28 de marzo de 2017

Cinco razones para dejarte llevar por ‘Ghost in the Shell’

Por M. J. Arias

Con la Semana Santa asomando a lo lejos, llega a los cines 'Ghost in the Shell', película de acción donde las haya, con una ambientación singular y protagonizada por una dura Scarlett Johansson que hará las delicias de los aficionados a la ciencia ficción. Dirigida por Rupert Sanders, que debutó en la dirección con 'Blancanieves y la leyenda del cazador', es la adaptación de un manga del mismo título. Por si aún no tenías claro porqué deberías verla, te damos cinco razones de peso que te convencerán.
Ella es Major, una chica dura de pelar que ejerce como brazo armado de una división dedicada al control y erradicación de delitos robóticos, por decirlo así. La versión de Johansson que se ve en ‘Ghost in the Shell’ es la de acción, la que conocemos por su faceta como Viuda Negra en las películas de Los Vengadores, pero también en aquella titulada ‘Lucy’. Porque a la joven de ‘Lost in Traslation’ se le da muy bien eso de dar patadas, hacer piruetas y disparar a dos manos.
‘Ghost in the Shell’ está basada en un manga de culto con el mismo título. Creado por Masamune Shirow y publicado en 1989, si no lo conoces te darán ganas de echarle un ojo después de ver la película. Porque en el mundo de las viñetas no todo son superhéroes, hay muchas más historias que contar y adaptar.
Uno de los grandes atractivos de ‘Ghost in the Shell’ es el universo futurista que crea. Un mundo en el que los seres humanos se completan y mejoran con piezas robóticas de alta gama. La tecnología y la informática al servicio de la humanidad en su más alto nivel. Si pierdes los ojos en una explosión, no te preocupes. Rápido te colocan unos postizos que incluyen visión nocturna. Pero en un mundo de luces y oscuridad como este, el crimen asociado a esta tecnología está a la orden del día y alguien tiene que combatirlo.
De estas hay muchas. De hecho, ‘Ghost in the Shell’ es una película de acción con todas las de la ley. Hay persecuciones, disparos, golpes y adrenalina a raudales. Es lo que pasa cuando la protagonista es una fugitiva que huye de los malos de la película y que intenta dar con su verdadera identidad, esa que le arrebataron cuando utilizaron su cerebro para colocarlo en un cuerpo prefabricado.
Es ciencia ficción, sí. Es acción, sí. Pero bajo toda esa capa de ilusionismo y entretenimiento se plantean cuestiones interesantes que ya estaban en el cómic. Como, por ejemplo, ¿hasta dónde se está dispuesto a llegar para salvar la vida? ¿Dónde reside la humanidad? O ¿Qué define a una persona?