9 de noviembre de 2016

9 momentos en los que todos hemos sido Anne Hathaway

Por Luís Fernández

Anne Hathaway, para algunos la actriz más odiada de su generación, nos representa. Nos representa por su talento -obvio- pero también por haber llevado con enorme entereza una campaña en contra que tuvo su punto álgido en la gala de los Oscar en la que la joven actriz se hizo con su primera estatuilla. Ella ha demostrado que puede con todo eso y más. Y aprovechando su cumpleaños y que nos hemos dado cuenta de que en algún momento todos hemos sido Anne Hathaway.
Su sentido de la moda siempre ha sido especial. Y cuestionado. Pero ¿quién no se ha comprado algo que absolutamente todos tus amigos odiaban pero a ti te encantaba? Pues ella es el principal exponente, y a ella le han gustado cosas muy especiales. La gente ha criticado sus gorros de manera exagerada y nosotros la apoyamos. Todos hemos estado en esa situación.
Vale que ‘El amor y otras drogas’ no era gran cosa como película pero ver a Jake Gyllenhaal y Anne Hathaway compartir pantalla era demasiada belleza junta. Y entendemos perfectamente que a Anne le saliera una actuación tan natural pues con Jake delante a nosotros tampoco nos sería difícil ruborizarse. A todos se nos quedaría la misma mirada tonta que a Anne…
Anne Hathaway, como todos os imaginareis, también tiene internet y, si, todos los insultos que le han dedicado le han llegado. Es consciente de la animadversión que ha producido su persona y entiende parte de ello. Pero también ha llegado a entender que al final no necesita la aprobación de nadie para ser feliz. Anne somos todos en nuestro facebook cuando nos ponemos intensos.
Anne Hathaway probablemente sea la mejor amiga que cualquiera podría tener. Si, es tu amiga la empollona y que acude a veinte mil clases particulares y es absolutamente brillante en todo; pero también es la que siempre sabe con qué palabra consolarte o qué broma hacer para sacarte una sonrisa. Es una payasa cuando la situación lo requiere y eso nos representa en muchos niveles.
¿A quién no le ha tocado trabajar con alguien que era más un lastre que una ayuda? ¿Quién no ha realizado una presentación y uno de sus compañeros no se sabía su parte y hubo que sacar las castañas del fuego como se pudo? Anne Hathaway presentando los Oscar representa al mundo entero. Con un James Franco ausente, por ser suaves, ella tuvo el valor de sacar adelante la gala ella sola. Anne Hathaway es una heroína y demuestra que todos podemos serlo.
Cuando la vimos desgañitándose en su ya histórica escena de ‘Los miserables’, gritando al mundo que tenía un sueño nos partió el alma a todos y le dimos el Oscar por adelantado. Y cuando ganó cada premio nos volvimos en su contra y nos cansamos de ella. Y es cierto que sus discursos no ayudaban. Y bueno, lo que todo hijo de vecino ha podido sentir cuando ha ascendido en su trabajo.
Ya es mala suerte que en la noche más importante de tu vida el vestido que eliges te juegue una mala pasada… Y esto sí que nos ha pasado a todos. Un vestido que se te baja, un pantalón que se te cae, una falda que no deja de subirse, una camiseta que deja poco para la imaginación… Ya es mala suerte que en la noche en la que ganes un Oscar con un vestido de Prada tus pezones sean la comidilla de todo internet.
Un sector complicado y que genera la misma animadversión que ir al dentista. Proceso traumático donde los haya y que no deja de afectar a los famosos. Y si bien ellos tienen al profesional que deseen, estos no siempre aciertan con el corte. Anne Hathaway fue todos nosotros cuando le dejaron un corte de lo más extraño y no tuvo más remedio que dejar pasar el tiempo hasta poder solucionarlo.
Anne Hathaway ante todo es persona, y como todos nosotros ha tenido que salir a la calle y poner su mejor sonrisa aunque no lo sintiera. Y eso mismo tuvo que hacer cuando ganó un Oscar y tuvo que subir al escenario a recogerlo. Difícil imaginar una situación más incómoda. Todos hemos sentido ese regusto amargo cuando hemos triunfado, y ella lo sabe mejor que nadie. Anne Hathaway: actriz, soprano y persona.
Artículo escrito por LosExtras.es