9 de abril de 2015

El Johnny Depp perfecto

Por Rubén Miguélez

Si hay algo que no le falta a Johnny Depp, eso son personajes variopintos. Los ha interpretado para todos los gustos: desde los más locos a los más extravagantes. Es imposible quedarse con uno solo. Lo que sí podemos hacer es elegir los elementos que más nos gustan de cada uno de sus personajes más memorables y, al juntarlos todos, quizás podamos acercarnos a lo que sería "el Johnny Depp perfecto". 

La personalidad de Eduardo Manostijeras

Si bien es cierto que el rasgo que más identifica a Eduardo Manostijeras son, precisamente, sus manos, quedarse con ellas no resultaría lo más práctico del mundo. Sin embargo, lo que sí podemos rescatar del joven Eduardo es su encantadora personalidad. De una manera soprendentemente gentil para un personaje que podría generar terror, Eduardo se enamora perdidamente Kim, una joven y bella Winona Ryder en este clásico de Tim Burton. Eduardo es uno de los personajes más carismáticos creados por Burton e interpretados por Depp -y eso que hay muchos que cumplen con las dos afirmaciones- y adoptar su personalidad supondría un gran acierto. 

 

La vestimenta de Jack Sparrow...

Jack Sparrow está descaradamente loco, por lo que su personalidad queda absolutamente descartada. Sin embargo, su vestuario es un gran acierto. Sobre todo si uno tiene que asistir a una fiesta de disfraces. Hay pocos personajes que se identifiquen tanto con su ropa como ocurre con Jack Sparrow en las cuatro entregas estrenadas hasta ahora de la saga 'Piratas del Caribe', y la rápida identificación de un personaje por lo que lleva puesto indica que su vestuario es, claramente, la elección correcta. 

... o la de Ichabod Crane

Aunque si uno quiere optar por un aspecto más clásico -y tétrico a la vez-, puede elegir el vestuario de Ichabod Crane, protagonista de 'Sleepy Hollow', película dirigida de nuevo por Tim Burton en 1999, casi diez años más tarde del estreno de 'Eduardo Manostijeras'. Johnny Depp vestía de esta guisa para dar caza al jinete sin cabeza que está acabando con la vida de los habitantes del pequeño pueblo de Sleepy Hollow. 

El bigote de Ed Wood

Toca elegir el vello facial y, claramente, una de las opciones con más personalidad propia de todos los aspectos que ha tenido Johnny Depp a lo largo de su carrera es el bigote que lució en 'Ed Wood'. De nuevo, una película de Tim Burton, estrenada en este caso en 1994. Ed Wood, un joven director de cine aficionado a vestirse de mujer y que no cesa en su intento por convertirse en un reputado director, lucía este bigote junto a sus mejores camisas cada vez que se ponía tras las cámaras. 

El peinado de Sweeney Todd

Una vez elegido el aspecto de la cara, toca elegir el peinado. Y hay pocos más representativos que la melena alocada de Sweeney Todd, el malévolo barbero de Fleet Street. Una melena negra como el carbón pero cuidadosamente acompañada de un mechón blanco. Un toque perfecto para el aspecto de maníaco que luce el barbero a lo largo de la película. 

El espíritu aventurero de Rango

Ya nos hemos quedado con la encantadora personalidad de Eduardo Manostijeras en el clásico de Tim Burton, pero hay otro carismático personaje al que ha dado vida Johnny Depp de cuya personalidad no podemos escapar: Lars, también conocido como Rango. Esta película, que ganó el Oscar a la mejor película de animación en 2012 y que está dirigida por Gore Verbinski, cuenta la historia de Lars, un camaleón casero que, tras un accidente de coche, es abandonado en medio del desierto. Gracias a su espíritu de aventurero, se convierte en el héroe del de Dirt, un pueblo anclado en las costumbres del Oeste más profundo. 

Y el sombrero de Willy Wonka

Para rematar al personaje perfecto, no podemos dejar de lado uno de los personajes más pintorescos que ha interpretado Depp. Una vez más, de la mano de Tim Burton. Se trata de Willy Wonka en el remake de 'Charlie y la fábrica de chocolate' estrenado en 2005. El excéntrico dueño de la fábrica de chocolates más famosa del mundo lleva un atuendo difícilmente olvidable y, si tenemos que quedarnos con una parte de su vestuario, lo haríamos, sin duda, con su sombrero de copa.

  • Extras