22 de diciembre de 2016

94 años con Ava Gardner

Por Claudia Lorenzo

Cuando te consideran "el animal más bello del mundo", hay que tomarse un tiempo extra para hacer que, además, te tomen en serio. Ava Gardner era, entre otras muchas cosas, una mujer de belleza extrema, pero también de inteligencia superior, fina agudeza y claro talento. Murió joven, a los 68 años, tras una época de salud complicada, pero si físicamente siguiese con nosotros cumpliría 94 años en Nochebuena. Como la tendremos siempre presente, aquí dejamos algunos recuerdos.
Como muchos actores de antes (y de ahora), Ava Gardner fue contratada por su belleza y apariencia a principios de los años 40. Tras un lustro cumpliendo como secundaria, ‘Forajidos’ hizo de ella una estrella que encadenaría, tras este filme, algunos de los títulos más icónicos del Hollywood clásico: ‘Mogambo’, ‘Las nieves del Kilimanjaro’ o ‘La condesa descalza’, entre otros.
Fue en 1950, el año en que Ava Gardner vino a rodar ‘Pandora y el holandés errante’, cuando la actriz se enamoró de la marcha madrileña del momento y de la privacidad que le daba vivir en un país alejado de los rumores, la fama y la presión de Los Ángeles. En un primer momento, Gardner demostró su aprecio por los toreros, enamorando a Mario Cabré, compañero de rodaje. Frank Sinatra no apreciaría mucho ese affaire y aún menos el posterior con Luis Miguel Dominguín.
De los tres matrimonios de su vida (Mickey Rooney, Artie Shaw y Frank Sinatra) fue éste último el que Ava Gardner describió como el amor de su vida, y ambos se mantuvieron en contacto hasta la muerte de la actriz. Sin embargo, su relación de pareja como tal no fue otra cosa más que explosiva: los celos del cantante, su dependencia económica, en aquellos momentos, de la actriz, la belleza de ella y su facilidad para enamorar a los hombres no hicieron más que volverles locos a ambos.
La actriz se reía constantemente de los rumores que decían que, en los peores momentos de la carrera de su tercer marido, la Mafia se había remangado las mangas y había ayudado. “Yo era quien ponía la comida en la mesa, no ellos”, afirmaba, a la vez que mantenía que el papel de Sinatra en ‘De aquí a la eternidad’ (que le daría su Óscar a Mejor Actor secundario) se lo consiguió ella gracias a su poder en Hollywood y su influencia en Harry Cohn, presidente de Columbia Pictures.
En 1953, en pleno matrimonio con Sinatra, Ava Gardner se mudaba a España y se instalaba en el Casttellana Milton por un tiempo, hasta trasladarse primero a una casa en la Moraleja y después a un ático en Doctor Arce. Madrid se estaba convirtiendo en un destino ideal para las producciones hollywoodienses y las noches de la capital estaban llenas de actores, toreros, funcionarios americanos y poderes varios que saltaban de bar en bar, bebiéndose la vida.
Estando ya algo escasa de dinero, en 1988, Ava Gardner se dio cuenta de que tenía entre manos los secretos más profundos del Hollywood de su época, y decidió contratar a un escritor, Peter Evans, para contar su historia (y de paso ganar algunos duros). Tras enterarse de que Evans había sido demandado por Sinatra en el pasado, la actriz cortó su comunicación con él, pero sólo después de haberle dado detalles jugosos de su vida en múltiples entrevistas, publicadas en un libro en 2012, tras la muerte del escritor.
Entre sus grandes interpretaciones, se encuentran la Eloise de ‘Mogambo’ (por la que fue candidata al Óscar, que perdió frente a Audrey Hepburn en ‘Vacaciones en Roma’) o la Maxine Faulk de ‘La noche de la iguana’, que no sólo la hizo candidata a un BAFTA y un Globo de Oro sino que le reportó el Premio a Mejor Actriz en el Festival de Cine de San Sebastián en 1964.
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Artículo escrito por losExtras.es