9 de septiembre de 2015

Antes de ser superhéroes fueron un desastre

Por Pedro Moral

Estamos en la era de los superhéroes, Marvel domina las salas de cine y el género cinematográfico de los hombres con superpoderes ha superado a todos los demás en abundancia de títulos. Esto hace que entre tanta cinta convencional surjan ejemplares (de superhéroes) extraños, personajes que combaten el mal de las maneras más irreverentes y muchos sin superpoderes. 

El último caso es el de Deadpool, un mercenario bocazas interpretado por Ryan Reynolds  cuyo filme aún no se ha estrenado. Pero antes el cine nos ha dado multitud de perfiles de personajes hechos polvo que por cosas de la vida se acaban convirtiendo en salvadores de la humanidad. 

Con problemas de alcoholismo

El más sucio, rudo, mal educado y cascarrabias de todos es John Hancock. Este tipo con poderes sobrehumanos rebosa cinismo y huele a whisky. A pesar de que intenta hacer el bien sus destrozos causan tantos daños al inmueble urbano que la gente no le tiene demasiado cariño. Will Smith es el actor que puso rostro a Hancock en 'Hancock' y Jason Baetman al experto en relaciones públicas que intenta reconciliar al super-antihéroe con el mundo. 

El problema es que la resaca de un superhéroe también es una super-resaca...

El patea traseros

Así se le llamó a Dave Lizewski, el protagonista de 'Kick Ass', en España. El superhéroe sin superpoderes es un adolescente muy freak que se compra un traje para combatir el mal. La terrible paliza que se lleva, cuchilladas y atropello incluido, le deja un daño permanente en el sistema nervioso lo que hace que resista mucho más el dolor que la gente normal. Es entonces cuando se llama a sí mismo Kick-Ass y cuando sus hazañas se hacen virales. 

A este ¿superhéroe? le pone cara Aaron Johnson y en sus aventuras le acompañan una niña experta en artes marciales y armamento llamada Hit Girl (Chloë Grace Moretz) y Big Daddy, su padre y una especie de Batman  de mediana edad interpretado por un Nicholas Cage obsesionado con la violencia, la justicia y la venganza. 

Los vigilantes y sus miserias

No existe un grupo de superhéroes con tantos traumas del pasado como los que conforman 'Watchmen'. Un grupo de tipos normales y corrientes que deciden ponerse un traje para luchar contra el mal. Tras una traumática experiencia se hacen adultos y el grupo se disuelve. Tiempo después asesinan a uno de ellos, el comediante, y entonces deciden volver a juntarse para investigar. Violaciones, problemas de impotencia, traumas infantiles o la promiscuidad son algunos de los borrones que forman el expediente de estos héroes. 

Cualquiera de ellos entra perfectamente en el perfil de freak o antihéroe, desde Nite Owl, Ozymandias o Espectro de Seda... pero el que se lleva el premio gordo al mayor bicho raro es Rorschach, el tipo con la máscara de manchas cambiantes (las del test Rorschach) el más violento y a la vez más justo de los 'Watchmen' fue interpretado por Jackie Earle Haley en la adaptación cinematográfica de Zack Snyder.

Criminales con superpoderes

Dentro de poco se estrenará 'Escuadrón suicida', que no es más que un grupo de supervillanos que utiliza el gobierno para cumplir misiones suicidas. A cambio, se les rebaja la condena. Todos los miembros son malos pero lo que hacen es bueno. Son como superhéroes por un día, destacan Harley Quinn, la novia de Joker, Poison Ivy...

También hay otros superhéroes entre rejas llamados 'Mitfist' que no combaten contra nada porque no tienen nada con lo que combatir pero que sirven como ejemplo de gente con superpoderes que al vivir en un ambiente marginal no se enteran muy buen de cual esa línea que separa el bien y del mal.

El superhéroe con cáncer

Es la enfermedad más letal de nuestro tiempo y ni los superhéroes como Deadpool se libran. Aunque en su caso una cosa llevó a la otra. La historia de este cínico personaje de Marvel que ha sido llevado a la pantalla (aún sin estrenar) por el ex linterna verde Ryan Reynolds es la de un mercenario y criminal que tras intentar curarse el cáncer con 'El Arma X' su organismo sufre una alteración genética que acaba por convertirle en el antihéroe que es. 

Le gusta vacilar, el humor negro, apenas tiene sentimientos y físicamente es una especie de zombie. Lo tiene todo.

  • Extras