30 de diciembre de 2015

¿Cuántas veces hemos escuchado ‘Auld Lang Syne’ en el cine?

'Auld Lang Syne' es sin duda la canción que más veces hemos escuchado en las películas navideñas de Hollywood. A veces en un momento especialmente sentimental de la trama, otras simplemente de fondo, pero siempre coincidiendo con el día de Nochevieja. Auld Lang Syne es una canción cuyo origen es un poema escocés escrito en 1788 por Robert Burns.  Sus versos son perfectos para conmemorar actos solemnes que tienen que ver con alguien que se despide, o el fin o inicio de un viaje. Esta es una de las estrofas:

Por los viejos tiempos,
amigo mío,
por los viejos tiempos:
tomaremos una copa de cordialidad
por los viejos tiempos.
Esta nostalgia abrumadora es la que ha provocado que la canción sea típica canción de Año Nuevo, un momento de despedida y a la vez de celebración por algo nuevo que llega. En el cine es muy recurrente, tanto que si nos pusiéramos a enumerar las películas en las que aparece no acabaríamos nunca: desde el cine mudo hasta nuestros días. Estas son sus apariciones más relevantes:
En esta escena de 'La quimera del oro' Chaplin interpreta a un solitario buscador de oro que viaja hacia Alaska. Una fuerte tormenta le obliga a refugiarse en una cabaña y le aisla del resto del mundo.

En su primera versión no se pudo escuchar 'Auld Lang Syne' porque la película era muda, pero en 1942 se reestrenó en formato sonoro y otra vez, como tantas veces antes, Chaplin nos deleitó con su sentimentalismo en esta escena en la que su personaje escucha como un grupo de vecinos entona el 'Auld Lang Syne' en paz y armonía.
En una escena de 'La mascota del regimiento' la famosa niña actriz de Hollywood, Shirley Temple, entona los versos de 'Auld Lang Syne' para animar a su abuelo en esa base militar británica que aunque al principio no ve bien la idea de que la pequeña ande por ahí suelta, finalmente acaban acogiéndola. Y menos mal porque la estrella en ciernes resulta ser una pieza clave para la rebelión local.

Nadie en la historia ha cantado con tanto encanto esta canción típica navideña. Es la versión perfecta para morirse de amor y de paso recordad una de las niñas prodigio más famosas de la historia.
Sí, los cinéfilos deberían felicitar las Navidades con esta frase porque sin duda ninguna película en la historia ha recogido los valores navideños mejor que ésta, además de ser una obra maestra y de emocionar cada año a la mitad del planeta. Porque el mundo está divido entre los que celebran su Navidad viendo 'Qué bello es vivir' y los que no. En su emocionante última escena el pueblo entero entona 'Auld Lang Syne' junto a ese James Stewart tan humano, tan carismático, tan genial…

Y acordaros: "Cada vez que suena una campanilla le dan las alas a un ángel".
El happy end más romántico de la historia comienza con Harry (Billy Crystal) corriendo por Nueva York con Frank Sinatra de fondo. Por fin se reencuentra con Sally (Meg Ryan). "Lo he pensado y lo cierto es que te quiero". No es tan fácil. Sally se resiste pero cuando empieza a sonar Auld Lang Syne y Harry entona sus sentimientos con furia ella ya no puede resistirse: "Yo te odio Harry, te odio con todo mi corazón". Y entonces se funden en un romántico beso que sencillamente ha pasado a la historia del cine…
Por mucho que Forrest Gump nos alegre la vida con su inagotable optimismo y su fuerte vitalidad hay cosas que no se arreglan, y la amargura de ese veterano de guerra que perdió las piernas en Vietnam y que siente como su país le escupe a la cara su ingratitud es complicada de curar. La noche que ambos celebran Año Nuevo en este clásico de Robert Zemeckis suena, como no, 'Auld Lang Syne'. Están en un bar rodeados de gente pero el teniente Dan Taylor se siente más solo que nunca.

La amarga escena que viene después de la canción con los dos personajes celebrando el año nuevo con prostitutas en la habitación y el cabreo monumental de Dan hacia una de ellas cuando insulta a Forest es una especie de renacimiento para el personaje, el final de una vida y el comienzo de otra. Por eso, que suene 'Auld Lang Syne' no es ninguna casualidad.
En la película de 'Sexo en Nueva York' hay una escena especialmente emocionante que comienza con el personaje de Sarah Jessica Parker tirado en la cama, deprimido. Pero se levanta para correr a los brazos de su amiga. Es entonces cuando comienza a sonar una maravillosa versión de 'Auld Lang Syne' realizada por Mairi Campbell.  El filme retrata con un emocionante encadenado de varias escenas a cada uno de los personajes en una especie de tapiz navideño que como no podía ser de otra forma, te deja un terrible nudo en la garganta. 
Artículo escrito por losExtras.es
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