13 de octubre de 2014

Adolescentes que se enamoran de quien no deben

Por María Pérez

Muchas de las historias de amor adolescente en cine comparten un elemento de ceguera que las hace más dramáticas. Eso nos recuerda ‘A ESCONDIDAS’, primer largo de Mikel Rueda (dedicado al actor Álex Angulo en uno de sus últimos papeles), que se acaba de estrenar y que trata del amor adolescente entre un adolescente marroquí sin papeles y un chico de Bilbao. Hacemos un repaso de algunos de esos amores de cine que despiertan las iras paternas.

‘ROMEO Y JULIETA’ (1996)

La madre del cordero de todas las historias de amor adolescente con tintes trágicos es la obra de teatro de William Shakespeare que ha servido de base a unas cuantas adaptaciones y versiones en el cine, incluida la gran ‘WEST SIDE STORY’. Aquí elegimos la que hizo Baz Luhrman, una versión muy pop protagonizada por Claire Danes y Leo DiCaprio como los amantes de Verona.

‘LA VIDA DE ADÈLE’ (2013)

La película que revolucionó medio mundo el año pasado por sus escenas explícitas de amor lésbico y llenó páginas y páginas en revistas especializadas y de moda (las dos protagonistas se convirtieron de repente en modelos) era una historia de paso a la madurez en la que Adèle, una adolescente inadaptada, encuentra el amor en una chica mayor que ella.

‘DIRTY DANCING’ (1987)

La historia de siempre de niña dócil de buena familia que se enamora del malote de turno se convirtió en un clásico inmediatamente sobre todo gracias a un baile y a un salto de fe. Baby (Jennifer Grey) va de vacaciones con sus padres a un resort y allí conoce a Johnny (Patrick Swayze), empleado del hotel como profesor de baile, e inicia una relación que desencadena la oposición del protector padre.

‘MI VERANO DE AMOR’ (2004)

Una de las mejores películas salidas Reino Unido en la última década es esta historia de amor entre dos adolescentes de Yorkshire, una procedente de un barrio obrero que vive con su hermano ex-presidiario y reconvertido en fanático religioso y la otra pija, que se hacen muy amigas antes de enamorarse. El director Pawel Pawilkowski se las apaña para construir una cinta valiente, lírica y a veces violenta protagonizada por Emily Blunt y Paddy Considine.

‘TADPOLE’ (2002)

Para adolescentes inadaptados tenemos a Oscar (Aaron Stanford), un quinceañero que lee a Voltaire y para el cual las chicas de su edad son medio bobas o bobas completas. Así que, ni corto ni perezoso, no solo se enamora de su madrastra (Sigourney Weaver), sino que seduce a su mejor amiga (Bebe Neuwirth).                                                   

‘CRIATURAS CELESTIALES’ (1994)

Mucho antes de enfangarse en superproducciones y sagas millonarias, Peter Jackson hizo esta maravilla basada en hechos reales y protagonizada por una joven Kate Winslet, en la que un par de adolescentes planean el asesinato de la madre de una de ellas. Jackson logra meter al espectador en las mentes de las dos chicas, que viven en su amistad como en su propio mundo y el resto de la realidad aparece totalmente difuminado.

‘AMOR SIN FIN’ (1981)

Melodrama pasteloso firmado por Franco Zeffirelli sobre dos adolescentes que se enamoran con el beneplácito de los padres, que entran en cólera cuando además descubren que los niños además también son sexualmente activos. Tras la prohibición del padre de que se vuelvan a ver, él planea salvar la casa de ella de un incendio que él mismo provoca, pero, claro, no todo sucede como él lo ve en su mente.

‘JACK AND DIANE’ (2011)       

                     

Dentro de las historias complicadas de amor adolescente, esta parece querer ir un paso más allá. Diane (Juno Temple), una joven enfermiza se convierte en objeto de deseo de Jack (Riley Keough, nieta de Elvis Presley), que le enseña a dar sus primeros pasos en esto del amor lésbico. Pero Diane oculta un oscuro secreto (vamos, que se convierte en lobo) que puede complicar las cosas mucho más.  

‘GREASE’ (1978)

De nuevo, la historia de niña bien se enamora de niño malote durante un verano y cuando coinciden en el instituto entra en juego la dinámica social que parece imposibilitar su amor. La película habría pasado sin pena ni gloria de no ser por sus fabulosas canciones, su estética sesentera y el encanto de sus protagonistas y secundarios, aunque se nos haga difícil creer a Olivia Newton John y John Travolta como adolescentes.

‘DÉJAME ENTRAR’ (2008)

Pero si hay algo peor que enamorarte en la adolescencia es hacerlo de un vampiro. O de una vampira, como cuenta esta gélida película sueca en la que Oskar, un niño de 12 años que vive en un barrio pobre de Estocolmo entabla amistad con una vecinita recién llegada y algo extraña. Una bella aunque algo tétrica historia de amor infantil que tuvo un remake estadounidense un año después.

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