27 de agosto de 2014

Películas rodadas en un solo escenario

Por Luís Fernández

Decisión arriesgada donde las haya. Situar la acción en una única localización requiere de una gran habilidad para la dirección y de un buen guión para evitar perder al espectador. Veremos aquí algunos ejemplos de películas que sobreviven con bastante holgura al reto, y alguna otra que se quede a medias. Veamos algunos de estos peculiares lugares reconvertidos en único escenario de película…

Un coche...

Tom Hardy interpreta en ‘LOCKE’ (2013) a un hombre de apariencia normal y vida acomodada hasta la recepción de una llamada. Una llamada que trastocará su vida. Un vehículo como única localización para este drama psicológico en la carretera.

Un ataúd...

Una producción española dirigida por Rodrigo Cortés sobre un contratista civil en Irak. ‘BURIED’ (2010) desarrollaba toda su acción con  Ryan Reinolds enterrado en un ataúd. Magnífica interpretación protagonista, que difícilmente se repetirá... Agobiante, asfixiante y efectiva. Enorme ejercicio de tensión y dirección. 

Una cama...

Un drama chileno sobre la intimidad, el sexo, la confianza… Dos personas se conocen en un café, hablan y deciden alquilar una habitación de hotel. ‘EN LA CAMA’ (2005) nos presentaba a dos personajes desnudos, bien escritos y mejor interpretados. Pequeña en factura y repercusión, grande en intenciones. A reivindicar.

Una sala de jurado...

Sidney Lumet encerraba a sus protagonistas para juzgar a un adolescente acusado de matar a su padre. Un único jurado cree en la inocencia del chico. ¿Conseguirá convencer a los demás? ’12 HOMBRES SIN PIEDAD’ (1957), uno de los mejores dramas judiciales de la historia. Una lección de dirección.

Una habitación con vistas...

No podía faltar el maestro de la tensión, el artífice de nuestras granes taquicardias… Alfred Hitchcock hacía de ‘LA VENTANA INDISCRETA’ (1954) todo un discurso sobre las apariencias, la sospecha y la desconfianza. Un hombre en silla de ruedas cuya única distracción es observar a sus vecinos. Magnífica.

Un baño... 

A pesar de que cuenta con un par de escenas con diferentes escenarios, el gran valor ‘SAW’ (2004) residía en la utilización de un baño como principal escenario. Dos personajes encadenados que desconocen donde se encuentran ni porqué. Lástima que sus lastimeras secuelas no mantuvieran el buen hacer de esta primera entrega.

Una cabina de teléfono...

Colin Pharrel atrapado en una cabina, bajo las amenazas de un francotirador. Todo suena a ingredientes para un gran fracaso. Y sin embargo ‘ÚLTIMA LLAMADA’ (2002) se las arregla para convertirse en un efectivo thriller. Tremendamente entretenida. Tan vacía en cuanto a argumento como eficaz.

Un ascensor...

‘LA TRAMPA DEL MAL’ (2010) está basada en una historia de M. Night Shyamalan. Cinco personas se quedarán atrapadas en un ascensor. Una de ellas es el diablo. Que empiece el espectáculo. Tan buena idea como fallida película.

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