30 de junio de 2017

Las cinco comedias más divertidas sobre el mundo LGTB

Por Fon López Estamos en plena celebración del World Pride, que este año organiza la ciudad de Madrid. Entre conciertos, manifestaciones, actos públicos y reivindicaciones varias, el cuerpo nos pide parar y reponer fuerzas. Para recargar las pilas sin abandonar del todo el activismo, qué mejor que tumbarnos a ver alguna de las mejores comedias LGTB de todos los tiempos. Las risas y la emoción están aseguradas.
Mike Nichols (‘El graduado’, ‘Armas de mujer’) se rodea de un reparto de lujo para desarrollar esta comedia de enredo que arrasó en la taquilla norteamericana de 1996. Armand (Robin Williams) y Albert (Nathan Lane) son una pareja homosexual cuya vida se ve alterada cuando el hijo de Armand pretende que se hagan pasar por heterosexuales para impresionar a su futuro suegro. Como es de esperar, el plan hace aguas por todas partes y da lugar a situaciones disparatadas. Travestismo, escenas alocadas, un club gay, Christine Baranski y Calista Flockhart son algunos de los ingredientes de este cóctel explosivo que Paramount Channel emite el próximo 18 de julio a las 22:15.
¿Qué puede salir de la unión de un grupo de activistas gais y lesbianas con el Sindicato Nacional de Mineros del Reino Unido? Cuando ambos colectivos estaban en uno de sus momentos más críticos, allá por 1984, decidieron unir sus fuerzas contra el gobierno de Margaret Thatcher y salir a manifestarse para reivindicar sus derechos sociales y laborales. De esa historia real sacó petróleo, 30 años después, el director Matthew Warchus para regalarnos una de las películas que mejor han combinado el humor con el activismo. El equilibrio entre emotividad, relato histórico y comedia pura está tan logrado que es imposible no llegar a los títulos de crédito con una sonrisa dibujada en la cara.
Años 90. América profunda. Un profesor de literatura (Kevin Kline) contempla emocionado cómo uno de sus ex alumnos ha ganado un Oscar. Al subir al escenario a recogerlo decide dedicárselo al docente, entre otras cosas, por ser gay. Esto no supondría mayor problema si el profesor no estuviera a punto de casarse con una mujer y en la pequeña localidad de Greenleaf. A raíz del suceso todo el mundo se plantea si el protagonista es o no homosexual y tratan de encontrar pruebas para verificarlo. La película juega constantemente con los estereotipos, beneficiándose de ellos para crear situaciones cómicas pero llevándolos al absurdo a su vez para desvirtuarlos. Uno de los mejores ejemplos que ha dado el cine sobre el derecho a decidir cómo y cuándo salir del armario.
No hay mal día que no se arregle viendo por enésima vez esta road movie australiana protagonizada por un grupo de travestis y transexuales que atraviesan el Desierto Rojo en una caravana para actuar en una pequeña sala de Alice Springs. Todo encaja en esta maravillosa película, incluso las interpretaciones de los machos alfa Terence Stamp y Guy Pearce, a quien nunca habríamos imaginado travestidos de forma tan creíble. Acompañados por una banda sonora plagada de temazos, viajamos junto a los protagonistas a través de pequeñas localidades, algunas más abiertas que otras, con el objetivo de triunfar sobre los escenarios. El diseño de vestuario es tan maravilloso que fue merecedor de un Oscar en 1996.
Uno de los papeles más memorables de Jim Carrey e Ewan McGregor. Carrey interpreta a un hombre casado con una mujer que decide armarse de valentía y salir del armario. El precio que tendrá que pagar por su libertad será alto y, desterrado de su hogar, comenzará a cometer pequeños delitos para sobrevivir. Una vez pillado y detenido, conoce a su compañero de celda (McGregor), que cambiará su vida para siempre. La comedia, basada en una sorprendente historia real, habla con ternura de identidad, amor y valentía con un protagonista camaleónico que le viene como anillo al dedo a su intérprete.
Cinco lecciones de humor para celebrar la diversidad sexual de las que nos sentimos muy orgullosos. Y vosotros, ¿con cuál os quedáis?

Fotos: Getty Images
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