20 de octubre de 2016

8 razones para no perderse ‘Jennifer 8’

Por Claudia Lorenzo

En 'Jennifer 8', un policía de Los Ángeles se retira a un pueblo del norte de California y comienza a investigar una serie de asesinatos pasados que pueden tener relación unos con otros. La amiga invidente de una de las víctimas parece ser su próximo objetivo. Andy García y Uma Thurman protagonizaron en 1992 uno de los oscuros y tensos 'thrillers' surgidos a rebufo del éxito del género con 'El silencio de los corderos'. Aquí, ocho razones por las que Jennifer 8 merece una sesión imprescindible de sofá y manta.
Ya no se hacen ‘thrillers' eróticos como en los 90, en los que el amor y el drama se entrelazaban con el deber y las sospechas, unos líos que, para qué mentir, nos encantaban. Un asesino en serie y una historia de amor entre Andy García y Uma Thurman es, ahora mismo, la vuelta al suspense de antes que pide la temporada.
Uma Thurman es razón suficiente para ver cualquier película desde que comenzó su carrera a finales de los 80. Su presencia, sus interpretaciones, la fortaleza que transmite su mirada sin necesidad de decir nada, dotan a los filmes en los que participa de un punto extra de calidad. Y si no, que se lo pregunten a Tarantino.
Además de ser un thriller en la mejor línea del género, ‘Jennifer 8’ tiene un punto de drama costumbrista. La acción se sitúa en un pueblo del norte de California y sus ciudadanos enriquecen la trama con personajes interesantes, vivos, y con historias independientes del argumento policiaco.
Janet Maslin, de 'The New York Times', comparó a Andy García con los Barrymore en cuanto a presencia escénica. En uno de sus primeros protagonistas absolutos, García llena de encanto y carisma el papel sobre el que se sustenta la historia y que requiere que sea duro y desagradable, pero también romántico y cariñoso.
Dicen que es feo hablar de la fotografía de una película pero, claro, Conrad Hall son palabras mayores. Antes de 'American Beauty' o 'Camino a la perdición', pero después de 'La leyenda del indomable' o 'Dos hombres y un destino', la cinematografía de Hall evocaba en este thriller el clima húmedo y prohibitivo en el que tenía lugar la historia.
Antes de que 'Los diarios del ron' fuesen historia por haber presentado a Johnny Depp y Amber Hall, la noticia de su rodaje era que suponía la vuelta al cine de Bruce Robinson, director que no rodaba desde… 'Jennifer 8'. Cineasta independiente, Robinson se introdujo en Hollywood con este thriller, que no recaudó lo esperado, y tras el disgusto juró no volver a rodar. Afortunadamente, no cumplió su promesa, pero tardó 19 años en repetir.
Espectacular John Malkovich en un papel secundario, corto, desagradable, de esos que dejan huella permanente y que demuestran que los grandes actores sirven para inmensos protagonistas o para personajes minúsculos que dejan una impresión indeleble en el espectador.
Desde que Norman Bates disfrazado de su madre se metió en la ducha de 'Psicosis', los asesinos en serie y los baños son dos cosas que no el espectador no lleva bien. Y si no que se lo pregunten a Uma Thurman que, en otro baño, se encuentra con su mayor amenaza.
Artículo escrito por losExtras.es
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