11 de enero de 2017

Desenmascaramos al hombre de la máscara de hierro

Por Claudia Lorenzo

Cuando decoraba portadas de revistas de adolescentes y se convertía en un póster perenne en las paredes de las habitaciones de finales del milenio, pocos podían sospechar que ese actor joven que tanto prometía y que se había subido a bordo del mayor taquillazo de la historia del cine (por aquel entonces), iba a labrarse una carrera de éxito comercial y de crítica, en la que trabajaría con los más grandes, aquellos con los que llevaba toda la vida soñando hacerlo (Scorsese, Spielberg) y los nuevos talentos que habían parido los últimos años del cine (Nolan, Tarantino, Sam Mendes…). Hay mucho DiCaprio en Leonardo pero, entre toda la calidad, seguimos encontrando algunos marujeos.
En los meses posteriores al fenómeno 'Titanic', se estrenó 'El hombre de la máscara de hierro', que Paramount Channel emite el sábado 14 a las 22:00, donde DiCaprio (que interpreta al bueno más bueno y al malo más malo de la peli, siendo ambos hermanos gemelos) se codea con Gerard Depardieu, John Malkovich, Jeremy Irons, Gabriel Byrne o Anne Parillaud. Un reparto de campanillas para una aventura trepidante de D'Artagnan y los tres mosqueteros en la que el entonces joven actor se dedicó a beber de los mejores. Por cierto, un profesor de la Universidad de Santa Bárbara declara haber descubierto quién era el verdadero hombre de la máscara de hierro…
Pudo ser muchas cosas, Robin en ‘Batman Forever’ (sí, la vida le hubiese llevado por otros derroteros) o Dirk Diggler en ‘Boogie Nights’, papel que rechazó por ‘Titanic’ y que probablemente en aquel momento le hubiese granjeado mejor prensa y críticas pero que tal vez no le hubiese permitido tener la carrera que tiene. Ahora bien, también es cierto que Jack Dawson podía haber sido Matthew McConaughey y, o ‘Titanic’ no hubiese sido lo mismo, o ‘True Detective’ no hubiese sido lo mismo.
Todas las adolescentes de finales de los 90 que leyeron la ‘Super Pop’ saben esto pero por si algún lector está despistado, es cierto que a los tiernos 10 años tuvo un agente, un aguililla, que le dijo que su nombre, tan italiano como su apellido, no le llevaría a ningún lado en Hollywood y que mejor se lo cambiaba por algo más yanqui como Lenny Williams. Lo siento, pero Lenny Williams no hubiese podido hacer ‘El lobo de Wall Street’, las cosas como son.
Como Marilyn Monroe tiene ‘Candle in the Wind’, Leonardo DiCaprio tiene algún que otro tema inspirado por él, desde el holandés "Ik ben verliefd op Leonardo DiCaprio” (¿a qué lo entendisteis todos?) de la banda femenina K3, a la canción brasileña, en donde le mencionan, "Eu Te Devoro", de Djavan. Por cierto, las holandesas lo que hacen es declararle su amor al actor. Por si tenéis el idioma algo oxidado.
DiCaprio ha dicho muchas veces que ‘Titanic’ fue un iceberg literal en su vida, pero que, a pesar del choque que le supuso descubrir que era considerado tras ella un (atractivo) trozo de carne, también es consciente de que es el filme que le ha posibilitado todo el resto de su carrera. Ahora bien, el hombre también destaca que “he estado en el Amazonas y gente sin ropa – y no exagero- conocía la película”. Y eso que Jack Dawson era lo más alejado de DiCaprio en aquel momento, un personaje optimista, relajado y sin demonios interiores a quien el actor quiso añadirle algo de tortura extra. Cameron no le dejó, y hay que darle la razón al director. A pesar de que Jack Dawson era un personaje, en apariencia, fácil y seductor, llegar a condensar esa energía y esa alegría es una labor heroica de su actor principal.
Lo que tiene pasarse la vida saltando de un lado al otro es que… las cosas pasan. DiCaprio ha visto cómo su vida pasaba por delante de sus ojos más de una vez: en una ocasión, haciendo salto en paracaídas, estuvo a punto de estrellarse contra nuestro planeta sin paracaídas abiertos; en otra, salvando el mundo y sus animales, estuvo a punto de morir siendo alimento de un tiburón y en una tercera viajaba en un avión a Rusia y uno de los motores (uno de dos) explotó ante sus ojos en pleno vuelo y tuvieron que hacer un aterrizaje de emergencia que reventó las ruedas del aparato.
Lo del Óscar se nos fue algo de las manos. Y la verdad es que tampoco era para tanto. Y si no, que se lo digan a Amy Adams (compañera de DiCaprio, por cierto, en 'Atrápame si puedes'). Pero la campaña mediática por la estatuilla de Leo comenzó en aquel 1998 en el que 'Titanic' tuvo nominaciones a todo, básicamente, menos a mejor actor protagonista, y no acabó hasta el pasado 2016, cuando recibió, por 'El Renacido', el premio que merecían unas seis o siete de sus interpretaciones.

El empuje mundial por el Óscar fue tal que un videojuego de 8 bits titulado "Leo's Red Carpet Rampage" (al que, hemos de confesar, jugamos), en el que DiCaprio intentaba obtener el premio final, fue jugado unas 6.000 veces por minuto dos horas antes de la salida oficial y siguió siendo un éxito alrededor del mundo los días posteriores, especialmente en Rusia. Pero claro, es que en la región rusa de Yakutia, sus seguidores donaron joyas para fabricar un Óscar 'yakutano' para el actor. Lo dicho, se nos fue de las manos.
La amistad que mantiene con Kate Winslet es carne de marujeo año sí, año también (volviendo al momento Óscar, uno de los instantes más compartidos fue el abrazo de su amiga después de recibir el premio, porque somos así de fans de Jack y Rose). Rodando ‘Revolutionary Road’, sin embargo, se enfrentaban ambos a una escena íntima en la que tienen un encuentro sexual sobre la encimera de la cocina y siendo el director, Sam Mendes, por aquella época, marido de la actriz, una puede imaginar que el momento sería algo raro para todos. Pero cuando Winslet alzó la voz para mencionarlo, ambos le dijeron que no era raro para nada. Ella se detuvo y dijo: “Creo que es aún más raro que no sea raro para vosotros”.
El rodaje de la epopeya del barco dio, aparentemente, para mucho, y uno de los momentos de mayor tensión (o cachondeo, depende de cómo se lo quiera tomar uno) fue, aparentemente, cuando rodaban la famosa cena en primera clase, en concreto el momento en el que DiCaprio se gira a Kathy Bates interrogándola sobre el uso correcto de los cubiertos. Como la escena tenía que cubrirse desde múltiples ángulos, y aquella mesa redonda tenía a mucha gente alrededor, DiCaprio acabó agarrando un tenedor y preguntándole a Bates “¿Y cuál es el que uso para lobotomizarme?”.
  • Cine