31 de agosto de 2016

'Te quiero, tío': Cinco claves para una comedia romántica ideal

Por Pedro Moral

John Hamburg, que está a punto de estrenar la comedia '¿Tenía que ser él?' con Bryan Cranston, James Franco y Zoey Deutch, dirigió hace siete años la maravillosa 'Te quiero, tio', una comedia un poco loca, un poco inclasificable en la que Paul Rudd busca desesperadamente a un mejor amigo cuando se da cuenta a varios meses de su boda que no tiene ningún amigo íntimo al que convertir en padrino.

Un día se encuentra con Jason Segel, que interpreta a un tipo excéntrico y entrañable al mismo tiempo llamado Sydney. Pero claro, tras un "bromance" idílico comienzan los problemas. Es una comedia completamente atípica sobre la amistad y el amor que perfectamente puede servir como manual de instrucciones para desentrañar los secretos de una buena comedia romántica.
Paul Rudd, un tipo que se crio en 'Friends' y el novio favorito de Phoebe para la audiencia. ¿Cómo no iba a triunfar en la comedia? Es gracioso, casi tontorrón y al mismo tiempo conserva un poderoso atractivo. Puede manejar la comedia de altura con diálogos elaborados y gags de guión muy trabajados y también puede desbarrarse en chistes de guarros sin perder gracia ni elegancia. En 'Te quiero, tío' interpreta a un exitoso agente inmobiliario sin amigos que ha vivido su vida reprimiendo sus instintos más primarios. Todo un caso.

Luego está Jason Segel, al que muchos conocerán por su papel de Marshall en 'Cómo conocí a vuestra madre'. Segel es gracioso aunque no hable, es gracioso comiendo cereales, en bañador, paseando al perro. Segel es pura comedia y lo ha demostrado en infinidad de títulos como 'Paso de ti'.
Y claro una comedia romántica perfecta tiene que tener a unos cuantos secundarios a la altura. En 'Te quiero, tío' hay unos cuantos que merecen la pena cada plano que John Hamburg les dedica. Primero tenemos a la preciosa Zooey (la prometida del agente inmobiliario que interpreta Rudd) que es Rashida Jones ('The Office') y que es el complemento dulce y perfecto a este bromance.

Pero desde luego quien se lleva la palma son sus amigas, la sexy y de carácter explosivo Denise interpretada por Jaime Pressly (educada en la comedia absurda con la fantástica serie de 'Me llamo Earl') y la insegura, divertida y desesperada solterona Hailey interpretada por Sarah Burns. Y en el apartado de colaboraciones especiales tenemos a un genial Jon Favreau haciendo el papel de abusón y marido pasota y a J.K. Simmons que solo en dos escenas ya se gana a los espectadores interpretando al padre de Paul Rudd.
Esta cinta de argumento completamente absurdo: chico necesita conocer chico para ser el padrino de boda; era necesario equilibrada con diálogos elaborados. Y así es, los chistes no son fáciles… ¿Aunque quién puede negarse una carcajada ante un vómito lanzado en plan manguera? Las conversaciones, de hecho, son profundas y repasan con ironía y mucho sentido del humor cosas tan importantes como la amistad, el amor, el trabajo, el éxito…

Cuando el guion de una comedia está bien armado, la risa está garantizada, al igual que el poso que deja la película en cada uno de nosotros.
Es evidente que esos personajes tan bien construidos tienen que vérselas en situaciones extremadamente divertidas para causar el efecto deseado en el público.

Estas situaciones pasan por:

-Tener citas a ciegas con desconocidos.

-Hacer competiciones de haber quién bebe más rápido dos litros de cerveza.

-No recoger las cacas de tu perro en pleno paseo de Los Angeles e increpar a quién diga algo.

-Pelearse con Hulk.

-Pedir ayuda a tu hermano gay para conocer chicos para ser sus amigos.
En cada generación o en cada década hay un genio de la comedia (romántica) que marca el ritmo. Si Billy Wilder cada vez que no sabía cómo resolver un asunto de guión miraba arriba en su despacho un cartel que decía: "¿Cómo lo haría Lubitsch?"… Hoy, y salvando las distancias, todo director de comedia romántica debería tener un cartel cuya leyenda fuera: "¿Cómo lo haría Judd Apatow?".

El director de 'Freaks and Geeks', 'Virgen a los 40', 'Lío embarazoso' o 'Y de repente tú' ha cambiado la comedia romántica, la ha modernizado y la convertido en un producto universal que en los 80 y los 90 era casi exclusivamente femenino. Y está claro que 'Te quiero, tío' es una película influenciada por el toque Apatow, es graciosa, casi desternillante, hay gags fáciles sin llegar a lo escatológico y además tiene una inteligente reflexión sobre el mundo que nos ha tocado vivir.
Artículo escrito por losExtras.es
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