9 de diciembre de 2016

Kirk Douglas, cien años del hoyuelo más legendario

Por Claudia Lorenzo

Se cumplen cien años del nacimiento de una leyenda de Hollywood (y creador de estirpe de artistas) y lo sorprendente es que la propia leyenda lo celebrará viva. Kirk Douglas, el último mito de la época pasada y clásica, ha vivido tanto y en tantas vidas como ha querido. Y, hoy en día, sólo nos quedan recordar sus aventuras más sonadas.
Dice la leyenda (espoleada por el propio Kirk Douglas) que él solito, encargándole a Dalton Trumbo la escritura del guión de Espartaco y, posteriormente, haciéndole firmar con su propio nombre en los créditos, acabó con la Lista Negra de Hollywood y la Caza de Brujas. Y aunque la leyenda mola, también es cierto que Otto Preminger, más o menos al mismo tiempo, también había contratado al guionista para escribir Éxodo y también le había dejado firmar con su nombre. Exagerar no es mentir del todo, y está claro que Kirk Douglas tuvo mucho que ver en la resurrección de Dalton Trumbo.
Es un clásico decir que el hombre es un clásico, pero él, la Lainsbury, la Havilland y pocos más actualmente vivos pueden presumir de haber vivido la Edad de Oro hollywoodiense. Kirk Douglas ocupa actualmente el decimoséptimo puesto en la lista de leyendas de la meca del cine que elabora el American Film Institute. Es la persona viva que más alto se encuentra en esa lista.
Dice que Senderos de Gloria es una de las películas más importantes que ha hecho, al igual que ‘Espartaco’ (ver punto sobre el final de la Caza de Brujas). Ambas las protagonizó y produjo con su empresa Bryna Productions, y en ambas se fijó en un taciturno y extraño director británico que llegaría a ser por su propia mano una leyenda. Douglas contrató a Kubrick para ‘Senderos de gloria’ y, a pesar de tener una relación conflictiva con él, volvió a elegirlo, tras escoger y descartar a Anthony Mann, para recrear la historia del esclavo romano que se rebela ante la opresión.
Fue Kirk, y no Michael, el primer involucrado en la historia de ‘Alguien voló sobre el nido del cuco’. Kirk la interpretó en los escenarios tras comprar los derechos de la novela a su autor, Ken Kesey. Quiso, posteriormente, transformarla en una película con Bryna Productions, pero no encontró ningún estudio que apoyase la aventura. A los diez años de la compra, le cedió los derechos a su hijo Michael, quien sí logró llevar a cabo la película pero no pudo contratar a su padre como protagonista porque ya era demasiado mayor para el papel.
Aficionado a Internet, cuando MySpace todavía estaba de moda Kirk Douglas se dedicaba a escribir y subir sus opiniones a la red social. Con el tiempo cambió de plataforma y hoy en día sigue colaborando con el ‘Huffington Post’ como bloguero ocasional. En uno de sus últimos artículos hablaba de la importancia de dejarles a los que vienen detrás un mundo mejor. Asumimos que, con su perfil demócrata y su claridad a la hora de hablar de política, a Kirk no le hace ni media gracia el próximo presidente de los Estados Unidos.
Casado en segundas nupcias con su actual mujer, Anne Buydens, desde hace sesenta años, tras un corto matrimonio con la madre de sus primeros dos hijos, Diana Dill, Kirk Douglas siempre ha mantenido que sigue igual de enamorado de ella que la primera vez que la vio. Entre medias, sin embargo, rumores de romances con actrices y compañeras (Lana Turner, Linda Darnell, Patricia Neal, Gene Tierney, etc) y certezas, confesadas por él en sus memorias, de relaciones extramaritales. Él dice que las mujeres europeas lo toleran mucho mejor. Habría que escuchar la versión de Anne para corroborarlo.
No se subió en el avión de Michael Todd en 1958 por un presentimiento de su esposa, y en medio del cabreo por haber perdido el vuelo, se enteraron de que el avión se había estrellado, matando a todos sus pasajeros. Sobrevivió a un accidente de helicóptero hace veinte años, en el que también hubo fallecidos, a un infarto cerebral que se suponía fatal para su habla (recuperó la comunicación) y a una operación de rodillas (las dos) en 2005. Combatió en la Segunda Guerra Mundial (y fue herido) pero su golpe más duro fue la muerte de su hijo Eric por sobredosis. Kirk Douglas tal vez no sea Espartaco del todo, pero tiene su fortaleza.
Artículo escrito por LosExtras.es