7 de septiembre de 2015

Entrenados para matar y ellos sin saberlo

Por M. J. Arias

Se da la casualidad de que ‘American Ultra’ no es la única película de la cartelera que cuenta entre sus protagonistas con un joven anodino que de pronto se revela como una auténtica máquina de matar entrenada sin saberlo o recordarlo. Le pasa a Jesse Eisenberg en ‘American Ultra’, pero también a Quim Gutiérrez en ‘Anacleto: Agente secreto’. Sus casos, en realidad, no son tan raros como pueda parecer. El resto de protagonistas de este post también tuvieron que enfrentarse a ello.

Jesse Eisenberg en ‘American Ultra’

Mike (Jesse Eisenberg) trabaja en un supermercado. Su vida es de lo más sencilla. Trabajo, porros, amigos y su chica (Kristen Stewart). No quiere más, no necesita más. Hasta que un día se ve sorprendido por una señora, de unos cincuenta, camuflada con gafas de sol y una gabardina que le suelta una frase que no tienen ningún sentido para él. Al menos para su yo consciente, porque tras ese encuentro una de esas palabras resultan ser la clave para activarle como una auténtica máquina de matar. Resulta que es un agente entrenado sin saberlo/recordarlo y está en un buen lío en el que su vida y la de su chica están en peligro.

Quim Gutiérrez en ‘Anacleto: Agente secreto’

Ser el hijo de un agente secreto no es nada fácil. Y mucho menos si no se sabe. Adolfo (Quim Gutiérrez) es un joven anodino, apalancado, que no aspira a más que findes de manta y sofá con unas palomitas. Trabaja como parte de un penoso equipo de seguridad en una tienda de electrónica y su vida se reduce a eso. Su novia está harta y lo planta con la excusa de necesitar aventuras. Pero claro, lo que ninguno de los dos sabe es que Adolfo es en realidad el hijo de uno de los mejores agentes secretos españoles que, desde su más tierna infancia y su más temprana adolescencia, fue entrenado por su padre en defensa propia y ataque. Algo que descubrirá cuando un chino con muy mala leche entre en su apartamento para encargarse de él como venganza contra su padre, que no es otro que Anacleto (Imanol Arias).

Saoirse Ronan en ‘Hanna’

Que la estaban entrenando era algo evidente. Lo que no sabía Hanna es que su supuesto padre, un exagente de la CIA interpretado por Eric Bana, no la estaba convirtiendo en una máquina de matar solo para que se habituase a ese medio hostil y aislado en el que vivían en algún lugar de Finlandia. Hanna tiene que enfrentarse a un peligroso viaje por media Europa en el que no solo será atacada, secuestrada y acosada, además tendrá que asimilar esa realidad que su ‘padre’ le escondió durante años y que una vez al descubierto justifica su entrenamiento y el hecho de que la persigan.

Taylor Lautner en ‘Sin salida’

El personaje de Nathan se parece, de refilón y con mucha menos gracia al de Adolfo en ‘Anacleto’. Bueno, en realidad se parecen en que ambos son hijos de un agente secreto, han sido entrenados desde casi bebés en defensa propia y no lo han sabido hasta que los malos los convirtieron en su objetivo. Y hasta ahí. Nathan (Taylor Lautner) es un adolescente al uso (estadounidense). Guaperas, definido muscularmente, enamorado de la chica guapa… Un día tropieza con una foto suya en una página de desaparecidos activando un protocolo de búsqueda que acabará con los que hasta entonces creía sus padres muertos y él huyendo en plan Bourne versión adolescente.

Matt Damon en la saga Bourne

En realidad Matt Damon siempre supo que le habían entrenado para matar. Es más, fue él quien se presentó voluntario para el programa experimental. Lo que pasa es que no se acuerda y alucina, pero mucho, cuando se despierta desmemoriado y descubre lo que es capaz de hacer con un simple bolígrafo. No es para menos. No sabes quién eres, ni qué te ha pasado, pero tienes una serie de mortíferas habilidades dignas del mismísimo Terminator. Es como para volverse loco. Por suerte para él, no solo le entrenaron para que obtuviese fortaleza física. La mental también era parte importante del programa.

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