28 de octubre de 2015

De 'Winona Forever' a 'Free Winona'

Por M. J. Arias

Winona, quién te ha visto y quién te ve. Qué poco queda de aquella chica menudita, de rostro angelical y tímido que conquistó al público en los años ochenta (finales) y noventa, y que llegó a ser temporalmente la musa de un director tan particular como Tim Burton. Nominada en dos ocasiones al Óscar, últimamente parece estar viviendo una segunda edad dorada en la actuación tras unos años algo turbios en lo personal y tibios en lo profesional.

Fue su edad dorada en esto del cine. Esos primeros años en los que su belleza clásica, su rostro angelical y su dulzura conquistaron a público, críticos, académicos y directores. De esa etapa son losgrandes títulos de su carrera, 'Bitelchús' (1988), 'Eduardo Manostijeras' (1990), 'La edad de la inocencia' (1993) y 'Mujercitas' (1994). Por estas dos últimas consiguió sus hasta ahora dos únicas nominaciones a los Óscars. Esos son sus clásicos, pero en aquellos años en los que le llovían los guiones y las ofertas de trabajo también figura 'Alien: Resurreción'.

En los noventa Winona lo tenía todo. Trabajo, buenas críticas, los flashes pendientes de ella, legiones de seguidores, nominaciones y un novio tan guapo y famoso como ella. Johnny Depp y Winona eran una de esas parejas adoradas por la prensa y los fans. Su amor era tan de verdad que dicen que ella llegó a pensar en dar el siguiente paso y él, convencido de que lo suyo era para siempre, se tatuó un contundente 'Winona Forever' en el brazo. Pero el amor se les acabó tres años después y el actor se borró el 'na' del tatuaje para dejarlo en 'Wino Forever' ('Borrachuzo para siempre').

Medio mundo preocupado ante la posibilidad de que el sistema informático colapsase y el cambio de siglo trajese el caos, y resulta que a nivel tecnológico los vaticinios se quedaron en nada. Los cajeros siguieron funcionando, los semáforos no se apagaron y los ordenadores no cobraron vida propia, pero a quien no le sentó nada bien el cambio de siglo fue a Winona Ryder.

En 2002 tuvo que enfrentarse a uno de los juicios más mediáticos que se han visto en Hollywood. En el banquillo de los acusados, la actriz de Bitelchús, a la que pillaron robando ropa y tuvo que pasar por el juzgado para recibir su condena: una multa y horas de servicio comunitario. Su calvario no había hecho más que comenzar y su vida profesional se resintió. En 2000 protagonizó la empalagosa y falta de química 'Otoño en Nueva York'. Fue su último gran título como protagonista. Su carrera se oscurecía y sus fans -o simplemente, los internautas más guasones- pedían su libertad al grito de 'Free Winona'.

Tras años condenada al ostracismo –Hollywood no es de perdonar los errores–, parece que en los últimos años está viviendo un buen momento. No tan bueno con el de los noventa, pero sí una segunda oportunidad que podría decirse que comenzó con el papel de madre de Spock en 'Star Trek', de J. J. Abrams, en 2009. Después de aquel papel en el que costaba reconocerla, la hemos visto en 'Cisne negro' a las órdenes de Daren Aronofsky. Ha vuelto con secundarios de la mano de grandes directores. No está nada mal. Y, además, no es lo único que ha hecho. En la miniserie 'Show Me a Hero' estaba muy por encima del notable alto y está rodando la serie 'Stranger Things'. Y eso por no hablar de que está más que anunciada la segunda parte de 'Bitelchús'.
Artículo escrito por losExtras.es
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