14 de diciembre de 2015

El mayor reto de las estrellas de Hollywood es algo de lo más corriente

Por M. J. Arias

Son aplaudidos por su talento, por lo que son capaces de hacer en un set de rodaje, por su gran capacidad para interpretar y darlo todo por un guión, pero ellos también tienen sus puntos débiles. Eso que les cuesta llevar a cabo incluso sabiendo que no les queda más remedio, que está en el guión y que el director espera que lo hagan. Son esas cosas que más les cuesta rodar a alguna de las estrellas de Hollywood. Porque ellos también son humanos y tienen sus puntos débiles.
Era parte de su texto, lo sabía cuando leyó el guión, pero una vez en el rodaje no fue capaz. En 'El chico del periódico' había una escena en la que Kidman debía decir "nigger" (la versión más despectiva de "negro") y no solo no pudo sino que se negó en rotundo pese a la insistencia del director. Sus argumentos eran de peso. Tiene un hijo afroamericano y no le parecía "adecuado", según sus propias palabras.
Todo el mundo recuerda aquella escena en la que el personaje de Walter White dejaba morir ahogada en su propio vómito a Jane, la novia de Jesse. En 'Breaking Bad' tuvo que hacer muchas barrabasadas, pero esa es una de las peores. El actor ha contado que cuando rodaba la escena no dejaba de ver el rostro de su hija, de edad aproximada a la de Krysten Ritter, y que acabó llorando.
"No me gustan las armas. Me di cuenta de que cuando tengo una en las manos soy realmente infeliz". Julia Roberts lo ha contado en alguna entrevista promocional del remake americano de 'El secreto de sus ojos'. No le gusta, le resulta difícil como actriz, pero su personaje en la película es un agente del FBI, así que no le quedó más remedio.
No van con él. Y no es para menos. 'El renacido' ha debido de ser un verdadero calvario para DiCaprio, que llegó al rodaje de la película de Alejandro González Iñárritu después del lujo y el glamour de 'El gran Gatsby' y 'El lobo de Wall Street'. Le ha costado mucho pero quizá su esfuerzo esta vez sí se vea recompensado con el Oscar.
Cuenta el director de 'Foxcatcher' que tanto Ruffalo como Tatum lo pasaron realmente mal rodando las escenas de lucha. Eran duras tanto física como psicológicamente y el llanto acabó haciendo acto de presencia. Una cosa es una película de superhéroes, donde la violencia no es real, por decirlo así, y otra una historia como la de 'Foxcatcher'.
No está acostumbrada a rodar escenas de sexo y Lawrence lo pasó realmente mal en la que tuvo que compartir con Chris Pratt en 'Pasengers'. Miles de fans pagarían por estar en su pellejo, pero la protagonista de 'Los juegos del hambre' tuvo que recurrir al alcohol para poder acabar la escena en cuestión.
Parece ser que a Jessica Chastain la risa le sobreviene en los momentos más inoportunos y dramáticos. Con motivo de la promoción de 'La desaparición de Eleanor Rigby' contó que en más de una ocasión su risa floja hizo que tuvieran que repetir la escena. Culpa de ello tuvo también su compañero de rodaje, James McAvoy y su simpatía natural, según la actriz.
Si no fuese porque él mismo lo ha reconocido, nadie lo sospecharía. Pero a Sir Ian McKellen eso de la pantalla verde y actuar sin ver a quién le da la réplica no solo no le hace gracia sino que le cuesta. Pero las tablas son las tablas y nadie se habría dado cuenta de no ser porque lo ha dicho él. De hecho, llegó a reconocer que lloró por esta razón rodando 'El hobbit'.
Artículo escrito por losExtras.es
  • Extras