13 de febrero de 2015

9 errores científicos de las películas de ciencia ficción

Por Pedro Moral

La ciencia ficción está de muy buena salud, no paran de estrenarse interesantes películas del género y casi todas caen en gracia al público o a la crítica. 'EX-MACHINE' es una de las más esperadas, otro filme sobre la IA que ha acumulado considerables expectativas. Otros títulos han caido demasiado pronto en el olvido, 'INTERSTELLAR' por ejemplo, ha sido ignorada por casi todos los premios de esta temporada. ¿Será quizá por los errores físicos que plantea su argumento? 

Explosiones imposibles

Este es un error clásico de las películas de ciencia ficción. ¿Cuántas naves hemos visto explotar más allá de Orión? Las guerras interestelares de 'STAR WARS' o de la mítica serie 'BATTLESTAR GALACTICA' están llenas de explosiones en el espacio, pero esto es imposible ya que por la falta de oxígeno en el entorno espacial nunca existiría una reacción similar a la explosión de la Estrella de la Muerte en el 'EPISODIO IV'. Es más riguroso pero menos espectacular, claro.

Extraterrestres guapos

En general las historias que se desarrollan en el espacio exterior están plagadas de personajes de otros planetas o incluso otras galaxias. Y sin embargo todos son antropomórficos, tienen dos piernas, dos brazos, dos ojos, una boca... Si acaso le cambien su sistema de reproducción como en 'AVATAR' o su color, como en 'GUARDIANES DE LA GALAXIA'. Evidentemente esto es un error ya que nacer en un entorno extremadamente distinto al nuestro supondría nacer con una forma radicalmente distinta.

¿La velocidad de qué?

¿Cuántas veces has escuchado en una película eso de: "agarraos que vamos a ponernos a velocidad de la luz". Muchas. Sin embargo eso es imposible, según Einstein solo podríamos acercarnos. Carl Sagan lo explicó de manera muy elocuente en la serie 'COSMOS', y sin embargo los cineastas siguen sin hacerle caso. Pero claro, si no existiera la velocidad de la luz como recurso ficticio los personajes tardarían varias vidas en ir de un sistema solar a otro. 

A dormir se ha dicho

Vale, dejemos que los directores se tomen la licencia de poner a sus personajes a viajar a la velocidad de la luz. Pero aun así las distancias interplanetarias son tan abismales que los tripulantes de la nave de turno deben echarse a dormir, más bien a invernar, durante unos cuantos años. El resultado es absurdo porque nunca envejecen. Ni la suboficial Ripley en 'ALIEN', ni Matthew McConaughey en 'INTERSTELLAR' ganan una arruga tras esa siesta entre esa sustancia viscosa.

¿Naves ruidosas? No, gracias

El plano secuencia con el que Alfonso Cuarón abre su película es prodigioso en muchos sentidos, pero el hecho de que todos esos cachos de satélite roto choncándose entre sí no desprendan ningún sonido merece el aplaudo de todos los astrofísicos. En el espacio no existe el sonido. Por eso el ruido del Halcón Milenario surcando el espacio de esa galaxia muy muy lejana es un error garrafal, por mucho que forme parte de nuestra vida.

El falso explotar de las cabezas

Que a Arnold Schwarzenegger le explote la cabeza en 'DESAFIO TOTAL' cuando se queda al aire libre en Marte se debe más a una cefalea que a su exposición al vacío de Marte. Lo que ocurriría si esto se diera en la vida real sería probablemente la muerte pero tras un proceso más lento en el que los vasos sanguíneos se dilatarían hasta producir un colapso. Stanley Kubrick acertó en '2001: UNA ODISEA EN EL ESPACIO', cuando David Bowman entra en la Discovery sin casco espacial.

Ignorando a Newton

No son pocas las películas de ciencia ficción en la que los personajes pasean a sus anchas en la superficie lunar, la escena en la que aparece el monolito por segunda vez en '2001: ODISEA EN EL ESPACIO' es un buen ejemplo. Pero los hay peores, en 'DEEP IMPACT' o 'ARMAGEDDON' caminan por un asteroide, un cuerpo demasiado pequeño que tiene una masa gravitatoria insuficiente para aguantar las carreras que se dan los protagonistas de estas película de desastres naturales.

La radiación es el peor enemigo 

Estar en una nave mucho tiempo es malo para la salud, no solo te puedes volver majara sino que las radiaciones del espacio pueden provocarte mil y un enfermedades. Por eso los astronautas que viven en las estaciones espaciales hacen relevo cada seis meses. Y por eso también el personaje de David Gyasi en 'INTERSTELLAR' debería estar fuera de juego cuando se pasa 20 años parado en la nave esperando la vuelta de Matthew McConaughey y Anne Hathaway. Debería haberse vuelto loco, al menos.

¿Diga melón? 

Si Han Solo contestara así a la radio de su nave cuando le llama Luke Skywalker desde el otro lado de la galaxia el chiste perdería la gracia para cuando Luke lo escuchara. En el espacio las comunicaciones van muy muy lentas, podrían pasar años de una a otra. Pero es evidente que cinematograficamente hablando esta regla hay que saltársela, si no todas las películas durarían más que la ceremonia de los Goya.

 

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