16 de junio de 2016

¿Cuántas veces se ha reinventado el género de terror?

Por Pedro Moral

'Expediente Warren: El caso de Enfield' es tan terrorífica como su predecesora, 'Expediente Warren', una cinta que revolucionó el terror por… ¿vigésimo novena vez? Ed y Lorraine Warren regresan (aunque realmente esa película funciona como precuela) para resolver otro caso con demonios y espíritus malignos al norte de Londres donde una pobre madre soltera y sus cuatro hijos tienen que lidiar con una casa encantada. James Wan sube la apuesta y hace de esta secuela un ejercicio más terrorífico, si cabe, que 'Expediente Warren'. ¿Ha vuelto a revolucionar el cine de terror? Eso ya es otro cantar, de hecho James Wan ha reinventado el género hasta dos veces, pero no es el único.

A lo largo de la historia muchos directores han conseguido darle la vuelta a un género que, sin embargo, se construye con tópicos y clichés. Sin embargo, últimamente parece haber un poco de histeria colectiva con este tema ¿No os parece que todos los años sale la mejor película de terror de la década? En Paramount Channel nos hemos propuesto analizar esta burbuja del terror enumerando las películas que supusieron una revolución real.
Evidentemente la primera película que revolucionó el género tiene que ser una de las primeras. Y la que quedó grabada en la memoria colectiva, que incluso hoy se sigue reverenciando, homenajenado, plagiando (o cómo deseéis definirlo) es Nosferatu, de 1922. La película de F.W. Murnau, que se basaba en la novela de Bram Stoker es una obra maestra del expresionismo alemán, tan tétrica, oscura y perturbadora que ninguno de los dráculas posteriores (y ha habido muchos) consigue igualarla. Ni siquiera Coppola.
Diez años después, en 1932, llegó la siguiente revolución del cine de terror. La parada de los monstruos da mal rollo de verdad, sencillamente porque todos sus personajes, todos deformes y atormentados, marginados por la sociedad, son reales. Sí, una película que muestra de la forma más cruel y perturbadora a una panda de freaks que trabajan en una feria ambulante. La historia es clásica, un par de malas pécoras se quieren aprovechar de una pareja de inocentes. Pero claro, la atmósfera es tan perturbadora que no todo el mundo aguanta su visionado.
Y sí, después llegaron las películas, también muy buenas de mosntruos de mentira. Que sí Frankensteín, que si La Novia de Frankenstein, La Momia, El hombre invisible… Pero ninguna merece ser catalogada como verdadero hito. ¿Clásicos? Eso sí, claro.
Una mujer se muda a un edificio de Nueva York donde los vecinos son extremadamente raros y un poco pesados. Se queda embarazada y la pesadilla comienza. Roman Polanski, que es un tipo muy retorcido se atreve a convertir el estado de buena esperanza en una anunciación demoniaca. Sí, Mia Farrow está embarazada del mismísimo Satan. Después de verla no querrás jamás tener algo que ver con tus vecinos. Revolucionó el género consiguiendo una atmósfera desasosegante que mezcló con signos del horror clásico.
En 1973 llegó William Friedkin para rodar una película aterradora con la que sí que revolucionó el género y, es más, inventó un nuevo subgénero. La película se titula 'El Exorcista' y supuso el nacimiento de las películas de exorcismos. Ya sabéis, una niña poseída por el diablo que dice palabrotas y echa por la boca papilla verde mientras dos curas intentan sin éxito devolver a la criatura a su ser natural, el de una jovencita pizpireta. Igual ahora os reís pero mucha gente salió traumatizada del cine. Películas que vinieron después como 'La profecía' (1976) o la más moderna 'El exorcismo de Emily Rose' (que mezcla el terror con el género de juicios) son buenas películas pero nada comparado con la cinta primigenia.
Después con 'El Resplandor', Stanley Kubrick siguió en la misma línea. Solo que esta vez el genio renovó la narración del género de terror utilizando pequeños elementos convencionales como un triciclo, un ascensor o unas niñas gemelas para meternos el miedo en las entrañas.
Psicosis podría entrar aquí, pero no. Olvidadlo. Psicosis es una obra cumbre pero del suspense no del terror. Lo que sí da miedo e incluso pánico es lo que hizo Daria Argento en 'Suspiria', cuando metió a Jessica Harper a bailar en una academia la misma noche que asesinan a una de las alumnas, la atmósfera malsana se apodera del lugar y Harper vive la pesadilla de su vida. Este fue uno de los primeros hitos del cine de asesinatos sangrientos y víctimas guapas.
Su homólogo estadounidense fue John Carpenter, que un año después firmó 'La noche de Halloween' donde un psicópata enmascarado (que se convirtió en todo un clásico) perseguía como loco a Jamie Lee Curtis.
Después vinieron tooodas las demás, ‘Pesadilla en Elm Street’, ‘Scream’, ‘Se lo que hicisteis el último verano’…
¿Historias de brujas? ¿A quién le importan? Pues con un esta excusa Daniel Myrick y Eduardo Sánchez hicieron una de las películas de terror más influyentes de los últimos años, 'El proyecto de la bruja de Blair'. ¿Cómo lo hicieron? Grabándolo como un falso documental y construyendo un plan de marketing que engaño a todo el mundo pensando que esta historia era real, lo cual hacía de la película algo verdaderamente escalofriante. Tres jóvenes entran en un bosque para rodar un documental sobre una leyenda local. No se vuelve a saber nada de ellos. Un año después encuentran la cámara con todo el material que grabaron.
Lo que vino después, por mucho que estuviera tan bien dirigido como ‘Rec’, ya no tenía tanta gracia.
¿Cuál fue la primera? ¿Cuál fue la película que revolucionó verdaderamente el cine de terror con niños pálidos que daban más mal rollo que cualquier monstruo? Es difícil de decir, pero sin duda una de las primeras y de las mejores fue 'La maldición' de Takashi Shimizu, una anciana encuentra en su casa (donde hace tiempo que ocurren cosas raras) a un niño (muy tétrico) con un gato negro en brazos… No hace falta más, ya te has meado en los calzoncillos.
Después llegaron ‘The Eye’, ‘The Ring’ y sus respectivos remakes americanos, claro.
James Wan cambió el género de thriller de terror con 'Saw', lo hizo con un rompecabezas macabro y gore. Y también con un desenlace de esos que le dejan a uno sin respiración (aunque eso ya lo había inventado M. Night Shyamalan con 'El sexto sentido'). Por tanto no nos vale. 'Déjame entrar' es una revisión del género de vampiros, tan bella y original que pasó a ser una película de culto casi al instante. Perturbadora y fascinante pero no tan terrorífica como para convertirse en un hito.

La propuesta de 'It Follows' que mezcla el cine adolescente y el depertar sexual con una historia de terror es maravilloso. ¿Una maldición que se pega con el sexo? BRAVO. Sin embargo, tampoco es demasiado terrorífica. Lo mismo ocurre con la última mejor película de terror de todos los tiempos, 'La bruja', una historia lenta y tétrica que realmente sobrecoge al espectador y le sume en una pesadilla rural como pocas. Pero tanto el tono como la propuesta no son nada nuevos. ¿Con cuál nos quedamos? Efectivamente con 'Expediente Warren: The Conjuring'.
James Wan lo hizo todo en esta película: cogió una escalofriante historia real, personajes reales, dudas de fe, exorcismos, fantasmas, extraños monstruos (la monja tétrica), objetos rutinarios que daban pavor, acción, también dosis de cine contemplativo y sobre todo nos dio un miedo tremendo.
Artículo escrito por losExtras.es