26 de diciembre de 2017

Inocentadas de cine

Por Ignasi Muñoz

El día de los inocentes tiene tantos adeptos como detractores, ya que no a todo el mundo se le da bien recibir una broma. En el cine tenemos muchos ejemplos de ello, y es que las inocentadas suelen ser habituales sobre todo en el cine de terror. Quién sabe si alguien os está preparando una broma de miedo en estos mismos instantes…

La pequeña Carrie confiaba que el baile de fin de curso fuera inolvidable, pero no lo esperaba así. Se llena de alegría al ser elegida reina del baile, pero justo cuando más feliz parece… dejan caer sobre ella un cubo lleno de sangre. Todos ríen por esa broma tan cruel y bien pensando, sin saber que estaban a punto de desatar la ira de Carrie. Es lo que tiene pasarse con las inocentadas.
Todo lo que hace el payaso es una broma. Una muy macabra, pero una broma al fin y al cabo. Citaremos algunas: coloca máscaras de payaso a los rehenes, llena dos barcos de explosivos y les entrega los detonadores, conduce directamente hacia el batmóvil, escapa del atraco al banco en un autobús escolar… Es todo un gran chiste. Y además también saca tiempo para trucos de magia, solo necesita un lápiz y una cabeza.
Que una fraternidad universitaria se mude a la casa de al lado cuando estás esperando tener un bebé no es una gran noticia. La rivalidad entre vecinos no tarda en surgir y convierte en enemigos a Seth Rogen y Zac Efron, que no tardan en iniciar una guerra de bromas. Pero la mejor de todas es la que le gastan al personaje de Seth, robándole el airbag del coche e incorporándolo a la silla de su oficina. Y en cuanto se sienta… a salir volando.
Los chicos de Jackass están locos, lo demostraron una y otra vez en televisión y en el 2002 estrenaron en cines con el eslogan “con escenas que nunca podrías ver en televisión”. Y la verdad es que no se contaron con el nivel de las bromas, desde tocar una bocina justo antes de que la gente golpee la pelota en un campo de golf, hasta introducirse un coche de juguete en el trasero para sorprender al médico.
Estos son algunos ejemplos de bromas que no os deseamos para el 28 de diciembre. Pero como hay que estar preparado para todo, os recomendamos indagar en más bromas cinematográficas en busca de ideas. Quién sabe, tal vez al final seas tú quien haga esa inocentada épica.