19 de junio de 2015

Dani Rovira, ¿la nueva superestrella del cine español?

Por Bernardo Pajares

A su oficina llegan propuestas de todo tipo, desde anuncios hasta fiestas de cumpleaños. Dani Rovira ha recorrido kilómetros y kilómetros en su viejo Peugeot de segunda mano antes de llegar hasta aquí. Su próxima parada antes de volver al rodaje de ‘Nueve apellidos vascos’ -el título es provisional- se llama ‘Ahora o nunca’: una comedia romántica muy coral con la que aspira a revalidar su estatus de talismán para el cine español. Y ni siquiera necesita quitarse la camiseta para hacerlo.

¿Fofisano? ¡Ja!

Y no es precisamente porque no pueda presumir de cuerpo, ya que este malagueño licenciado en INEF se mantiene en forma incluso cuando su agenda está, como ahora, repleta de viajes y compromisos. Correr, cuenta, le hace pasar ese tiempo consigo mismo que no siempre es fácil de encontrar. De lo que tampoco se separa nunca es de sus cintas de entrenamiento TRX. Vamos, que lleva el gimnasio en la maleta.

Esa maleta se ha ido llenando, pueblo a pueblo, con las decenas de anécdotas que Rovira acumula de su recorrido por la geografía española, llevando sus propios monólogos a bares y fiestas de todo pelaje. 

Dani Rovira no es casta

¿Pero qué es lo que diferencia a Dani Rovira de otros actores jóvenes? Para empezar, basta con echar un vistazo a sus perfiles en Twitter (1,7 millones de seguidores) e Instagram (cerca de medio millón) -allí sí ha dejado muestras de su cuidada musculatura- para comprobar que su popularidad por esos lares supera ampliamente a la de otros actores de moda como Jesús Castro, Quim Gutiérrez o el mismísimo Mario Casas (el único que se le acerca en Twitter, con 1,6 millones de seguidores). Gran parte de este éxito en redes sociales se lo debe el protagonista de ‘Ocho apellidos vascos’ a YouTube, donde monólogos suyos como el de las playas de Málaga o el que versa sobre las madres y los traumas de la infancia son compartidos y continúan acumulando visionados. Algunos llevan millones. 

Fue Ángel Martín quien se fijó en él en 2008 para el programa Nuevos Cómicos de Paramount Comedy. De allí a El club de la comedia y otros formatos menos duraderos hubo solo otro peldaño. Sobre ese hábitat natural para él que es el escenario, en uno de sus espectáculos le descubrió Eva Leira, directora de casting de ‘Ocho apellidos vascos’. A los pocos días repetía con su compañera Yolanda Serrano y los productores de Telecinco Cinema y La Zona. Una apuesta fuerte por un chico que, aunque sí había hecho sus pinitos en televisión, carecía de experiencia en cine -más allá del doblaje de ‘Lluvía de albóndigas 2’- y tampoco venía de ninguna prestigiosa escuela de interpretación. Eva Leira y Yolanda Serrano lo vieron claro: Dani Rovira era el protagonista que necesitaban.

Subiendo el listón de la comedia

La vida de este cómico malagueño ha pegado un cambio radical en el último año. Él dice ser el mismo, aunque admite que su entorno sí ha cambiado por completo. Su trayectoria está más cerca de rostros vinculados a la comedia como David Broncano o Dani Martínez que de un Hugo Silva o un Álex González. Dani Rovira se perfila como una mezcla entre Adam Sandler y un Seth Meyers patrio. Igual que los actores de Saturday Night Live, Rovira parece tener siempre preparada esa respuesta ingeniosa, esa comparación divertida que arranca la sonrisa del público. Comunica con su expresión, comunica con su cuerpo. Se equivoca. Hace que el espectador, desde el más joven hasta el de más edad, se identifique con él. Es cambio para el cine español.

Ahora o nunca

Estos días, la nueva súper estrella del cine se juega asentar este título. Lo hace arropado por Atresmedia y por un nutrido grupo de actores entre los que se encuentra su pareja, Clara Lago, que esta vez cede el protagonismo femenino a una dulcísima María Valverde. La madrileña se estrena en esto de la comedia con ‘Ahora o nunca’ y no se cansa de repetir en las entrevistas que Rovira, admirador confeso de Ricky Gervais, ha sido su maestro.

Cuando termine su circuito por los medios para promocionar esta peculiar boda ‘british’ en la que se suceden los imprevistos, Dani Rovira se reincorporará al rodaje de la secuela de ‘Ocho apellidos vascos’ cuyo final está previsto para principios de julio en Sevilla. 

¿Y después? El hombre del año, como le ha llamado el director de cine Juan Luis Iborra, quiere que le hagan propuestas que le obliguen a salir de su zona de confort. Pide un drama, algo de suspense, un western… Si se toma estos registros tan en serio como la comedia llegará airoso a su meta.

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