Imágenes de cine tan bellas que superan la realidad

Por Pedro Moral

A veces la belleza de las películas es tanta que supera la propia realidad. Un fotógrafo como Sebastião Salgado lleva haciéndolo con su cámara toda su vida, retratando cada rincón del planeta de manera hermosa y espectacular. Wim Wenders, que es un obsesionado de la imagen, realizó un documental sobre el fotógrafo titulado 'LA SAL DE LA TIERRA'. Esta es una de las últimas películas en guardar imágenes tan rotundamente bellas que superan las vistas por el propio ojo humano.

La sublime Inglaterra del siglo XVIII

Stanley Kubrick llevaba años detrás de un documental que se desarrollara en el siglo XVIII, como viajar en el tiempo es imposible de momento, lo que hizo este genial realizador fue rodar 'BARRY LYNDON', una película filmada en decorados de época, con luz natural (con velas si era de noche) y utilizando objetivos de cámara muy luminosos. El resultado son paisajes, como el Castillo de Howard, bañados con una estética sombría que los hace parecer verdaderas pinturas de época. Una hazaña que obsesionó a Ridley Scott y a Martin Scorsese. 

Nunca el ecologísmo tuvo tanta estética

Dos veteranos documentalistas de la BBC, de dónde sino, rodaron durante cinco años impresionantes imágenes en 200 localizaciones de 26 países diferentes. El resultado fue sublime. 'TIERRA' es un fascinante viaje por nuestra inmensa casa, de norte a sur, con espectaculares imágenes donde nuestro planeta se muestra en todos su esplendor pero donde la alta definición (fue la primera película que se firmó en su totalidad en este formato) eleva las imágenes al límite de lo bello.

Terrence Malick nos dibuja la creación del universo

De la creación de nuestro planeta, de nuestro sistema o nuestra propia galaxia tenemos referencia científicas y teorías que se pueden transformar en rigurosas imágenes. Sin embargo, Malick nos enseñó en 'EL ÁRBOL DE LA VIDA' una visión sobre la creación repleta de magníficos colores, una explosión de vida acompañada por la música del complejo Alexandre Desplat. Son verdaderos cuadros los que Malick nos enseña para introducirnos en su obra más importante.

La oscura Andalucía de Alberto Rodríguez

La densa atmósfera que Rodríguez impregna a cada secuencia de 'LA ISLA MÍNIMA' ya serviría como ejemplo de perfectas escenas que superan con creces la aburrida realidad. Sin embargo, el director más en forma del cine español no se conforma con eso y llena su thriller de imágenes de los misteriosos paisajes andaluces rodadas desde arriba. Algunas parecen cerebros diseccionados u otros órganos abiertos, son texturas irreconocibles. Andalucía como, sin duda, nunca la habías visto.

La miseria del hombre y su redención

Esto es lo que ha retratado Sebastião Salgado durante toda su vida. El fotógrafo ha perseguido la miseria humana y la ha fotografiado siempre de la manera más bella. Superando la realidad. Cuando decidió emprender su oda planetaria en GÉNESIS también hizo sublime la naturaleza indómita. Wim Wenders quiere dejar huella de ese talento en 'LA SAL DE LA TIERRA' mientras el fotógrafo busca la redención del ser humano a través de la belleza.

El luminoso (y colorido) Long Island de Luhrmann

Nadie podría haberse imaginado una mezcla entre 'MOULIN ROUGE' Y 'EL GRAN GATSBY', hasta que llegó, claro, Baz Luhrmann. Long Island nunca ha brillado tanto como en esta adaptación del clásico de Scott Fitzgerald. Luces, colores, brillantina, mucha brillantina, un paisaje entre festivo y melancólico y por supuesto la luz verde de un faro que todo lo preside. Mención especial para ese Nueva York colorido y tentador que el director se saca de la manga a mitad del filme.

Una amarilla e idílica Nueva Inglaterra

Wes Anderson es el director que mejor transforma la realidad en viñetas o cuadros en los que reina el color pastel. En 'MOONRISE KINGDOM' abusa del color amarillo pero sus ajustados encuadres dejan entrever un paisaje majestuoso y bellísimo en el que seguimos la escapada de dos jóvenes y furtivos amantes. Wes Anderson nunca ha sido tan preciosista. 

La descarada fusión entre la realidad y la ficción

Tim Burton filmó con 'BIG FISH' su obra más madura y sin duda la más hipnótica. Más allá de ese inmenso paisaje de narcisos o de ese pueblo con los zapatos colgados en los cables de electricidad esta película es una de las más hermosas del director americano. Los paisajes que filma parecen sacados de un cuento que por supuesto supera cualquier cosa que tenga que ver con la realidad. Aunque como excepción en esta lista a veces la realidad supera la ficción, y si no que se lo digan a Edwar...

Un París utópico lleno de colores 

'AMELIE' provocó que los turistas fueran a París buscando algo más que la ciudad del amor, también querían ver todos esos colores, esa belleza y esa utópica visión de la ciudad francesa como el escenario de un cuento de hadas. Con estos ingredientes Jean-Pierre Jeunet impregnó su película más famosa. En la vida real  la fruta de los mercados no es de colores tan vivos, los cafés no parecen sacados de la literatura de los hermanos Grimm, ni en definitiva París está tan llena de magia. Jeunet superó la realidad con creces. 

Y Nueva Zelanda pasó a ser La Tierra Media

A Peter Jackson se le metió entre ceja y ceja que su tierra natal tenía todas las características necesarias para convertirse en el lugar donde Tolkien narraba sus aventuras, la Tierra Media de 'EL SEÑOR DE LOS ANILLOS'. Y el director más loco de Hollywood lo consiguió, sus paisajes apenas aderezados con algunas ruinas son de una belleza indómita. Sus planos aéreos rezuman un amor inmenso por una tierra llena de paisajes casi míticos. 

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