18 de diciembre de 2014

Años y películas clave en la carrera de Brad Pitt

Por Luís Fernández

Brad Pitt cumple 51 años y aunque siga aparentando menos edad que la mitad de la población mundial,  vamos a hacer un repaso a su ya extensa carrera en Hollywood. Como viene siendo habitual hizo sus primeros pinitos en la pequeña pantalla, donde destaca su aparición recurrente en la mítica serie 'DALLAS' y tras unos inicios, digamos, discretos en la gran pantalla pronto daría el salto a la fama trabajando de la mano de grandes directores que le darían el empujón definitivo. Veamos cuales son los años clave de Brad Pitt. 

1991: El seductor

Si, sería el ahora algo denostado Ridley Scott el que le daría su primer pasaje a la fama. Sin duda, 'THELMA Y LOUIS' es uno de los proyectos más personales y alabados del director y en el dio una pequeña aparición a un joven Brad Pitt que sería recordado no por sus dotes interpretativas, sino por encarnar a un personaje hecho para ser deseado, por su cuerpo y por su melena rubia. Él es un episodio más en el transformador viaje de estas dos mujeres. Una gran película que será recordada, y que empezó a forjar la leyenda de "forra-carpetas" del actor. 

1994: La reinvención

Se puede decir que 1994 sería su primer gran año, el primero de muchos. SI bien su 'LEYENDAS DE PASIÓN' no cosechó precisamente la pasión que se esperaba, pues este melodrama romántico de corte épico al antiguo estilo Hollywodiense se quedó un poco en tierra de nadie, si sirvió para constatar el estatus de actor polivalente de Brad Pitt. Un actor que ese mismo año aparecería en 'ENTREVISTA CON EL VAMPIRO' un film que si fue magnificamente recibido donde interpretaba al entrevistado vampiro del título, contando su apasionada historia a un intrépido reportero. Magnífica y elegante revisión del mito vampírico.

1995: La consagración

Apenas 4 años después de su salto a la fama, Brad Pitt conseguiría aparecer en dos películas ya de culto y que le reportarían sus primeras alegrías como actor. Por un lado, David Fincher lo elegiría para protagonizar una de sus películas indispensables encarnando a un ambicioso detective en 'SEVEN', durísimo thriller que nos mostraba al mejor Fincher. Y por el otro, el siempre original Terry William le ofrecía un papel secundario en la película de culto '12 MONOS' que le reportaría al actor su primera nominación a los Oscar y un Globo de Oro por esta distopía futurista en la que un prisionero (Bruce Willis) viaja al pasado para tratar de encontrar una cura a la enfermedad.

1999: El actor de culto

Su estatus de estrella se vería reforzado por su segunda colaboración con David Fincher en 'EL CLUB DE LA LUCHA'. Una película y su aparición en la misma que han visto como se ha creado en torno a ellas un halo de santidad. Obra fundamental para entender el cine de los noventa, que encumbraría tanto a su director como al propio actor en una historia sobre la fundación de un club de lucha que sirva como vía de escape para las frustraciones diarias de dos personajes atrapados en sus monótonas vidas. Indispensable película en la filmografía del actor que le ha otorgado un puesto de honor dentro del cine de culto.

2001: El revienta-taquillas

Pero no solo de pequeños triunfos vive el actor, y Steven Soderbergh llegaba para cargar con medio Hollywood a las espaldas en la energética 'OCEAN´S ELEVEN', cuyo elenco es casi más largo que la propia película. Un thriller de lo más entretenido sobre el mayor atraco a un casino de la historia, para lo cual el jefe de todo esto, Danny Ocean, formará un talentoso equipo de once expertos. A veces liosa y bastante tópica, pero sin duda estimulante, arrasó en taquilla de manera evidente, aunque fuera solo por su estirado reparto. Un éxito que daría lugar a dos, también exitosas, secuelas. 

2004: La megaestrella

Si hasta el 2004 era una estrella, ese título explotaría directamente para convertirse en una megaestrella. Ello es debido a que la epopeya épica de 'TROYA' básicamente basó su promoción y marketing en la imagen de Brad Pitt como Aquiles. Una campaña que funcionó a la perfección y que llevó a la película a triunfar de manera evidente en todo el mundo. Si bien su interpretación no fue especialmente alabada, el conjunto robusto de la cinta y su grandiosidad sirvieron para engrandecer más su figura. Una obra menor interpretativamente hablando pero que supuso su gran vehículo para consolidarse como estrella definitiva.

2008: El polifacético

Después de Troya no se relajó y protagonizaría taquillazos como 'SR. Y SRA. SMITH', donde conocería a su actual mujer, o dramas como la alabada 'BABEL' o el infravalorado western 'EL ASESINATO DE JESSE JAMES POR EL COBARDE ROBERT REFORD'... Pero sería el 2008 su siguiente gran año en el que volvería a trabajar con su recurrente David Fincher y añadiría a los Coen a su lista de prestigiosos directores. Con estos últimos filmaría la alocada 'QUEMAR DESPUÉS DE LEER', irreverente y paródica; y con Fincher volvería a los grandes premios de la mano de 'EL CURIOSO CASO DE BENJAMIN BUTTON', que le reportaría una nueva nominación al Oscar por su encarnación de este hombre que rejuvenecía hasta morir.

2011: El gran actor

Tan solo dos años después conseguiría superarse a si mismo con un dúo aún  más espléndido. Conseguiría las alabanzas de la crítica y numerosas nominaciones por su papel en 'MONEYBALL' de Benett Miller, un drama deportivo escrito por Aaron Sorkin lleno de fuerza y brillantes diálogos y sin una solo escena en el campo de juego. Por otro lado, interpretaría a un riguroso padre en la ganadora en Cannes dirigida por Terrence Malick 'EL ARBOL DE LA VIDA', una de las cumbres del cine de autor de los últimos años. Ambas películas, a su vez, consiguieron su nominación a Mejor Película en su año. Un doble triunfo en la carrera de este actor, completamente revalorizado como interprete.

2013: A por todas

Hasta el momento su último gran año y una vez más difícil de superar. No cabe duda que Brad Pitt luchó contra viento y marea promocionando lo que se presumía sería el gran batacazo en taquilla del año 'GUERRA MUNDIAL Z', a pesar de los problemas de producción su intensiva campaña en medios dio resultado y la película no sólo consiguió salvar los muebles sino que fue tal éxito que ya hay en marcha una secuela en manos del español Juan Antonio Bayona. Su segundo triunfo fue conseguir su primer Oscar, no como intérprete sino como productor por '12 AÑOS DE ESCLAVITUD' de la que supo ver su potente historia y su potencial, en la que se reservó también un pequeño papel. Un año, sin duda, para recordar. 

 

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