27 de julio de 2015

Críticos de cine que se convierten en directores

Por Pedro Moral

De toda la vida ha habido siempre una idea sobrevolando por los lectores de las páginas de cultura del periódico: "Los críticos de cine son directores frustrados". Y lo cierto es que a veces la saña con la que algunos críticos despedazan una película parece más bien un acto de rencor que una aportación cultural (y de ocio) que sirva como guía al lector, que es lo que siempre debería ser. 

Y sea o no cierto que los críticos anhelan tener el trabajo que critican, hay muchos que acabaron dejando la profesión de plumillas para entrar en el noble oficio de la dirección cinematográfica. Uno de ellos fue Peter Bodanovich, que está a punto de estrenar su última película, una comedia romántica titulada 'Lío en Broadway' y a la que se han apuntado Owen Wilson, Jennifer Anisto y Cybill Shepherd. Bogdánovich la escribe y dirige, y aunque como director es una de las figuras más importantes del Nuevo Hollywood (ese que comenzó en los 70' con 'Taxi Driver', no siempre estuvo detrás de una cámara. 

Bogdanovich fue programador de cine en el Museo de Arte Moderno de Nueva York y crítico para Esquire. Además tiene numerosos libros de sus conversaciones con los directores más grandes del Hollywood clásico como Howard Hawks o su admirado (y el de muchos de su generación) John Ford. Se puede decir que antes de que Bogdanovich se puesiera a escribir un guión y a rodar había escrito y reflexionado mucho sobre el arte de dirigir. 

Este director que muchos conoceréis por su papel de psiquiatra de la psiquiatra de Tony Soprano, estuvo de observador en varios rodajes de Ford. Pasó horas rodeado de los mejores y nunca dejó de documentarse y aprender los trucos del viejo Hollywood. En 1971 dirigió 'La última película', una de las mejores películas de su generación que estaba llena de nostalgia por el cine clásico y que a la vez rompía con él para emprender un nuevo camino hacia la democratización del arte. Además, durante el rodaje se enamoró de Cybill Shepherd, lo que provocó un 'BOOM' en los tabloides de Hollywood, pero bueno, eso es otra historia. 

Todo empezó en Francia

Todo comenzó con la Nouvelle Vague, un colectivo de críticos que fundaron una de las revistas sobre cine más influyentes del mundo, Cahiers du cinéma. Este grupo formado por tipos como François Truffaut, Jean-Luc Godard o Claude Chabrol se metieron a directores pero además fundando una nueva forma de entender el séptimo arte. 

Saliéndose de la línea habitual del estudio cinematográfico estos nuevos directores cogían a actores no profesionales para abordar los problemas sociales del momento. Los escenarios eran la calle y las historias las de la gente común, historias que nunca antes se habían contado. Además todos los ámbitos de la producción estaban centralizados en artistas. 

Truffaut fue el que más triunfó y suya es una de las películas más míticas de la historia 'Los 400 golpes'. Este grupo de críticos, que siempre defendieron a Orson Welles, Hawks, Ford y Hitchcock como los primeros autores del cine, demostraron que un saber enciclopédico podía ayudar a hacer una buena película. 

El cine de género les acoge

Al menos así ocurre en la actualidad, en la que  el cine de género es en el que los críticos se encuentran más a gusto al dar el salto. Un buen ejemplo es Joe Cornish, que tras aparece en la BBC 6 hablando sobre películas o presentar su propio programa en una radio, escribió y dirigió 'Attack the Block' un apelícula casi de serie B sobre una invasión alienígena en un barrio 'chungo' de Londres. Se nota que Cornish ha crecido en el mejor cine palomitero pero además tienen un gusto excepcional para dotar a su criatura de un par de subtextos. En su caso, es un acierto el cambio de profesión. 

También hay algunos que se quedan a un paso y solo llegan a guionistas, como C. Robert Cargill, que tras escribir para Hollywood.como o Film.com decidió tirarse al ruedo con una película de terror que se titula 'Sinister' y que dirigió Scott Derrickson y protagonizó Ethan Hawke

El arte de criticar en España

En nuestro país ha habido grandes críticos, grandes directores y también grandes críticos que se pasaron a directores. Uno de ellos fue, por ejemplo, Fernando Trueba (un apellido que hoy pesa mucho en la industria). Trueba comenzó escribiendo críticas para El País y acabó estrenando 'Opera prima', una deliciosa comedia protagonizada por Óscar Ladoire y Antonio Resines que sorprendentemente duró en cartelera medio año. Después llegaron muchas más e incluso el Oscar de Hollywood por 'La niña de tus ojos'. 

Y a una generación algo más tardía pertenece Daniel Monzón. El director de 'Celda 211', que el pasado año volvió a romper la taquilla con 'El niño', fue durante mucho tiempo escritor de cine en Fotogramas y subdirector de 'Días de cine'.

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