31 de agosto de 2017

Así es 'Vidas Criminales', la precuela de 'Jackie Brown'

Por Ignasi Muñoz

Quentin Tarantino sorprendió a todos con su tercera película, una obra mucho más clásica que el derroche de originalidad que ofrecieron Pulp Fictiony Reservoir Dogs. Y Jackie Brown es en efecto el punto discordante en la filmografía del director de Tennessee. Su narración es lineal, carece de ríos de sangre y el guion es mucho más relajado de lo que el director suele ofrecer.

Todo ello se debe a que es la única obra de su filmografía que no parte de su propio material original, sino que adapta una novela del gran Elmore Leonard. Y esta es nuestra conexión con Vidas Criminales, película que adapta otro libro de Leonard, The Switch, donde presentó a los personajes que retomaría años más tarde en Rum Punch, la novela que adaptó Tarantino. De repente, se hizo la luz. La precuela de Jackie Brown existe, y es perfecta para una sesión doble.
En la película de Tarantino había una pareja que destacaba, el malhablado Ordell Robbie junto al callado Louis Gara (John Hawkes). El contraste entre sus dos personalidades dibujaba un dúo de amigos entrañable y dispuesto a todo. Y ahora gracias aVidas Criminales podemos indagar más en los primeros años de su relación, donde no eran más que criminales inexpertos que intentaban aprender el viejo negocio de la extorsión. A la inefable pareja se le suma la también conocida Melanie (Isla Fisher), que nos enseña como desde joven no tenía problema en traicionar a los hombres.

Vidas Criminales también nos presenta personajes nuevos y muy interesantes, como Marshall(Will Forte), que presencia un secuestro pero no dice nada a nadie, el divertido y fracasado matrimonio formado por Margaret y Frank, y el nazi Richard, un personaje totalmente odioso y explosivo (aunque no literalmente, por desgracia).
Interpretar a los mismos personajes que hicieron Samuel L. Jackson y Robert de Niro debe suponer una presión increíble, pero para Yasiin Bey y John Hawkes no parece un problema. Ambos ofrecen una naturalidad sorprendente, cambiando su piel por la de Ordell y Louis como si de un par de camaleones se tratara. Y lo hacen además rodeados por unos secundarios de lujo, desde el matrimonio encarnado por Jennifer Aniston y Tim Robbins, hasta el temible nazi que interpreta Mark Boone. Todo el reparto se luce ya que todos tienen alguna secuencia para su brillo personal, un detalle del que no muchas películas pueden presumir.
Dos criminales secuestran a la mujer de un millonario con la intención de pedir un rescate. Parece una premisa simple y conocida por todos, pero Vidas Criminales no es la típica historia de secuestros. Porque ni Ordell y Louis son unos buenos criminales, ni el matrimonio daría dinero para volver a verse. Estos son los pequeños detalles que hacen que un secuestro no salga bien, y los que convierten una historia predecible en algo original y repleto de humor y tensión.
Si algo hace de Vidas Criminales una buena película es la forma en que Daniel Schechter dirige la historia. Decide ir mezclando la tensión y la comedia durante todo el metraje, algo arriesgado que funciona gracias a los maravillosos diálogos de Elmore Leonard y el estilo visual de Schechter. Contiene secuencias con un suspense de infarto y justo después, un personaje contando un chiste sobre masturbación. Toda la película juega por un terreno complejo para acabar ganando el partido.
Ahora que está tan de moda la creación de universos cinematográficos es sin duda buen momento para una precuela de una película de Tarantino. El director, conocido por sus grandes personajes, puede estar contento con el resultado de Vidas Criminales, y bien podría considerar a los personajes parte de su gran universo tarantiniano.
Pero además de ser un excelente complemento a Jackie Brown, Vidas Criminales funciona por sí sola como una película divertida y repleta de buenos momentos. Merece la pena ya solo para ver los inicios de Ordell y Louis, un dúo de gánsteres de poca monta que no para de cometer errores. Sin duda les faltaba mucho aprendizaje criminal para fichar por Tarantino.