Brigitte Bardot, las pieles de un mito

Por Bernardo Pajares

Aunque seguramente las generaciones más jóvenes tengan una imagen de ella cercana a una loca de los gatos con algo de mal genio, para los que vivieron en la década de los sesenta Brigitte Bardot fue un icono sexual que rompió moldes en el cine francés. Ni ahora, a sus casi 81 años, que por cierto celebrará a la vez que Sophia Loren, se resigna a que comercien con su imagen en Saint-Tropez, donde reside desde hace décadas. Hoy recordamos las pieles en las que se metió para la gran pantalla esta acérrima defensora de los animales.

Con Juliette llegó el escándalo

Para hacerse una idea de su popularidad basta con decir que en 1956, cuando la popularidad de una Brigitte Bardot recién entrada en la veintena comenzaba a despuntar, llegó a estrenar hasta seis películas, entre ellas 'Helena de Troya', 'Mi hijo Nerón', 'Deshojando la margarita' o 'Y dios creó la mujer'. Fue Juliette, su personaje en esta última, el que desencadenó el escándalo. Y con él llegó el furor por la Bardot. Una huérfana casi adolescente que utiliza su portentoso físico para lograr la libertad dentro de una sociedad dominada por el sexo opuesto. Como decíamos, estamos hablando del año 1956.

Brigitte Bardotte y la censura

Dos años después, llegaba a las salas francesas ‘En caso de desgracia’. BB, como la siguen llamando en su país, conoció la censura en este filme dirigido por Claude Autant-Lara en el que compartía escenas con el renombrado actor y cantante Jean Gabin. El momento que sufrió los efectos de la tijera es este en el que la rubia de piernas interminables se levanta la falda para mostrar su trasero a la cámara. 

Encantadora campesina

En 1959 se estrenaba la primera de las películas protagonizadas por Brigitte Bardot que llegaría a los cines españoles. Se trataba de 'Babette se va a la guerra', una comedia sobre la Segunda Guerra Mundial en la que ella era, claro, Babette. Muchacha francesa de campo con labios carnosos que termina refugiada en Inglaterra y recibe la misión de emplear sus encantos para obtener información del bando alemán.

Drama delante y detrás de las cámaras

Primer reto, primer gran papel dramático para la actriz, que en 'La verdad' trabajó a las órdenes del director Henri-Georges Clouzot, una persona difícil para rodar según decían los actores que habían trabajado con él. La cosa no fue diferente con Bardot, a la que Clouzot obligó a tomar un puñado de píldoras para dormir haciéndole creer que se trataba de aspirinas. Después del correspondiente lavado de estómago, cuentan que en otra ocasión la abofeteó para conseguir que llorase en una escena. Se excusaba el director diciendo que necesitaba "a una actriz de verdad y no a una amateur", a lo que Bardot le contestó: "Yo necesito a un buen director, no a un psicópata".

Musa de la Nouvelle Vague

En esta bellísima imagen vemos a Brigitte Bardot con Michel Piccoli, el protagonista masculino de 'El desprecio'. Jean-Luc Godard le regaló al mito uno de los mejores personajes que haya hecho nunca. 'El desprecio' teje y desteje. Teje una adaptación cinematográfica de La Odisea que dirigirá Fritz Lang y al mismo tiempo desteje los vínculos de la relación entre el dramaturgo encargado de reescribir las escenas y su esposa Camille. 

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