6 de enero de 2018

Cinco intérpretes que ganaron un Oscar dando visibilidad a una enfermedad

Por Fon López. La leyenda de que una transformación (a más feo) era sinónimo de Oscar se hizo muy popular a principios de los 2000, sobre todo tras los premios consecutivos a Halle Berry, Nicole Kidman y Charlize Theron por Monster's Ball, Las horas y Monster, respectivamente. Si bien esto no se ha repetido tantas veces como pensamos, el hecho de interpretar a personajes enfermos sí que ha llevado a un buen puñado de actores y actrices a recoger la preciada estatuilla. Aquí, cinco ejemplos del cine reciente:
El doble combo biopic + evolución de una enfermedad que ofrecía La teoría del todo ayudó al joven británico a regalarnos una de las mejores interpretaciones de 2014. Redmayne, que cumple años el 6 de enero, llevó magistralmente el peso de la apasionante vida de Stephen Hawking, desde sus primeros años en la universidad hasta los estadios más avanzados de su enfermedad degenerativa.
A principios de los 90, homosexualidad y VIH eran temas poco explorados en cine y televisión comercial. De ahí la importancia de una cinta como Philadelphia, protagonizada por un abogado enfermo de SIDA que es despedido de su empresa por el simple hecho de padecerlo. Un maravilloso Tom Hanks nos regaló una de las mejores interpretaciones de su exitosa carrera.
La más reciente de la lista en ganar el Oscar por interpretar a una enferma, en este caso de cáncer, que tiene que luchar contra un sistema que deniega todos los derechos de herencia a su pareja solo por ser mujer. Moore y Ellen Page son de lejos lo mejor de Siempre Alice, una película irregular a la que ambas actrices imprimen toda la emotividad.
No hay actor que haya interpretado a más personajes perturbados o psicópatas a lo largo de su carrera, pero fue una patología mental como el trastorno obsesivo-compulsivo la que le llevó a ganar su último Oscar. En Mejor imposible Nicholson encarna a un escritor extremadamente maniático al que la presencia de un perro y la aparición en su vida de Helen Hunt acabarán rompiéndole los esquemas y sus rígidas rutinas.
20 años después que Tom Hanks, McConaughey volvió a lograr un Oscar por interpretar a un enfermo de SIDA. Sin embargo, la trama de Dallas Buyers Club nos sitúa unos años antes que la de Philadelphia. A mediados de los años 80, un cowboy de rodeo hace todo lo posible por que se comercialice el AZT, único medicamento disponible por entonces para luchar contra la enfermedad. Su compañero de reparto Jared Leto también ganó el Oscar por interpretar a otro paciente. Cinco grandes interpretaciones que supusieron un punto de inflexión en las carreras de sus protagonistas. Algunos de ellos para ser tomados más en serio, otros para dar un salto evolutivo en sus carreras o incluso para recibir un reconocimiento que llegaba años tarde.