12 de enero de 2017

‘Deprisa, deprisa’, la joya olvidada del cine español

Por Claudia Lorenzo

Dijo Buñuel que Carlos Saura era el mejor director de cine español, y ambos se profesaban mutua admiración, simpatía y cariño. No es que todo lo de Buñuel vaya a misa, pero echando la vista atrás, recordando la filmografía de Saura, es imposible no pensar que la cantidad de películas que ha regalado al cine español viene acompañada por la calidad de las mismas, una calidad reconocida y premiada que, sin embargo, nunca viene mal revisitar. Aquí os dejamos razones más que suficientes para que veáis 'Deprisa, deprisa', que emite ahora Paramount Channel. 
Tras debutar en el cine, en 1959, con 'Los Golfos', una historia situada en los suburbios de Madrid, con la que viajó hasta Cannes, Saura no volvió a adentrarse en los ambientes más marginales y olvidados de la capital. Hasta que llegó 'Deprisa, deprisa', y su curiosidad por entender un fenómeno juvenil que estaba dando mucho que hablar.

La intención de Saura al rodar el filme nunca fue la de hacer un documental o presentar una realidad sociológica, sino de contar una historia de amor en un contexto determinado, en una forma de vida, la de los delincuentes juveniles, y adictos, que habitaban los alrededores de la ciudad a finales de los 70 y 80. Para documentarse, el director visitó los barrios periféricos de Madrid e hizo pruebas a diferentes chavales de las zonas. En el rodaje, que duró nueve semanas durante el verano de 1980, utilizó calles, discotecas y paisajes de Madrid para situar la historia en su propia realidad.
‘Deprisa’, deprisa ganó el Oso de Oro a la mejor película en el Festival de cine de Berlín de 1981, en donde triunfó la frescura de sus actores novatos y donde la crítica destacó la fuerza y la verdad de unas imágenes que simplemente seguían la vida de cuatro adolescentes sin juzgar. En Berlín, los protagonistas declararon que el cine había llegado por casualidad a sus vidas y que, como llegó, se iba. Fue el mayor éxito de la colaboración entre Elías Querejeta y Carlos Saura. También fue su último proyecto juntos tras quince años trabajando codo con codo.
No fue un filme exento de escándalos. Aunque en España tuvo una gran recepción de crítica y público, en Francia y Alemania Occidental fue prohibida durante un tiempo por considerar que ensalzaba la cultura de la violencia y las drogas. Tiempo después se pudo ver aunque con las clasificaciones más restrictivas.

Por su parte, el 'ABC', y Enrique San Francisco, acusaron a Saura de pagarle a sus actores en drogas. El director negó la acusación diciendo que, ya que su reparto estaba formado por delincuentes reales, si éstos querían drogas tenían suficientes recursos como para conseguirlas donde lo hacían de manera habitual.

Jesús Arias, alias el Susi, uno de los protagonistas, utilizaba los permisos de la cárcel para rodar, mientras que José Antonio Valdelomar, el otro protagonista masculino, cometía atracos habitualmente. De hecho, Valdelomar, apenas dos semanas después de presentar la película en Berlín, fue detenido por atracar un banco en Madrid, y en agosto de ese año, el Susi pasó por un trance similar.
Los Chunguitos son la voz del amor entre los protagonistas y el personaje de Ángela. Sus canciones le ponen palabras a lo que sienten los personajes, un amor melancólico, angustioso, apasionado y trágico.
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