3 de octubre de 2016

Del Moloko-Plus al NZT, esas drogas que inventó la pantalla

Por M .J. Arias

Muchas son las películas que retratan el mundo de la droga, su venta y consecuencias. Cocaína, heroína, marihuana, alcohol… Lo que es más raro es que se las inventen. Bueno, o quizá no tanto, porque en realidad hay un buen puñado de ejemplos de drogas inventadas en la pantalla, ya sea de cine o televisión, que forman parte importante de la trama que se cuenta. Desde la conocida Moloko-Plus de 'La naranja mecánica' a la NZT 48 de 'Sin límites'? ¿Las conoces todas?
Parece un inofensivo vaso de leche, pero no lo es. Leche lleva, pero está mezclada con barbitúricos y el cóctel resultante es una auténtica bomba de relojería. Básicamente lo que provoca en quien lo ingiere es una agudización de los sentidos descomunal. Eso y, según cuenta el protagonista de la película de Stanley Kubrick, que cuando la tomas te quedas más que listo para dar rienda suelta a la violencia.
A ver, si alguien se te presenta un día y te dice que tomándote una de estas aparentemente inofensivas pastillas te convertirías en el tipo más listo de la faz de la Tierra, ¿qué harías? Bradley Copper se las tomó primero en el cine y después le siguió Jake McDorman en la pequeña pantalla y de forma recurrente, que para eso es una serie. Lo que hacen estas pastillas es aumentar la capacidad de tu cerebro aprovechando una mayor parte de él.
La hemos visto en el cine, pero también en la televisión, en la serie ‘Gotham’. Se trata de una droga creada por Stan Potolski que además de la sensación de euforia tan propia de este tipo de sustancias regala a sus consumidores una fuerza física descomunal. Claro, que los efectos secundarios son tremendos. Esta droga se come el calcio y puede dejarte sin huesos como te descuides. La original se llama Viper, pero cuenta con una segunda versión bautizada como Venom.
No es que sea muy importante ni recurrente en el universo Star Wars, pero ahí está. La conocimos cuando un personaje de nombre Elan intenta colocársela al bueno de Obi-Wan Kenobi en su versión joven, la de Ewan McGregor. Como si a los Jedi les hiciese falta alguna droga para colocarse. Como si la Fuerza no fuese suficiente.
Puede que sea la menos conocida de este post, pero existir, existe. Al menos en la pantalla. Se trata de una droga que parece una especia (como el que le echa nuez moscada a la masa de croquetas) pero que es un potente psicotrópico. Lo que hace es aumentar el número de años que eres capaz de vivir y sabe a canela, dicen quienes la han probado.
¡Menuda se lía con esta droga! El apocalipsis zombi, ni más ni menos. Claro que esta droga por sí sola no tiene la culpa. Todo se debe a una muestra adulterada y a la combinación con una bebida energética de nombre Max Rager que parece cocinada por el mismísimo Lex Luthor.
No está muy claro de si se trata de LSD o un genérico de ibuprofeno. El caso es que una, la roja, te despierta y te hace salir de Matrix. La otra, la azul, te deja en tu estado de sueño inducido y mecanizado viviendo en la inopia y controlado por las máquinas. Neo, es sabido, se tomó la roja, pero seguro que más de una vez se pensó aquello de ‘¿Por qué no me tomé la azul?’
Los efectos de esta droga que accidentalmente ingiere Scarlett Johansson en la película de Luc Besson son similares a los del NTZ de ‘Sin límites’. Básicamente hace que tu cerebro utilice mucho más del porcentaje que usa habitualmente convirtiéndote en la persona más lista y letal que haya visto nadie.
Artículo escrito por losExtras.es
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