30 de diciembre de 2015

Cuando el guionista es la estrella

Todo el mundo se acuerda del director y de los actores, pero ¿qué pasa con el guionista? Las cosas como son, hay que ser muy cinéfilo para no solo saber quién firma el guion de una película sino, además, acudir al cine a ver un título solo por quién es el responsable del libreto. Basta con pensarlo un momento, cuántos nombres vienen a la cabeza así, a bote pronto. Grandes como Rafael Azcona, Joseph L. Mankiewicz, Billy Wilder… Sí, pero ¿y actuales? No valen guionistas/directores. No es tan fácil.
Pocos son los guionistas que participan en la gira promocional de unas películas que no existirían sin ellos. Un colectivo poco conocido y reconocido que tiene en Aaron Sorkin a su cabeza más visible. El considerado por muchos, debería serlo por todos, como el mejor guionista del actual Hollywood es el responsable de la regia 'El ala oeste de la Casa Blanca', la injustamente cancelada 'Studio 60' y la más reciente 'The Newsroom'. Un hombre de televisión que en ocasiones hace incursiones en el cine para dejar su impronta en la pantalla grande.
La última ha sido con 'Steve Jobs', una historia y un personaje a la altura de su talento para escribir diálogos de ritmo endiablado, contenido sobresaliente y siempre en movimiento. Porque una de las marcas del sello Sorkin, uno de esos sorkinismos, es su afición por hacer que sus personajes hablen (casi)siempre en movimiento. Un recurso tan válido como eficaz para convertir la palabra en acción. Sorkin es una estrella en sí mismo, uno de los pocos guionistas cuyo nombre conoce el público. 'Steve Jobs' no es ni la última película protagonizada por Michael Fassbender, ni la última película dirigida por Danny Boyle. Es la última película escrita por Aaron Sorkin, guionista también de 'La red social', 'La guerra de Charlie Wilson' y, que nadie se olvide, 'Algunos hombres buenos'.
Hay pocos escritores de cine y televisión ahora mismo que gocen del estatus de estrella como lo hace Aaron Sorkin, que, además, cuenta con un pasado problemático de adicción que contribuye aún más al halo que le rodea. Quizá Diablo Cody (quien sorprendió con 'Juno'), Tom McCarthy (que tiene a la crítica en el bolsillo con 'Spotlight') o la tan de moda ahora Amy Schumer estén cerca la popularidad generalizada. Solo un puñado de nombres suena al gran público. Andrew Kevin Walker tuvo su momento, tras escribir 'Seven', 'Asesinato en 8mm.' y 'Sleepy Hollow'. Pero tras una década fuera de juego reapareció con la vapuleada 'El hombre lobo' en 2010 y hasta hoy.
De estos hay decenas de ejemplos. Ahí están los hermanos Coen, los Wachowski, Woody Allen, Francis Ford Coppola, Quentin Tarantino, Paul Thomas Anderson, Christopher Nolan, Staley Kubrick, Guillermo del Toro… Los 'Juan Palomo' del cine son muchos. Directores que escriben sus propios guiones o guionistas que dirigen sus propias historias, según se mire. En España, es muy habitual. Lo hacen casi todos los internacionales de nuestro cine como Alejandro Amenábar (quien suele colaborar con Mateo Gil en las tareas de escritura), Pedro Almodóvar, Nacho Vigalondo, los hermanos Pastor...
En España, donde el colectivo se queja, no sin razón, continuamente del trato y el ninguneo recibido, lo más parecido a Sorkin en cuanto a celebridad se refiere podría ser ¿Borja Cobeaga? Suyas son algunas de las mejores comedias de los últimos años. Empezando por 'Pagafantas', su debut, y acabando por 'Ocho apellidos vascos' y su secuela. Éxitos que le han valido varias nominaciones, entre ellas la de 2007 al Oscar con su corto 'Éramos poco's. Cobeaga, al contrario que Sorkin, no solo escribe, también dirige. Este año está nominado como guionista y como director en los Feroz con 'Negociador'. Lo cierto es que los guionistas más conocidos suelen ser también directores de sus propias historias.
Claro que en esto de compaginar tareas de escritura y dirección el rey siempre ha sido y será por mucho tiempo el gran Billy Wilder, el único hasta la fecha que ha conseguido hacer triplete en los Oscar el mismo año como Director, Guionista y Productor. Fue por la genial 'El apartamento' en el 61. Él, como nuestro Rafael Azcona, si que eran verdaderas estrellas del guion.
Artículo escrito por losExtras.es
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