13 de julio de 2015

Extras hinchables y otros trucos de cine

Por Pedro Moral

Los efectos especiales ya no tienen tanto mérito, por eso directores como Guillermo del Toro o J. J. Abrams son amantes de la era pre-digital cuando la artesanía y la audacia eran las mejores armas de los equipos de efectos especiales. Después de 'La sangre comestible' o 'Los excrementos con sabor a cacahuete' llega esta tercera entrega de los trucos del cine donde descubriremos a extras que son de aire, guitarras que pueden sustituir a dinosaurios o cuervos de cartón. 

¿Quién quiere extras reales teniéndolos de aire? Que la gente que trabaje como extra en el cine no se asuste, no es el final de su profesión, lo normal es contratar a gente para hacer de gente. Sin embargo, esto se complica cuando hay que llenar estadios de fútbol o grandes espacios en los que se necesitan miles y miles de extras. Lo fácil sería rellenar los espacios con efectos digitales, pero hay un truco que han empezado usar algunos directores reacios a embadurnar el filme en post producción. Son los extras (o dobles) de plástico.    Tom Hooper utilizó 1.500 muñecos y muñecas hinchables para 'El discurso del Rey' y Clint Eastwood -que ya demostró ser un aficionado a los muñecos con ese bebe 'babyborn' de 'El francotirador'- utilizó a 5.000 muñecos de estos para 'Banderas de nuestros padres'. Valen 8,8€ diarios según un reportaje de Wired.  
Dame una guitarra que viene el T-Rex El vaso de agua cuyas hondas anunciaban la inminente llegada del Rex fue uno de los efectos más complicados de 'Jurassic Park'. Michael Lanteri probó con todo, consultó a ingenieros de sonido, físicos y expertos en ondas, pero no conseguía ese efecto en el agua. La noche antes de la toma estaba en su casa dándole vueltas al asunto, cogió la guitarra y puso un vaso encima, cuando tocó unas cuerdas vio que vibraba.  En el momento de rodar la escena, Lantieri cogió una cuerda de guitarra y la pasó a través del coche hasta el suelo, donde colocaron a un tipo para que hiciera un punteo y… voilá. Rock and Roll.  
Pájaros de cartón Está claro que el cartón, como la madera o el corcho son grandes aliados de los decoradores. Los Monty Phyton llegaron a utilizar un castillo de cartón para 'Los caballeros de la mesa cuadrada'. Sin embargo, este material no solo sirve para edificios, paredes o inmobiliario. Alfred Hitchcock necesitaba cuervos, muchos cuervos, para rodar 'Los pájaros' y la única manera de conseguir el efecto deseado para el maestro del suspense era mezclar aves reales con cuervos de cartón.    Si no fuera por este apaño escenas como la de los pájaros en el columpio del colegio no hubiera sido tan escalofriante. Ya que conseguir tal cantidad de animales hubiera sido casi imposible, a parte de las dificultades que hubiera conllevado rodar una escena así.  
Engañar al ojo humano  ¿Cómo es posible que en la trilogía de 'El señor de los anillos' consiguieran cuadrar tan bien las estatura de los distintos protagonistas? La comunidad del anillo estaba compuesta por hobbits (se les llamaba medianos por su estatura), enanos, hombres, elfos, el mago Gandalf... Todos, de muy diferentes tamaños. A pesar de que el filme está repleto de efectos para esto no se utilizó ninguno. Fue tan fácil como colocar a los actores en distintos lugares del plano. Esto, junto a un útil decorado y un movimiento de cámara acertado fue lo único que se necesitó para que Ian McKellen sacara un metro a Elija Wood.   
Un motor para un coito  Cuando hacemos el amor con mucha pasión parece que las paredes vibran, que los objetos se desplazan, que los vecinos no pueden dormir... Pero no. Si acaso sólo se nos escapa algún grito, lo demás es cosa de nuestra imaginación o del cine. En la película 'Amelie' de Jean-Pierre Jeunet hay una escena muy "subidita" de tono en los baños del famoso café Les 2 Moulins. Los vasos del bar vibran y se mueven al ritmo de los amantes. Esto es así porque el director francés colocó un motor eléctrico cuyo impulso era capaz de mover los objetos. 

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