3 de febrero de 2016

Cinco razones por las que Amenábar conquistó Hollywood

Por M.J. Arias

Tiene, desde hace años, a Hollywood en el bolsillo. Se lo ha ganado con sus trabajos y con su talento, pero ¿qué le ven a Alejandro Amenábar que tanto les gusta? En realidad, lo mismo que aquí. Su forma de entender el cine, de hacerlo, de quererlo y, sobre todo, sus historias. Cada una de sus películas es una tesis en sí misma sobre el tema que tratan.
Es una de las cosas que siempre se dijo de Alejandro Amenábar en sus comienzos, cuando con solo 24 años maravilló, cautivó y arrasó con 'Tesis'. Un chaval al que muchos compararon en 1996 con Orson Welles que irrumpió en el panorama español haciendo cine como se hace al otro lado. Con un basto conocimiento del cine clásico y maneras de cineasta de antaño Amenábar se metió a crítica y público en el bolsillo. Él fue quien abrió las puertas de Hollywood a todos los que han venido después.
Fue capaz de hacer 'Abre los ojos' con Eduardo Noriega como protagonista. Actor fetiche del que siempre ha sacado lo mejor. Desde su cortos, cuando él, el de Santander y Mateo Gil, habitual en los guiones de Amenábar, experimentaban con una cámara y unas historias en las que se apuntaban maneras. De Noriega dio el salto a Nicole Kidman y Rachel Weisz y ni el pulso le tembló.
Tener un buen padrino siempre ayuda. Claro, que hay que tener talento sino al final uno acaba cayendo por su propio peso. Si en España contó con el apoyo de José Luis Cuerda, al otro lado del charco quien puso sus ojos en él fue Tom Cruise. No solo produjo 'Los otros' y se mudó a España con su entonces esposa, Nicole Kidman, para rodar uno de los mejores trabajos de Amenábar, sino que enamorado como estaba de 'Abre los ojos' no pudo resistirse a hacer un remake con él mismo como protagonista.
Seis películas en 19 años no es un currículum precisamente abarrotado. Lo suyo es tomarse con calma el proceso de selección, investigación y elaboración de cada proyecto. No se precipita, medita cada decisión y por eso cuando estrena las expectativas generadas son tan altas que se le juzga con una vara de medir distinta al resto. De ahí que una película como 'Regression' no haya sido visto con tan buenos ojos como se esperaba. Si en lugar de Alejandro Amenábar el director hubiera sido otro quizá las cosas habrían cambiado a la hora de valorarla.
Amenábar dirige, sí, pero también escribe sus propios guiones, compone la música de sus películas, realiza los trabajos de investigación previos a la escritura y, además, actúa. Ahora ya no. Pero en sus comienzos no era raro verle aparecer en la pantalla cual Alfred Hitchcock. Como uno de los actores, en sus cortos. O como un extra que se cuela en un baño en una noche de juerga, en 'Abre los ojos'.
Artículo escrito por losExtras.es
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