe no dudó, en dos ocasiones, de protagonizar las dos primeras películas de su esposa pese a ser películas dirigidas a un público minoritario inspiradas en los trabajos de directores como Rainer Werner Fassbinder o Federico Fellini.

Dará vida a Passolini

Pasolini, escrita por Ferrara, narrará el último día de vida del realizador italiano, el 2 de noviembre de 1975, cuando pereció atropellado en numerosas ocasiones por un vehículo –presumiblemente conducido por un extorsionista, aunque las circunstancias concretas de su fallecimiento nunca han sido esclarecidas– en la localidad italiana de Ostia, cerca de Roma. Y si, Ferrara (que ya ha trabajado con Dafoe en varias ocasiones) ha decidido que sea él quién la protagonice

Reconocimiento al riesgo

Más arriba hablamos de algunas de las películas en las que ha trabajado Willem Dafoe, pese a que ha trabajado en muchos filmes comerciales la carrera de Dafoe tiene un elemento que aparece en toda su filmografía: el riesgo. No tuvo miedo de rodar con Herzog, o incluso con Lars von Trier y Abel Ferrara, es precisamente este riesgo y su insistencia en no entrar en el juego típico hollywoodiense lo que hizo que fuese premio Donostia en 2005.

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