7 de julio de 2017

Cinco películas que no faltaron a San Fermín

Por Pol Llongueras

El 6 de julio arrancan en la ciudad de Pamplona las fiestas de San Fermín, casi nueve días de locura que inundan la capital de Navarra de calimotxo, periódicos enrollados y morlacos amenazantes corriendo por sus calles. El mundo del encierro es un mundo seducido por la pasión y la tradición, pero también por la violencia (todas cualidades que nos demuestran por qué Ernst Hemingway se interesó lo suficiente como para escribir sobre ellos y lanzarlos a la fama y el conocimiento mundial): los Sanfermines dejan cada año tras de sí cerca de un centenar de heridos de media, acarrean 16 muertes a sus espaldas en los últimos cien años, y su principal ventana al mundo son cornadas y bestias cornudas de 500 kg obligados a arrollar y pisotear hombres vestidos de forma impecable.

Por ese conjunto de atributos, los sanfermines son un escenario magnífico en el que plantar una cámara e intentar mandar con ella un mensaje. Lo que está claro es que reflejar el espíritu de una de las fiestas nacionales más emblemáticas de nuestro país (y de esta en particular) en el cine no es fácil, y se ha conseguido con mayor o menor suerte en varias ocasiones… Aquí os traemos las cinco que nos parecen más interesantes:
Y la primera parada, como no, es la adaptación de una de las aclamadas novelas de Hemingway. '¡Fiesta!' sigue una serie de personajes de la generación perdida que deambulan por París durante el periodo entreguerras, y que deciden viajar a España para pescar y asistir a los Sanfermines, en los que se suceden una serie de problemas amorosos entre Brett Ashley (interpretada por la maravillosa Ava Gardner) y los hombres de la cinta: su prometido (Errol Flynn), un hombre con el que ha mantenido un romance (Mel Ferrer), un prometedor torero, y Jake Barnes (Tyrone Power), un periodista norteamericano incapacitado sexualmente por una herida de guerra que asiste como mero espectador a los dimes y diretes de esta existencia temporalmente pacífica.

Las estrellas de la película nunca pisaron Pamplona (al menos en motivo del rodaje de la película), y las escenas sobre el encierro que en ella aparecen son imágenes recurso rodadas por el mismo director Henry King, antes de la fotografía principal de la película, con la excusa de estar rodando un documental, pues sabían que no habrían recibido el permiso por tratarse de una película americana.
El doctor Navarro (interpretado por el mítico actor checoslovaco Frederick Stafford, protagonista de la gran 'Topaz' de Alfred Hitchcock) y su enfermera Juana (María José Cantudo) se sienten profundamente atraídos en una España en el ocaso de la dictadura, y se producen amoríos y arrebatos de pasión en una historia romántica prohibida por el "qué dirán" de la época. Situada en Pamplona, en un momento de su metraje el director y coguionista Jorge Grau retrata el encierro de 1975 en la que perdió la vida uno de sus corredores. Rodada casi en formato documental, la secuencia se identifica por su mezcla de sonido, que incorpora el ruido de las ambulancias recogiendo al finado corredor pamplonica y asistiendo a los múltiples heridos en la entrada de la plaza de toros. La película, sin embargo, pasó a la historia del cine patrio por un hecho mucho más significativo: en ella, María José Cantudo iniciaba la época del destape español con un portentoso desnudo integral. Cornada directa al bajo-vientre de la dictadura.
Con su carrera estancada en Estados Unidos por las acusaciones recibidas por ser comunista, Orson Welles se trasladó a Europa, donde sus contribuciones cinematográficas a la historia del séptimo arte serían mejor recibidas que en el país que le vio nacer. En la película, Sancho y Don Quijote directamente salidos de las páginas de Cervantes se enfrentarían al mundo contemporáneo de las máquinas, la radio, la televisión e incluso el cine. El proyecto (apoyado por el mismísimo Frank Sinatra), que se intentó rodar entre 1957 y 1969, estuvo maldito y nunca terminó de rodarse por mil y un infortunios, como la falta de presupuesto, el hecho de que los actores niños crecían hasta convertirse en hombres, y la muerte del actor que interpretaba al hidalgo de la Mancha, Francisco Reiguera.

Por suerte, Jess Franco lo montó y terminó a modo de documental, y al final pudimos ver lo que tenía que decir uno de los personajes más importantes del mundo del cine sobre los encierros de Pamplona: en ella hay una larga secuencia (¡más de 10 minutos!) en la que vemos a los morlacos atravesar los puntos emblemáticos de la capital de Navarra con un sonido natural que captura la locura del momento, y algún montaje acompañado de un riff aflamencado con las cogidas más agresivas e impactantes que pudo grabar Welles en su momento.
Quizás el ejemplo que menos explicación de todos necesita de la lista. En esta película dirigida por James Mangold, Tom Cruise y Cameron Díaz recorrían con moto un encierro de los sanfermines para acabar con un derrape (torero incluido) en una plaza de toros… en Sevilla. Como curiosidad, no es la primera vez que Tom Cruise se acerca a una versión alternativa y mágica de España: en Misión: Imposible 2 ya asistía a una procesión de Semana Santa en Sevilla que se mezclaba con la tradición valenciana de las fallas. El día que se escribieron esos guiones, los consultores de festividades nacionales de España debían de estar de pintxos
En el mundo del documental, los sanfermines han ocupado varios cientos de metros de celuloide rodado principalmente por Miguel Mezquíriz desde 1930 hasta los años 50 (cuyas imágenes servían para alimentar los NO-Dos), amén de las imágenes recogidas desde 1913 que han aumentado exponencialmente en número y se retransmitían (y se retransmiten) en televisores de todo el mundo. En el documental con guion, sin embargo, se han hecho grandes trabajos como Sanfermines 78 (un trabajo de 2005 dirigido por Juan Gautier y José Ángel Jiménez), que narra los disturbios acaecidos en el contexto de la transición durante el encierro de 1978, durante el cual un grupo de grises arremetió contra más de doscientas personas portando una pancarta pro-amnistía. Pero este, pese a su profundo interés, no habla tanto de los sanfermines como de un contexto político y social de España. El que más destaca por su representación del encierro, sin duda, es el reciente 'Encierro en 3D' de Olivier van der Zee, una película documental que sigue las vidas de seis corredores de un encierro para resolver la gran duda de esta festividad: ¿Por qué corren en una carrera donde no se les beneficia con ningún premio y causa cientos de heridos cada año? Destaca su cuidada estética, con unos impactantes planos aéreos en slowmo de la estampida por calle Estafeta que ya sólo por sí mismos valen un visionado.

Con estas películas (con algunas más que con otras) podemos sentir la urgencia y el caos del encierro de San Fermín sin levantarnos del sofá más que para introducir el DVD en nuestro reproductor habitual. Ahora, sólo falta atarnos el pañuelo rojo al cuello y empezar con la famosa tonadilla, esperando que este año las fiestas pamplonicas sean eternas. ¡Uno de enero, dos de febrero…!

Fotos: Getty Images