15 de febrero de 2016

Sylvester Stallone y la fiebre de los Oscar por reivindicar a las viejas leyendas de Hollywood

Por Luis Fernández
 
Por definición los Oscar son de lo más peliculeros. Por tanto, el tener una historia detrás de cada nominación siempre les hace especial ilusión. La actriz más joven nominada a un Oscar, una nominación póstuma o recuperar a una vieja leyenda de Hollywood, siempre son pinceladas que aportan un poco de emoción a una noche tan especial. En este caso vamos a centrarnos en el último ejemplo y en como a los Oscar les encanta reivindicar a un actor tiempo después de que sus años de gloria hayan pasado. Aquí tenéis 10 ejemplos, ¿os acordáis de alguno más?
 

Una leyenda viva en Hollywood a la que pudimos ver en 'La pícara soltera' o 'Asesinato en el Orient Express' pero que nunca había sido nominada al Oscar. Ni una sola vez hasta la edición de los Oscar de 1997 cuando consiguió su nominación a Mejor actriz secundaria. En una carrera en la que todo el mundo daba por echo su victoria al final el tren arrollador de 'El paciente inglés' le aguaría la velada. La propia Juliette Binoche, la ganadora, empezó su discurso que esperaba que allí arriba estuviera Lauren Bacall.
Lo cierto es que este tipo de nominaciones reivindicativas no recaen solo en actores especialmente aclamados durante su carrera, sino que se lo digan a Burt Reynolds, que no se puede decir que fuera especialmente amado por la crítica y los premios, aunque en televisión si hubiera cosechado pequeños éxitos y algún que otro premio. A pesar de ello, la Academia no perdió la oportunidad de nominarle cuando se puso en manos de Paul Thomas Anderson en 'Boogie Nights'.
21 años después de su primera nominación gracias a 'Llega un jinete libre y salvaje', Richard Farnsworth conseguía su segunda nominación al ponerse a las órdenes de David Lynch en una de sus películas más cercanas al gran público. Una vuelta por la puerta grande que duró poco, el actor se suicidó poco después al padecer un cáncer terminal. Para la historia queda su tour de force en 'Una historia verdadera'.
5 nominaciones y 1 Oscar ya avalaban la extensa carrera de Ellen Burstyn que se dio a conocer al gran público con su papel en 'El exorcista'. Pero tras su última nominación en 1981 por 'Resurrección' tuvo que esperar 20 años para que le llegara la que hasta el momento es la última como Mejor actriz secundaria por 'Requiem por un sueño'. La arrolladora Julia Roberts de 'Erin Brockovich' impidió que la actriz se llevara su segunda estatuilla.
Un caso muy similar al de Ellen es el de Sissy Spacek. La que obtuviera su primera nominación con 'Carrie' y que desde 'Crímenes del corazón' tuvo que esperar 15 años para su sexta y, de momento, última nominación. Su majestuoso papel en la película de Todd Haynes no pudo evitar que Halle Berry se convirtiera en la primera actriz negra en ganar un Oscar por 'Monster´s ball'.
Quizá el caso de Paul Newman sea de los menos llamativos y menos raros. 11 nominaciones al Oscar, 2 victorias y un 1 Oscar honorífico en los 80, consiguiendo posteriormente otras 2 nominaciones… Pero claro, cuando en  el año 2003 se presenta en 'Camino a la perdición' era inevitable reconocerlo una vez más. Casi 10 años después de su última mención. Eso sí, no puedo indicar que el arrollador Chris Cooper de 'Adaptation' se hiciera con el premio al Mejor actor secundario.
El caso de Mickey es un caso complicado. Es tanto una vieja estrella recuperada con una extensísima filmografía y un actor caído en (semi) desgracia. Cuando en 2008 sorprendió a propios y extraños con su papel en 'El luchador' sus mejores años, los de 'La puerta del cielo' o '9 semanas y media', ya habían pasado. Todo indicaba que su primera nominación a los premios de la Academia se iba a convertir en premio, pero llegó Sean Penn y le robó el honor gracias a su papel en 'Harvey Milk'.
36 años separan las dos únicas nominaciones al Oscar de este veterano actor. 36 años que se dice pronto. Lo cierto es que su carrera no está plagada de grandes títulos o grandes papeles, pero el actor tenía el respeto de toda la industria. Cuando Alexander Payne le dio la oportunidad de participar en 'Nebraska' y le regaló un bombón de papel, su nominación estaba asegurada. Matthew McConaughey que estaba en pleno año de reconocimiento como actor serio y respetado no dejó opción para que nadie se lo disputara, pero Bruce Dern hubiera sido un más que merecido ganador.
El caso de Robert Duvall es de manual. 16 años después de su nominación por 'Acción civil', la Academia se vuelve a acordar del actor por un drama correcto pero olvidable donde interpretaba al padre de Robert Downey Jr. De no ser Robert Duvall ni la película, ni el papel, hubieran gozado del reconocimiento que tuvo. Quizá el caso más claro de los vistos en los que el aura de leyenda contó más que el papel interpretado. Aun así, J.K. Simmons era un monstruo que arrasaba y Robert no contó con ninguna opción.
Y finalmente llegamos al gran Sylvester. En 1977 tuvo sus dos primeras nominaciones al Oscar gracias a Rocky, por interpretarlo y por escribirlo. Hasta el 2016 ha tenido que esperar para volver a ver su nombre entre los nominados a los premios de la Academia. Una carrera irregular no ha facilitado que volviera a llegar a la cima, ni con las secuelas de su luchador particular. Ahora con esta especie de continuación ha conseguido volver a las grandes lides y, en una categoría de lo más abierta, no sería raro que el factor nostalgia jugara a su favor. ¿Le veremos recoger un Oscar?
Artículo escrito por losExtras.es
  • Extras