1 de abril de 2014

Las buenas, las soprendentes y las fallidas del Festival de Málaga 2014

Por Fernando de Luis-Orueta

Todos conocemos ya el palmarés del Festival de Málaga 2014, dominado por la película del debutante Carlos Marques-Marcet ’10.000 KILÓMETROS’. Pero sin ceñirnos al reparto oficial de premios, hacemos un repaso a lo que ha dado de sí la edición de este año.

Las incontestables

Pese a salir del certamen como la gran derrotada, ‘LA VIDA INESPERADA’, de Jorge Torregrossa, es la cinta que ha conseguido mejores críticas de toda la sección oficial. De hecho,era la favorita de la prensa para hacerse con la Biznaga de Oro, pero el jurado prefirió dejarla fuera. En ella Javier Cámara interpreta a un actor que lleva muchos años buscándose la vida en Nueva York, atrapado entre una compañía de teatro de medio pelo, un ultramarinos y una amiga con derecho de roce. La discreción con la que vive su pequeño fracaso se ve violentada por la visita de su primo (Raúl Arévalo). Con guión de Elvira Lindo, la película reflexiona con tono de fábula y aire de cine clásico cómo los sueños pueden no cumplirse pero igualmente se puede ser feliz.

 

Se esperaba que fuera una de las grandes películas de esta edición y ha cumplido con creces. ‘CARMINA Y AMÉN’ no sólo es una secuela de ‘CARMINA O REVIENTA’ sino que la ensancha y la hace más profunda. Paco León -que, pese a todo sólo logró el premio al mejor guión- convierte su segunda película como realizador como una caricatura de la España de nuestros días, poniendo el acento en la corrupción amoral frente a la picaresca del superviviente. Más drama que comedia -aunque, sin duda, divertida- la cinta enfrenta a Carmina (Barrios) y su hija María (León) a la muerte de su marido, pocos días antes de cobrar una paga muy necesitada. La solución: esconder el cadáver hasta que esté hecho el ingreso.

Las arriesgadas

’10.000 KILÓMETROS’, la triunfadora del palmarés, es un retrato de cómo el amor se disuelve con la distancia. Ahora no sólo ·”el tiempo es el olvido”, también la emigración. La cinta de Carlos Marques-Marcet se divide en dos partes: un largo prólogo en plano-secuencia sobre la vida cotidiana en un piso de Barcelona; y un amplio desarrollo a base de conversaciones de Skype y vistazos a Facebook. Aunque para algunos -como este cronista- el relato peca de superficial, su audaz planteamiento se ha ganado el reconocimiento del jurado.

 

También muy premiada ha resultado ‘TODOS ESTÁN MUERTOS’, la filigrana de Beatriz Sanchís protagonizada por Elena Anaya. Narra la vida de una ex cantante de rock que vive encerrada en su casa junto a su madre y su hijo a los que se une el fantasma de su hermano muerto en un accidente de tráfico. Tan esotérico argumento transcurre con una naturalidad conmovedora y desdramatizada. Una historia de oscuros secretos familiares en las antípodas de, por ejemplo, ‘AGOSTO’,sin subrayados ni aspavientos.

Las sorpresas

Ha sido una verdadera lástima que ‘A ESCONDIDAS’, de Mikel Rueda, no haya contado con el favor del jurado. Esta pequeña e íntima película se asoma al flechazo entre un chaval de Bilbao y un adolescente marroquí que ha entrado en España de manera ilegal. La confusión de los protagonistas tiene su reflejo en la estructura de la película, que al comienzo está narrada de forma tan desordenada como sus sentimientos y poco a poco va colocándose en su sitio. Lo inesperado de esta cinta es que no hay sexo ni siquiera habla de la atracción física sino de algo mucho más profundo, sutil y complejo. Una virguería.

 

Aunque no ha participado en la sección oficial sino en la paralela Zonacine -donde acaparó el palmarés-, es imprescindible incluir en esta lista la cinta de terror ‘LA CUEVA’, de Alfredo Montero. Rodada con escasísimos medios y presentada hace dos años en Sitges, un productor confió en la historia y propuso al director volver a rodar buena parte del metraje con más recursos para lograr una película mejor acabada. El resultado es una cinta espeluznante sobre un grupo de amigos que entran entre bromas en una cueva pero no saben salir. Lo más terrorífico de todo es que la amenaza parte de ellos mismos.

Las fallidas

Esta edición del Festival de Málaga ha sido, sin duda una de las mejores de su historia en cuanto a la calidad de las cintas en concurso. Que un certamen que sólo se nutre de cine nacional pueda incorporar en su sección oficial cinco o seis buenas películas es un éxito rotundo para la cinematografía nacional, y más en los tiempo que corren. 

Pero, como siempre, para que haya buenas películas también tiene que haber otras malas. Proyectos que, pese a sus buenas intenciones, no aciertan. Es el caso de ‘LOS FENÓMENOS’, protagonizada por Lola Dueñas, que resulta una denuncia muy burda de la especulación inmobiliaria; de ‘EL ORO DEL TIEMPO’, que pretende hacer una reflexión profunda sobre el paso del tiempo pero sólo resulta aburrida; de ‘DIOSES Y PERROS’, en la que Hugo Silva hace un buen trabajo dando vida a un ‘sparring’ de boxeo, pero con una historia manida y olvidable; o de ‘POR UN PUÑADO DE BESOS’, que cuenta la relación entre una chica seropositiva (Ana de Armas) y un chico que no lo es (Martiño Rivas), con diálogos imposibles y demasiado almíbar.