16 de diciembre de 2016

El anuncio de la Lotería año a año

Por Claudia Lorenzo
 
La Lotería de Navidad, esa tradición tan española que observan curiosos otros países sin entender cómo, desde mediados de octubre, Doña Manolita ya tiene una cola que necesita tramos para ser ordenada. Un año más, el anuncio de la Lotería ha generado controversia y, un año más, ha sido una de las publicidades navideñas más esperadas. La historia de la abuela despistada que cree que ha ganado la Lotería un día antes del sorteo se incluye en una serie de publicidades que han pasado de ser evocativas y mágicas a contarnos historias completas que buscan llegar al corazón del público. Se han transformado en cine.
Esos fueron los años del Calvo de la Lotería, un señor que tenía un nombre además de apodo, Clive Arrindel, que parecía estar inspirado en los ángeles de ‘El cielo sobre Berlín’ y que se dedicaba a sonreír y pasear por entre la gente de los años 30 repartiendo suerte. Todos sus anuncios tienen la misma sintonía y los primeros cuatro años, el hombre se limitaba a curiosear. Pero en 2002 empezó a contarnos historias, en 2004 se modernizó y coloreó y en 2005 se despidió de nosotros. La Lotería sin el Calvo ya no es lo mismo.
Después del Calvo la Lotería se perdió un poquito y comenzó a hacer anuncios bonitos, con mensaje y, como siempre, calidad, pero sin ese punto Wim Wenders de otros años. Ennio Morricone y su ‘Cinema Paradiso’ ponían música a una amalgama de historias e imágenes que nos decían que ya era tiempo de Lotería, que la suerte era de todos, que el sorteo nos hacía más humanos y que todas las navidades eran diferentes pero todas eran iguales, las nuestras. El objetivo seguía siendo emocionar, pero no había un relato ni un protagonista único.
Como dice la creencia popular, si no juegas, es imposible que la Lotería te toque. Y eso argumentaba el anuncio de 2010, que a todos nos puede visitar la Diosa Fortuna si compramos un décimo. Alicia en el País de las Maravillas, Peter Pan, Cenicienta y el Gato con Botas se paseaban por unas realidades imaginarias para demostrar que la magia existe, si crees en ella.
Como si los niños de San Ildefonso se hubiesen convertido en alumnos de Hoghwarts, unos pequeños magos rescatan los sueños de todos aquellos que juegan y los introducen en un bombo mágico, a buen recaudo en la Fábrica de Sueños. “Cada Navidad, tus sueños hacen posible la Lotería”, dice el spot. En 2012, unos Cazadores de Sueños algo más creciditos, pero con el mismo lema, volvían a la carga.
No se explica cómo a un visionario como Pablo Berger, con un entorno tan bello como Pedraza, le salió un anunció tan… propicio al cachondeo. Marta Sánchez, David Bustamante, Niña Pastori, Monserrat Caballé y Raphael, todos dando un poco de miedo, cantan a la Navidad y… el resultado es muy raro. ‘Pon tus sueños a jugar’ era el tema en cuestión y… no hay más que echarle un ojo a los memes para descubrir que la Lotería, tras esto, iba a tomar otra dirección.
Santiago Zannou y la agencia Leo Burnett se sacaron de la manga el anuncio que volvió a dar un giro a las historias que nos contaba la Lotería, un relato que hizo llorar a media España y que nos identificaba con la coyuntura económica que pasábamos y con el temor de todo el país cada 22 de diciembre: “como toque el del sitio al que voy todos los días y no haya comprado…”. Pero Antonio es un encanto y nos guarda un décimo. Comenzaba el eslogan de “el mayor premio es compartirlo” que también abraza la idea de que la Lotería de Navidad no te vuelve Donald Trump pero, como dicen en la tele, “tapa agujeros”.
La emoción en versión animada. Pero, qué diablos, nos cae bien Justino. Y no sólo nos cae bien porque el anuncio, como otras veces, nos dice que tiene que caer bien, que tiene que llegar al corazón, ni porque se dé un aire al prota de ‘Up!’. Nos cae bien porque es un tipo majo, alegre y, sobre todo, con mucho sentido del humor. Así que claro, ¿cómo no van a compartir los compañeros el premio con él, si les alegra las mañanas de trabajo en la fábrica?