16 de mayo de 2014

Cómo hubiera sido ‘FROZEN’ con Tim Burton

Por Rubén Miguélez

La artista japonesa Yoko ha imaginado cómo hubiera sido 'FROZEN' si la que ya es la película de animación más taquillera de la historia (ha recaudado en todo el mundo casi 1.200 millones de dólares) hubiera estado dirigida por Tim Burton. Gracias a ella podemos imaginarnos cómo hubieran sido Anna, Elsa o Kristoff si hubieran formado parte de 'PESADILLA ANTES DE NAVIDAD', 'LA NOVIA CADAVER' o 'FRANKENWEENIE'.

Elsa y Anna son dos hermanas con un pasado muy turbio: no tienen ningún tipo de relación durante toda su juventud por culpa de un ataque involuntario en el que Elsa casi acaba con la vida de Anna. Probablemente Tim Burton hubiera preferido que Anna hubiera terminado muerta y Elsa dedicara su juventud a resucitarla. 

El peine: ese objeto que no prima en las películas de Tim Burton. Y si no que se lo pregunten a Helena Bonham Carter, que solamente se peinó para su papel secundario en 'BIG FISH'. 

Ojos gigantes, cuerpos esqueléticos y cabezas desproporcionadas: marca de la casa. 

Elsa, durante gran parte de la película, es una joven digna de haber salido de la mente de Tim Burton: alejada de la sociedad, solitaria y temeraria de dar suelta a todo su poder por miedo a lo que podría provocar. En la versión Disney, Elsa nunca ataca a su pueblo de manera intencionada, y puedo que otro gallo hubiera cantado si fuera un personaje más de 'PESADILLA ANTES DE NAVIDAD'.

El lado oculto de Hans, el precipitado amor de Anna, habría sido carne de maldad descontrolada para la mente de Tim Burton.

Otro rasgo físico clave de los personajes de Burton: las ojeras. La versión Burton de estos personajes tienen tantas que no podemos descartar que el reino que gobierna Elsa sea el de los muertos.

Y cómo no, no podíamos olvidarnos de los ya míticos personajes secundarios de 'FROZEN'. Olaf y Sven podrían haber sido el muñeco de nieve sin cabeza y el reno de cuernos congelados si hubieran estado en manos del realizador californiano. Los trolls, inevitablemente, siguen siendo más adorables que tétricos.

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