20 de noviembre de 2015

Goldie Hawn, la estrella que se ríe de sí misma

Pedro Moral

Hace ya 70 años que Goldie Hawn llegó al mundo, y sin embargo, parecen muchos menos. Goldie Hawn es esa actriz rubia, graciosa, con unos ojos tan enormes como su boca y cuyo primer papel importante junto a Walter Matthau e Ingrid Bergman en la titulada 'Flor de Cactus' le llevó a ganar el Óscar a mejor actriz de reparto y también el Globo de oro. Más pistas, ¿sabes esa mujer que acompaña a Kate Hudson en todas las alfombras rojas que parece su hermana? Pues no, es Goldie Hawn, su madre.

Sí, aparte de una sólida actriz de comedia es una fiel admiradora de la cirugía estética. Prácticamente se ha estado operando desde que desapareció la cara angelical que lucía en sus primeras películas. Y casi siempre le ha ido bien hasta que como es natural ha llegado a límites inverosímiles para la piel de cualquier ser humano. Pero ojo, no nos reímos de ella, nos reímos con ella. Una de las mejores facetas de Hawn es que nunca le ha importado reírse de sus obsesiones a través de sus personajes.
Si en los setenta eras actriz y trabajabas con Warren Beatty tenías bastantes papeletas para acabar con el actor en la cama. Era muy fácil seducirle y también ser seducida. Si como en el caso de Goldie Hawn coincidía con él en repetidas ocasiones empezaba a ser obvio que algo pasaba. Hawn y Beatty trabajaron juntos en 'Dólares' de Richard Brooks y después en 'Shampoo' un proyecto personal de Beatty que dirigió Hal Ashby.

Ambas películas tuvieron éxito e hicieron gracia al público, Hawn se empezaba a consolidar como actriz de comedia y Warren Beatty como galán. Nunca salió a la luz si hubo o no romance. Pero estaba claro que a Hawn le encantaba divertirse con las sospechas. ¿Una chica 'Beatty'? Sólo lo saben las yemas de los dedos del actor (en las que se querría reencarnarse Woody Allen).
Cuando eres la nueva princesa de Hollywood, la nueva cara bonita, la niña de los ojos de los Académicos es muy arriesgado interpretar a personajes tan al límite como el que hizo para un imberbe Steven Spielbeg en 'Loca Evasión'. Ella era la esposa de un joven presidiario que se escapa de la cárcel para recuperar a su hijo, entregado a una familia de acogida. Todo sale a pedir de boca a pesar de que ambos tienen serias limitaciones mentales. Hawn demostraba tener una gran capacidad de riesgo al asumir este papel en manos de un director tan inexperto como el Spielberg pre-'Tiburón'.
El mayor éxito de Hawn llegó en los 90' cuando protagonizó junto a Meryl Streep y Bruce Willis 'La muerte os sienta tan bien'. Una comedia de enredos en la que el personaje de Hawn obsesionado con la eterna a juventud decide probar un extraño elixir para conquistar a su ex amante, un divertido (y algo lelo) Bruce Willis. Meryl Streep, la mujer que un día le robó el amor, también entra en el juego y al final esta divertida película se convierte en una batalla campal donde el cutis perfecto, el pecho bien puesto y el culo terso se buscan a cualquier precio.

Precisamente desde el estreno de esta película que Hawn rodó con 46 años, el tiempo se ha parado para ella. ¿Envejecer? Eso no es para ella. Pocas actrices se han mimetizado tanto con sus personajes.
En su siguiente película, 'El club de las primeras esposas', la actriz volvía a a demostrar un gran (y retorcido) sentido del humor cuando interpretaba a una divorciada que experimentaba una terrorífica experiencia cuando pedía a su cirujano de confianza que la colocara unos labios tan grandes como los de Mick Jagger.
Sin duda, toda esta obsesión por tener un rostro 20 años más joven todo el rato viene de la idea (equivocada) de que cualquier tiempo pasado fue mejor. De que la juventud es guay y la madurez no, y demás pamplinas. Y el caso es que la propia Goldie Hawn interpretó en su última película a una ex roquera de los años sesenta que se debe enfrentar a su pasado junto a su amiga de toda la vida interpretada por Susan Sarandon. Juntas alcanzarán por fin ese estado de paz al que todos llegamos antes o después en el que por fin aceptamos que la vida se trata de vivir el momento. Ni más ni menos.

La ironía de Goldie Hawn no tiene límites...
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