15 de septiembre de 2015

¿Es Noah Baumbach el Woody Allen de esta generación?

Por Pedro Moral

Noah Baumbach pertenece a una generación de cineastas que ahora mismo está en plena madurez, la forman Wes Anderson, Spike Jonze o Alexander Payne. Los cuatro no se parecen en nada, sus estilos son completamentes distintos, Anderson es el más influyente, su paleta de colores, sus planos pensados bajo una perfecta simetría y melancolía... él es el líder, el Coppola de este nuevo Hollywood. Luego está Spike Jonze con su sutil improvisación y con sus películas de temas trascendentes y sus universos. Alexander Payne es el experto en juntar la comedia con el drama y evocar un poco lo que es la vida en cada una de sus películas, desde 'Entre copas' a 'Nebraska'. 

Y por último, la figura central de este artículo, Noah Baumbach, el neoyorkino, el director y guionista que ha asumido, sin pretenderlo, el papel del Woody Allen de nuestra generación.

No es un Woody Allen cualquiera

Woody Allen hay muchos, está el de las comedias disparatada, el genio del Stand-Up al que le dio por dirigir y firmó trabajos como 'Toma el dinero y corre' o 'El dormilón', después está el que se puso a hablar de las crisis de mediana edad y a retratar como nadie lo había hecho nunca la ciudad más bella del mundo, Nueva York, el Woody Allen de 'Annie Hall' o 'Manhattan'. Después está el Woody Allen de los dramas como 'September' y el de las obras maestras tardías como 'Delitos y faltas' o 'Maridos y mujeres'. 

Hay muchos Woody Allen y Noah Baumbach ha cogido el testigo del director de 'Hanna y sus Hermanas', del que reflexionaba sobre las crisis de la mediana edad, sobre el sexo, el amor y las relaciones, esas que eran como los huevos de la gallina. Hace tiempo que Allen no dirige nada verdaderamente importante y por eso es inevitable que los fans busquen sustitutos. Noah Baumbach acaba de estrenar su último filme, 'Mientras seamos jóvenes' y el tono irónico de su terrible estudio sobre la crisis de una pareja cuarentona le ha colocado en el primer puesto para ser el Woody Allen de esta generación. 

Los hitos de Baumbach

Con 'Una historia de Brooklyn' Baumbach conmovió al todo el público con un mínimo de sentimientos. Consiguió que en una sola película convivieran la ternura, la comedia y la terrible amargura del drama. Dirige a los actores más que Woody Allen (que NO los dirige) pero les da libertades y el resultado siempre es brillante como el trabajo de Jeff Daniels, Laura Linney o Jesse Eisenberg

Baumbach se puso muy negativo en 'Margot y la boda', las relaciones entre personas seguían revoloteando en el guión mientras la comedia más amargas inunda las líneas de esa víbora con rostro de Nicole Kidman. Después llegó el que se convertiría en uno de sus actores fetiches, Ben Stiller, y con él hizo 'Greenberg' un alter ego que se enfrenta a las nuevas generaciones como el Woody Allen de Manhattan lo hacía con Meryl Streep

El 'Manhattan' de Noah Baumbach se titula 'Frances Ha'

No es difícil comparar la obra magna de los dos directores de Brooklyn. Noah Baumbach se enamoró de la actriz Greta Gerwig en 'Greenberg'. Dejó a su esposa y se fue con la chica joven y hipster. El guión de 'Frances Ha' es de ambos, y de momento se puede considerar la mejor película de Baumbach, la más auténtica, la que tiene más capacidad para emocionar, la que el director ha dedicado a sus dos musas, a Greta y a Manhattan.

El maravilloso blanco y negro guarda evidentes reminiscencias con el que usó Allen en 'Manhattan'. Un guión emocionante, una sociedad en cierta de cadencia, o al menos vacía de valores, y una heroína a la altura de la Diane Keaton de 'Annie Hall'. Bueno, no tanto, pero por ahí va la cosa. 

Las diferencias

Evidentemente las hay. El Woody Allen de nuestra generación no es tan brillante en los diálogos, no es ni la mitad de hábil con el guión de lo que es el realizador americano. Por otro lado Noah Baumbach es capaz de profundizar en los temas que se tratan muchísimo más de lo que lo hacía el maestro. Los gags de ambos son muy diferentes, mientras Allen se basa en el chiste ingenioso y los diálogos inteligentes, Baumbach es más de cultivar la tensión o la risa incómoda. 

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