28 de octubre de 2016

Esa canción me suena…

Por Claudia Lorenzo

Que una estrella de la música componga una canción con éxito como reclamo para una película suele ser una buena idea de marketing… aunque no siempre tenga beneficios a largo plazo. Cuando somos capaces de tararear un tema creado para un filme pero no recordamos de dónde salió en primer lugar, es que la música se ha comido al cine. Y, en otros casos, el cine ha sido el mejor impulsor de la canción, hasta hacer de ella un clásico atemporal. Aquí, quince ejemplos de dichos clásicos que, por una razón u otra, nos vienen antes a la cabeza que las historias a las que apoyaban.
Cuando John Legend y Common ganaron en 2015 su Óscar a mejor canción original, 'Glory', la película a la que representaba, ‘Selma’, sólo optaba a otro galardón… el de Mejor Película. 'Glory' emocionó a todos (sobre todo a Chris Pine) y demostró que la música (y el cine) tienen fuerza.
Compitiendo contra tres canciones de un filme de Disney, de repente, Glen Hansard y Marketa Irglova solos, en el escenario, con un piano y una guitarra rota, interpretan el tema central de la independiente ‘Once’ y se meten al público en el bolsillo. Un Óscar merecido para una película que merece recordarse más.
Aunque ‘El guardaespaldas’ fue un éxito en su momento, es probable que hoy en día las nuevas generaciones conozcan la versión de 'I Will Always Love You', de Whitney Huston, mucho antes que la película que la provocó. Y pobre compositora y cantante original, Dolly Parton, pero es que… qué voz tenía la Whitney.
Exitazo en su momento, a ‘Flashdance’ le pasa algo parecido. Aunque ‘Dirty Dancing’ o ‘Grease’ nunca mueren y son tan conocidas como sus canciones, ‘Flashdance’ se recuerda fundamentalmente por el tema de Irene Cara y el baile que (no) se marcaba Jennifer Beals.
Increíble pero cierto. 'Heaven', uno de los múltiples éxitos de Bryan Adams, habla de un club de striptease a donde la protagonista de la película va a mantener una tórrida relación con uno de los bailarines (y su alumno). El amor no es como lo pintan, aunque tenga la seductora voz del canadiense.
Decir que algo es más famoso que Hitchcock (sobre todo, de la mano de Jimmy Stewart) es arriesgado, sin duda. Pero es que el 'Qué será, será' compuesto para Doris Day en ‘El hombre que sabía demasiado’ fagocitó a la película, a la actriz y, en parte, a nuestro santo idioma en Estados Unidos.
A estas alturas hablamos de un Premio Nobel frente a un buen filme de Sam Peckinpah. Versiones de Clapton, Guns N’ Roses, U2 o Anthony and the Johnsons de dicho tema demuestran que casi mejor no meterse, ni arrimarse mucho, a la sombra de Bob Dylan. Por si acaso.
Viva prueba de que una canción puede alcanzar cotas de canción popular sin, realmente, serlo, 'White Christmas' nace de una película relativamente conocida (Fred Astaire y Bing Crosby estaban en ella) pero que, sin embargo, no pudo mantenerse a la altura de su descendencia y del maremoto que supone convertirse en villancico (y si no, que se lo digan a Mariah Carey).
Cuando la imagen de tu canción es Meryl Streep bailando como una loca en los Oscar, la película va a tener algún que otro problema para ser recordada. Pharrell Williams ha declarado que el tema estaba hecho para Cee Lo Green, pero cuando éste no pudo cantarlo, se la quedó él. Una de esas canciones que, durante un tiempo, acabamos odiando.
Cuando protagonizas tu propia historia musical y compones su banda sonora, se te acabará recordando por lo que mejor haces (y eso que Eminem sorprendió a propios y extraños con su interpretación). Oscar para la vida del rapero blanco y un Curtis Hanson que defendió su filme a capa y espada.
Hubo un tiempo en que las grandes historias estaban en los institutos conflictivos, desde ‘Sister Act 2’ al ‘Mentes peligrosas’ de Michelle Pfeiffer. Algunas, es cierto, acababan mejor que otras. Lo que nunca dejó de sonar fue este tema de Coolio y su estribillo sobre el paraíso de los gánsteres.
Si hay alguien que le pueda hacer sombra a Scorsese, ése tiene que ser Sinatra. Porque, efectivamente, la famosa canción del 'si lo puedo lograr aquí, lo podré lograr en cualquier parte' no nació hasta 1977. ¿Qué cantaba antes la gente cuando aterrizaba en la Gran Manzana?
El encargo era un tema para la película. La realidad fue que en 'Tears in Heaven', Eric Clapton volcó todo su dolor por la muerte de su hijo de cuatro años y compuso una de las canciones más bellas y tristes de la historia. La película no la recordamos con tanta emoción.
No es que Fred Astaire (otra vez) y Ginger Rogers no sean un clásico por sus propios méritos, sino que esta canción, sus múltiples versiones y referencias (desde ‘La boda de mi mejor amigo’ a ‘Friends’), ha enamorado a tanta gente que ya no importa ni dónde ni por qué nació.
Uno de esos cursi-clásicos que nos encanta amar (tanto en series como en películas), el tema de Diane Warren interpretado por Celine Dion tuvo vida propia más allá de Michelle Pfeiffer (otra vez) y Robert Redford y comenzó a sembrar el éxito hollywoodiense que le daría a la canadiense su 'My Heart Will Go On'.
No seremos nosotros quienes digamos que la canción de Justin Timberlake va a ser más famosa que la película, pero antes de ver las aventuras de estos majos ‘Trolls’ que todos teníamos en casa de juguete cuando éramos pequeños… tenemos que confesar que ya estamos bailando en la silla. Alguien quiere conseguir un 'Happy'…
Artículo escrito por LosExtras.es