16 de diciembre de 2014

La sangre comestible y otros trucos del cine

Por Pedro Moral

El cine es mentira, de acuerdo, pero ¿y el gustito que da cuando un director es capaz de engañarte durante dos horas? A parte de un manejo exquisito de la cámara o de unas actuaciones soberbias el director de cine y su equipo de arte y efectos especiales tienen que tener un perfecto dominio de los trucos de cine. Es decir, la sangre tiene que parecer sangre, los disparos, disparos y las explosiones tienen que verse y oríse como si fueran de verdad. Es cierto que cada día se utilizan más los efectos digitales para todo este tipo de cosas pero siempre es bueno recordar los trucos e la vieja escuela. 

La sangre es comestible

Si la sangre de verdad fuera como la que se hace en el cine todos seríamos vampiros. La forma de simular la sangre en el cine cambió con el paso del blanco y negro al color. Cuando la escala de grises era lo único que se podía ver en la gran pantalla la técnica que mejor funcionaba era la de usar chocolate. Derretían el chocolate y embadurnaban al supuesto ensangrentado. Es decir cuando a Robert De Niro le partían la cara en 'TORO SALVAJE' lo que le goteaba por la ceja y la nariz rota era chocolate líquido, el mismo chocolate con el que salpicaron a los extras que hacían de espectadores en la misma escena. 

En el cine en color las técnicas varían considerablemente. El sirope de Arce es el ingrediente estrella pero también se hace sangre con mantequilla de cacahuete, salsa barbacoa, tomate, soja e incluso remolacha. Tarantino va más allá y a veces recurre a sangre real que recoge en los bancos de la Cruz Roja.

Parches metálicos y almohadillas de corcho

Al principio de los tiempos, en el cine mudo, había tiradores profesionales con munición de verdad para disparar las balas que chocaban contra el decorado. Esto era demasiado peligroso así que se ideó un sistema, que fue mejorando con el tiempo, en el que los actores llevan una carga explosiva en el cuerpo que se detona mediante baterías diminutas. El efecto es increíble y si no, echad un ojo a la escena final de 'BONNIE AND CLYDE' o al tiroteo de Sonny Corleone en 'EL PADRINO'.

Para simular la sangre se utilizaban bolsas de látex rellenas con sangre de mentira que reventaban cuando la carga detonaba. Las lanzas o las flechas es otra historia, en este caso el proyectil avanza por un alambre hasta que se clava en una almohadilla de corcho pegada a la placa en el cuerpo del actor. 

Las explosiones no tienen truco, ese es el truco

Hablar de explosiones es hablar de Michael Bay y el genio del cine de acción explota en la realidad todo lo que explota en la ficción. Hay que tener mucho cuidado con la manera en la que se colocan las cargas explosivas en los decorados. Las medidas de seguridad deben de ser extremas. Los actores y los extras están muy protegidos. Volar edificios en el cine es uno de los trabajos más peligrosos. 

Lo que todavía no ha hecho Michael Bay es explotar planetas. ¿Cómo consigue George Lucas el efecto de destrucción de un planeta entero en 'STAR WARS'? Muy fácil, hace una maqueta del planeta, lo detona y filma desde abajo para que los fragmentos caigan hacia la lente creando así un efecto de explosión cósmica. 

Bajo la lluvia de agua (y leche)

A veces los rodajes se paran por la lluvia y otras veces por la falta de ella. Para que esto último no ocurra en la época dorada de Hollywood se comenzaron a utilizar unas mangueras con un pie de metal altísimo que escupen gotas de agua (o lluvia) de distinta densidad, tamaño, grosor... Dependiendo de los deseos del director. A veces tienen más alcance y otras menos pero siempre el suficiente para engañar al espectador. 

En 'CANTANDO BAJO LA LLUVIA' se mezcló agua con leche para rodar la mítica escena. El resultado es una lluvia más espesa y bastante más visible. El chapoteo de Gene Kelly no hubiera quedado igual sin esta pequeña trampa visual. 

La cocaína (del cine) es buena para los huesos

¿Qué esnifan los actores cuando esnifan cocaína? La respuesta que da Pilar Chacón en un artículo sobre el tema es que en los rodajes los actores esnifan de todo menos cocaína. La vitamina D en polvo es la que emplearon los encargados del decorado en 'EL LOBO DE WALL STREET' de Martin Scorsese. Pero también es común utilizar lactosa en polvo o vitamina B. Sin embargo, aunque parezca que no son sustancias nocivas tampoco es bueno abusar. Jonah Hill contó en una entrevista que se pasó en la cama un mes y medio con bronquitis debido al número de veces que aspiraba vitamina D durante el día. 

 

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